La discriminación al revés.
Edgard J. González.-
Este Octubre 2019 ha sido extraordinariamente convulso. No con la intensidad de aquel octubre en 1962, cuando el planeta entero estuvo a punto de sufrir su primera (y última) batalla nuclear, enfrentadas las dos mayores potencias -EEUU y la URSS, Kennedy Krushov- en el Caribe, con la crisis de los misiles en Cuba, y Fidel de parásito sin voz ni voto. Este octubre ha producido sucesos que ponen en aprietos a los medios a la hora de decidir a cuál dar prioridad, más y mejor cobertura. Conflictos de vieja data y manifestaciones puntuales. Destacan por su intensidad y la importancia que circunstancialmente tienen en el mapa de la geopolítica mundial, los de Siria, Hong Kong, Brasil, Ecuador, Chile, y reciben trato secundario los sucesos en Irán, Reino Unido, Líbano, Argentina, Bolivia, Haití.
A la ya de por sí preocupante falta de información en que los medios incurren, por ahorrar espacio o tiempo, o por inducir una interpretación favorable a las posiciones de los propietarios y directivos de cada medio, se suma la creciente tendencia de “lo políticamente correcto”, que va imponiendo sus pautas y esquemas, y gradualmente conduce a los consumidores de noticias a adoptar sus puntos de vista, que en virtud de las injusticias que en el pasado soportaron algunos conglomerados humanos por ser negros, por ser indígenas, por ser mujeres, por ser homosexuales, por ser pobres,
considerados como inferiores por ser diferentes, y luego de que en la mayoría de los países del orbe todas esas formas de discriminar han sido muy reducidas o erradicadas del todo, la “corrección política” pretende darle un giro de 180 grados a aquella situación histórica, ya superada, e imponer que la superioridad es inherente a esos conjuntos humanos que fueron discriminados, y en función de aquella injusticia, ahora debemos respaldar toda iniciativa que emane de esos grupos, de manera incondicional y acrítica, como por remordimiento y en compensación, estamos obligados a apoyar cualquier causa motorizada por los negros (black lives matter), los aborígenes (evadieron el mestizaje, mantienen su pureza, y superaron el absoluto genocidio que las leyendas negras asignan a los procesos de conquista y colonización que potencias europeas realizaron en los otros 4 continentes), las mujeres (de preteridas por el patriarcado deben disfrutar de prioridad y privilegios ahora, incluyendo darle crédito a cualquier acusación contra un hombre, aunque sea desde el anonimato, sin presentar pruebas, con décadas de retardo y anulando la presunción de inocencia, columna de la Justicia moderna). La corrección política exige que disfruten de compensaciones, por las reales o inventadas injusticias del pasado, los descendientes de las presuntas o genuinas víctimas, aunque estén a distancia de varias generaciones de esas injusticias.
En Hong Kong, ex colonia británica cuyo control fue devuelto a China el 1º de julio de 1997 con la condición de que mantuviera su status propio por 50 años, respetando sus libertades e idiosincrasia, ya lleva 4 meses de manifestaciones contra la intención del régimen comunista de aplicar medidas restrictivas, que violan el acuerdo. Pero este mes la represión china se pasó de la raya y tuvieron la primera víctima por disparo policial. Un conflicto singular, David democrático contra Goliat totalitario. Los ayatolas de Irán autorizaron a 4.000 mujeres a asistir por primera vez a un estadio a ver un partido de fútbol de la selección iraní (custodiadas por 300 mujeres policías, separadas de los varones, en un estadio para 70.000). En el norte de México, fue detenido el narcocapo Ovidio Guzmán López, hijo del Chapo Guzmán (cadena perpetua en EEUU), a cargo del poderoso Cartel de Sinaloa. Su banda armada causó muertos, heridos y destrucción, y López Obrador ordenó liberar al detenido y no actuar contra el Cartel, dejando en ridículo al Ejército, y sin majestad a la Presidencia que ocupa, rendido ante el Narcotráfico. Progresistas, feministas, los políticamente correctos, no se pronuncian contra la dictadura de China, el machismo de Irán o la insólita cobardía y negligencia de AMLO.
El pueblo kurdo, que reclama para sí un pequeño territorio que abarca espacios de Siria y Turquía, ha enfrentado eficaz y valientemente al bestialato islámico, con el apoyo de EEUU, que de repente se retira de Siria, lo que aprovecha el déspota Erdogan para bombardear a los kurdos, alegando que libera ese territorio al norte de Siria. Para complicar aún más el panorama, Bashar al Assad llega a un acuerdo con los kurdos, y Trump rebalancea su contraproducente retiro de tropas, amenazando a Erdogán con severas represalias si mantiene su agresión a los kurdos (uno ayudó a conocer el ADN del cabecilla del ISIS, Abú Bakr al Baghdadi, eliminado en reciente operación militar de EEUU en el norte de Siria).
En Beirut, Líbano, el anuncio de un aumento en el costo de Whatsapp provocó protestas que fueron añadiendo quejas sobre la corrupción administrativa, incremento de la pobreza, y forzaron la renuncia del Primer Ministro Hariri (cuyo padre ocupó ese cargo, y fue asesinado en 2005). En Haití, también piden la renuncia del presidente Jovenel Moise, pero demasiado tiempo bajo el primitivo yugo de Papá Doc Duvalier, el Vudú, los Ton Ton Macoutes, dejaron una impronta que condena a ese pobre país a permanecer en el más oprobioso atraso. Intensas manifestaciones en Chile (aumento pasaje Metro), y Ecuador (aumento precio combustibles), con estudiantes e indígenas de principales
protagonistas respectivamente, han obligado a los presidentes Piñera y Moreno a responder de modo complaciente, dados los niveles de desestabilización y destrucción causados. El aumento del pasaje en Metro sólo aplicaba en las horas pico, y no afectaba al pasaje estudiantil, sin embargo 76 de 136 estaciones, y algunos buses, sufrieron graves daños, que reducirán la calidad del servicio mientras se reparan. El aumento de los combustibles es necesario, tanto en Ecuador como en Venezuela, porque se venden a pérdida, por debajo del costo de producción, lo cual genera un creciente déficit, pero se opta por correr la arruga como medida populista complaciente y eficaz para evitar descontento social.
La cobertura dada este año a los incendios en porciones de la Amazonia en Brasil, conduce a pensar que son un fenómeno nuevo, y atribuible a la gestión de Jair Bolsonaro, quien lleva 10 meses en la presidencia. Las cifras indican que los incendios ocurren anualmente, en su mayoría causados por la sequía y el intenso calor, una minoría son provocados para ampliar las áreas de ocupación agrícola, pero las superficies afectadas fueron mayores durante los gobiernos de Lula y Dilma, a quienes la corrección política exonera. Es más conveniente culpar al perverso Bolsonaro de la “ultraderecha” (nunca califican de ultraizquierda a los suscritos al Foro de Sao Paulo, todos querubines dedicados a lograr el “bienestar social con énfasis en los pobres”). La adolescente sueca Greta Thunberg y su escandalosa campaña contra el calentamiento global, es una autista de 16 años con síndrome de Ásperger (que vuelve obsesivos sobre un tema a quienes lo padecen), y promovió en su país natal que los viernes no se asista a clases, para ocupar ese día en “salvar al planeta”. Greta tiene su antecedente en Venezuela, Elías Jaua encapuchado provocaba disturbios todos los jueves, en la autopista del este frente a Plaza Venezuela y la entrada de la UCV vecina del Jardín Botánico. Esa quema de cauchos y esporádicos vehículos, producía atascos del tránsito en la vía principal que recorre Caracas de oeste a este, y la suspensión total de las actividades universitarias el viernes, lo cual era vergonzosamente bien visto y disfrutado por la mayoría de los estudiantes, aunque no fuesen parte de la minoría violenta veneradora del dios Fidel. La Jaua sueca mira feo a Trump, mientras calla frente a los desmanes contra el equilibrio ambiental perpetrados por rusos, chinos, iraníes y turcos en el Arco Minero de la Guayana venezolana. Ecologismo selectivo y tuerto.
En Bolivia, la Constitución prohíbe la segunda reelección, y la mayoría respaldó esa norma de la carta Magna en un referendo. Evo, que controla al tribunal supremo de Bolivia, obtuvo un dictamen que lo autoriza a optar a esa segunda e inconstitucional reelección, alegando que “ser candidato es un derecho humano”. Para colmo, cuando los resultados indicaban que sería necesaria una segunda vuelta, ocurre un apagón informático por casi 24 horas, tras lo cual los resultados indican todo lo contrario. Evo desoye las protestas que denuncian fraude, pero a regañadientes acepta una auditoría con la OEA (que no consultó al bando opositor para este acuerdo). En Argentina Macri no pudo revertir en sólo 4 años los perniciosos efectos de décadas de peronismo y kirchnerismo, ahora Cretina Kirchner retorna al poder, manejando al demagogo que se prestó para ser marioneta presidencial, aunque haya cuestionado la corrupción y el autoritarismo de la viuda, que abusando de su inmunidad como senadora evadió los autos de detención que sobradamente merece, y ahora presionará para que los juicios pendientes sean anulados, como parte de la dinámica bananera que retorna a la Casa Rosada. En Perú el presidente Vizcarrá disolvió el degenerado Congreso, y habrá elecciones legislativas, por las que pueden ingresar de contrabando fichas de la ultraizquierda (electoral, nueva estrategia del Foro de Sao Paulo).
En EEUU, el partido demócrata, todavía resentido por la derrota que Trump les propinó en 2016, y con la creciente convicción de que -dados los positivos resultados de la gestión de Donald durante estos 32 meses en la presidencia- electoralmente tienen muy bajas probabilidades de impedir su reelección, están desesperadamente abocados a lograr un Impeachment (Proceso de destitución), basados en sus conversaciones telefónicas con el presidente de Ucrania, solicitándole que investigara las actividades de Hunter Biden (hijo del vicepresidente Joe Biden, durante la gestión de Barack Obama, uno de los precandidatos demócratas para la campaña presidencial del 2020). Los demócratas le buscan la quinta pata al gato, presentando las conversaciones de Trump como una forma de extorsionar al presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, para que le inventara un prontuario al Biden Junior, para perjudicar por carambola al padre, en su candidatura. Un tiro que les puede salir por la culata, si afloran las verdades que se infieren con el mínimo esfuerzo; 1. Hunter, además de haber llevado una vida de traumas y desórdenes, no tiene la formación profesional que debe requerir el cargo de asesor que ostentaba en una gran empresa en Kiev, por el que recibía 50.000 dólares mensuales. 2. Su padre, como vicepresidente, viajó doce veces a Kiev, y no hay resultados tangibles que justifiquen esas diligencias, durante un lapso en que la Rusia de Putin invadió y se anexó prepotentemente la Península de Crimea -ucraniana- mientras Biden y Obama hacían crucigramas o declaraban intrascendencias. 3. Biden todavía no es el candidato presidencial, hay otros precandidatos -como Sanders y Warren- que pudieran ganarle en la competencia interna del partido, de manera que Trump habría gastado pólvora en zamuro si Biden es desplazado por otro demócrata, o las investigaciones mostraran que esos doce viajes a Ucrania buscaban posicionar al vástago, explotando el cargo del progenitor. Entonces veríamos que el intento de “empichamiento” hace estragos en el lado de los burros, más apoyo electoral para los elefantes.
En este complicado panorama mundial, muchos opinan en política y economía, basados en superficiales informaciones e influenciados por lugares comunes (que favorecen a “los indígenas, los pueblos primigenios y puros, a los estudiantes, a las minorías oprimidas”). Que “el pueblo siempre tiene la razón”, es un axioma negado por la cruda realidad. Con la prepotencia de su dominio de lo deportivo, en el fútbol, el béisbol, campos en los que sí se esmeran por enterarse del más mínimo detalle, opinan de lo humano y lo divino, y generalmente yerran. Apuesto a que la mayoría de quienes gritan la insólita consigna “Muera Pinochet Viva Fidel”, y protestan y destruyen infraestructura valiosa, en Chile y Ecuador, donde disfrutan de salarios mínimos de 447 y 394 dólares mensuales (suficiente para comprar varias canastas basicas, en Venezuela se necesitan veinte salarios para comprar una canasta), y todos sus indicadores suben positivamente, aplauden los desastres generados por más de 60 años de estalinismo en Cuba, y más de 20 años de dictadura castrochavista en Venezuela, con severa escasez de alimentos, medicinas, gasolina, gas, agua, servicios públicos pésimos, cortes de electricidad diarios de 4 a 8 horas, salario mínimo de $7,5 (siete y medio dólares), hiperinflación del 20.000 % y 4 millones ya en la diáspora, buscando sobrevivir y enfrentando carencias, resentimientos y xenofobia de grupos que no quieren recordar los tiempos en que Venezuela les dio refugio, trabajo y solidaridad sin mezquindades.
El cucuteño Maduro supera a Lenin, Stalin y Mao: “Se aprende más criando gallinas que leyendo mil libros”. Con sólo esa frase preñada de sabiduría, se gana su sitial en la posteridad. ¡Salve Usurpador!.
domingo, 3 de noviembre de 2019
lunes, 14 de octubre de 2019
La cebolla, la Homofobia, la corrección política.
La cebolla, la Homofobia, la
corrección política.
Edgard J. González.-
Lun 14 octubre, 2019.
“Entre gustos y
colores no han escrito los autores”, algo así dice un viejo refrán popular,
refiriéndose a la variedad, escasa o
abundante, de opciones que emanan de un mismo elemento (cosa, objeto,
alimento, obra de arte -literatura, pintura, escultura, fotografía, cine-,
diseño arquitectónico, concepto, tradición, etc), que pueden generar en
distintas personas diferentes opiniones,
simpatías, adicciones, indiferencia o rechazo.
La cebolla es un vegetal probablemente vinculado
a la gastronomía de la mayoría de los pueblos del mundo, y yo -sin poder
ponerle fecha al inicio de mis gustos por la cebolla- sé que me encanta bien frita, acompañando a un
sabroso beafsteak, y no concibo un genuino hotdog (pan, salchicha, mayonesa,
salsa de tomate, mostaza) sin cebolla
cruda picadita en cuadritos, pero no
soporto la cebolla hervida, esa que acompaña el arroz o un guiso, me sabe
horrible. Mi madre, que además de muy buena profesional de la enfermería, era bastante salomónica en asuntos domésticos y
familiares, colocaba la cebolla en una bolsa de gasa dentro de la olla, y
al estar la sopa lista, simplemente sacaba la bolsa, que había impregnado el
condumio con su necesario aporte, pero me
evitaba el encuentro cercano con ese tejido hervido, desagradable en mi
paladar. Por supuesto, a menudo consigo una capa de cebolla hervida, la
aparto, y disfruto el plato. Lo más extraño es que me encanta la sopa de cebolla, pero no me gustan sus trozos
hervidos y enteros. Entiendo que en ningún país eso es delito, pero dados los vientos de creciente intolerancia que
soplan actualmente, no sería raro que algunos pudieran acusarme de cebollófobo, aunque sólo rechazo una de
sus cuatro versiones. Ciertos veganos,
vegetarianos en abreviación políticamente correcta, repudian tanto las
carnes, lácteos y huevos, como a quienes los consumen, mientras los omnívoros -que somos todavía la mayoría-
no agredimos a quienes únicamente comen vegetales, e incluso pensamos que están en su perfecto derecho a ser veganos,
como nosotros a ser omnívoros (en mi caso, con la excepción de la cebolla,
y el repollo también, si son hervidos).
Las distopías
del colectivismo igualitarista y propiedad supuestamente comunal, marxista en
su versión soviética, maoísta en su versión china, luego de décadas de
experimentación social criminal, excluyente, represiva, doblemoralista y
corrupta, fracasaron estrepitosamente,
dejando un saldo de decenas de millones de asesinados por hambrunas provocadas
por las arbitrariedades económicas del
padrecito o del gran timonel, muerte de los disidentes en cárceles y campos
de concentración, y países arruinados. Pese a que en casi todos los países que
estuvieron bajo el yugo del inviable
comunismo, con la excepción de NorCorea y Cuba, las economías se rigen por
el Capitalismo y en su expresión primigenia, salvaje, el bando “socialista ortodoxo” no da su brazo a torcer. No
reconocen la colosal derrota que sufrieron todos sus experimentos basados en
los análisis y las propuestas de Carlos
Marx, un vago crónico que toda su vida fue un vulgar parásito (de sus
padres, de su esposa, de su amigo Engels), que adulteró las cifras en que basó sus presuntas elucubraciones, para
que cuadraran con sus puntos de vista y propuestas, pero mantiene la fachada de “movimiento por la justicia
social, con énfasis en los más pobres”, slogan que tiene un elevado número
de potenciales seguidores, no porque el sistema capitalista al desplazar al
socialista también haya fracasado -todo lo contrario-, sino porque en los esquemas de gobierno de la mayoría
de los países subdesarrollados, que esos pueblos eligen por mayoría, sigue prevaleciendo
la incapacidad y la corrupción, estancándolos en el atraso y la miseria,
mientras sus élites aumentan sus fortunas y la eficiencia para someter a la
mayoría, por represión o por alienación, whichever comes first.
Ese bando socialista ortodoxo, que pudiéramos llamar
neoestalinista, persigue los mismos objetivos
totalitarios de antaño, pero ahora con diferente disfraz. Ya no es el lobo
feroz, rojo y sanguinario, con indumentaria de tímida e inofensiva ovejita, que
ofrece organizar un rebaño homogéneo
donde todos los borregos tengan el mismo tamaño, el mismo color, y la misma
cantidad de pasto, porque esa oferta demostró hasta la saciedad de la ruina
general y el genocidio, su condición falaz y criminal. Ahora cambian el
discurso, la fachada, los objetivos, y en
lugar de ofertar comunismo a rajatabla con la toma del poder mediante la
violencia, “partera de la Historia”, para imponer desde la cúspide piramidal la
igualdad absoluta, erradicando las diferencias, las clases, la propiedad, y la
individualidad, ahora se esparcen en
torno a presuntas reivindicaciones de pequeños grupos, minorías víctimas de
injusticias por ser mujeres, o por el color de su piel, por ser de religión
islámica, por su preferencia sexual, una nueva fachada libre de los horribles
antecedentes de los experimentos comunistas, cuyo debate evaden.
Uno de esos mascarones
de proa del neoestalinismo y la “progresía” mundial, es el movimiento LGBT,
iniciales que mediante malabarismo
dialéctico y semántico, multiplica por cuatro lo que por siglos fue uno, tradicional
y apropiadamente definido como la homosexualidad. Subdividida
convenientemente en lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, proyectan un espejismo de apariencia
mayor y más diversa. En los espacios donde dos o más grupos en conflicto ya
apelaron a las armas, la exigencia más intensa y respaldada siempre clamó por
excluir a la Población Civil de la
destrucción generada por los tiroteos y bombardeos. Si extrapolamos a la
específica situación de Europa y Asia en la segunda guerra mundial, de 1939 a
1945, quienes se esforzaban por salvar a la Población Civil habrían diseñado
avisos de prensa escrita y radial, afiches y volantes, abreviando lo esencial a
PROTEJAN LA PC. Con la modalidad de “lo
políticamente correcto”, la conveniencia por ampliar el marco de las
potenciales víctimas, exagerando sus elementos, produciría lo siguiente: PROTEJAN LOS NNPAMHAA (haciendo
referencia demagógica a “Niños y Niñas,
Púberes, Adolescentes, Mujeres y Hombres, Ancianos y Ancianas) para dar la
impresión falsa de que con esa separación de sus miembros, por edades y sexos, aumentará la piedad militar hacia la
población civil, que como un conjunto indiscriminado genera menos compasión.
Absurdo.
La nefasta y prepotente corriente de la corrección
política busca imponer su neolenguaje,
se arroga la potestad de vetar o
autorizar palabras de acuerdo a sus conveniencias y objetivos. Tradicionalmente,
en los países hispanohablantes el término homosexual era suficiente para hacer
referencia a quienes habiendo nacido con un organismo correspondiente al sexo masculino (con pene, testículos
en escroto, próstata y vesícula seminal) o del
sexo femenino (con vagina, útero, ovarios, trompas de Falopio, y senos
desarrollados a partir de la pubertad), generalmente por razones de crianza (escasa o nula presencia del rol masculino
ejercido por el padre u otros familiares varones, excesiva influencia de lo
femenino, madre absorvente y castradora,
el paradigma de la hembra prevalece en su entorno), el varoncito desarrolla
gestos, conductas, preferencias correspondientes al sexo femenino, en el caso
de las hembras ocurre lo contrario, es probable que se formen en un ambiente en que prepondera lo masculino y
asumen las tendencias normales de los hombres a su alrededor, o que proyecten
el rechazo materno a los hombres, derivado de una o varias experiencias
fracasadas de vida en pareja tradicional, o hubo maltrato paterno, y la hembra
opta por hacer pareja con otra (s) hembra (s), en variante walkiria. En pocos
casos deriva de un mal funcionamiento del sistema endocrino, y las hormonas inducen la
conducta contraria al sexo del cuerpo, incluso somatizando la silueta y el
rostro, acompañado de amaneramientos.
Pero no les bastaba el término homosexual (en
castellano coloquial marico o marica,
en venezolana expresión, argolla o pargo),
prefieren separarse en lesbianas y gays, pero para hacer bulto le agregaron dos
términos que no resisten un análisis científico (médico-anatómico) ni
académico-semántico. No existe la
bisexualidad, quien nace varón y gusta de ser penetrado deja de ser
heterosexual y pasa a ser homosexual, aunque para reducir la reacción social
que esa calificación genera, pretenda maquillarla alegando que también funciona
como heterosexual. Un asesino serial no
puede sostener que él es más una buena persona que un sicópata criminal, porque
sólo mata cada tres o cuatro meses, y el resto del tiempo funciona como un
ciudadano modelo. Un alcohólico no deja de serlo porque se emborracha hasta
perder el sentido sólo tres días de los siete de la semana. La misma
probabilidad de que una mujer esté medio embarazada es la de un hombre que sea
medio marico, homosexual 50 %. Ha habido casos de hermafroditismo, individuos con órganos femeninos y masculinos,
producto de errores en la gestación, similares a los que producen gemelos univitelinos que están unidos (por
la cabeza, por el torso), y los casos más difíciles son imposibles de separar
quirúrgicamente, salvando a los dos. Pero tanto
los mellizos unidos como los hermafroditas, son una rareza, “la excepción
que confirma la regla”.
Tampoco existe
la trans-sexualidad, aunque mediante cirugías te extirpen el equipo que traes desde la
gestación intrauterina, y te modifiquen para que parezcas del sexo contrario al que resultó de la unión
del óvulo materno y el espermatozoide paterno, esa “nueva” sexualidad es
sólo de fachada. Si la ciencia pudiera injertar
una cola de cerdo al coxis de un homo sapiens, y con un fármaco mucho mejor
que la actual Ciclosporina, ese injerto no fuese rechazado por el cuerpo
receptor, no estaríamos frente a un
Trans-humano, sino ante una irresponsable incursión de la medicina de
transplantes e injertos, para complacer a la prensa amarillista, al morbo
de la muchedumbre, y al enfermizo deseo de llamar la atención del recipiente de
ese rabo de cochino (que tampoco es un lanzamiento de baseball).
Otra barbaridad que añaden a su bisutería discursiva
es la de que hay “mujeres que nacen en
cuerpos de hombres, y hombres que nacen en cuerpos de mujeres”.Lo peor es
que algunos medios irresponsables
repiten esa atrocidad, y la comunidad científica se mantiene al margen, en
lugar de denunciar las aberraciones que contienen esas dos afirmaciones,
contrarias a la Biología, a la Anatomía, a la Genética, que sólo persiguen
darle fachada “científica” a las peligrosas
paparruchadas con las que intentan cambiar conceptos y leyes, en favor de
sus ambiguos puntos de vista y la aceptación del “género” como pivote de una sociedad distinta a la tradicional,
equiparando los elementos inventados con los de existencia y funcionamiento
naturales y demostrados.
La bisexualidad, la trans-sexualidad y lo de los
cuerpos mal asignados, son categorías que
inventan los de la corrección política, para aumentar de manera falaz la
cantidad de beneficiarios de “sus causas y luchas”y darle consistencia a su
perniciosa narrativa.
Como la cebolla y sus variantes, la homosexualidad
también presenta diversas maneras de ser y parecer. Va desde los homosexuales que se asumen como tales y
no pretenden ser más femeninos que las mujeres, ni se disfrazan de féminas, ni
incurren en excesos y escándalos vinculados al consumo de drogas, la
promiscuidad, los desfiles en torno a un presunto “orgullo” en los que
sobresalen la desnudez y la vulgaridad. Esos homosexuales no exigen que los consideren iguales, porque reconocen que son un grupo
diferente a los heterosexuales, entre quienes los hombres gustan de las
hembras y las hembras gustan de los hombres, el machihembrado tradicional y
mayoritario. Los homosexuales hacen pareja entre sí, gay con gay, lesbiana con
lesbiana. No compiten los homosexuales
con los heterosexuales. A un genuino
hombre no le atrae un gay, a una genuina mujer no la atrae una lesbiana. Esas
sorpresas sólo ocurren en los casos de homosexuales que han estado en el
armario-clóset, aparentando ser héteros. Ese engaño es bastante frecuente, pero
no significa que un auténtico
heterosexual, luego de media vida como tal, se convierte en homosexual. Lo
mantuvo en secreto hasta que decidió asumirse, dejando atrás pareja hétero y
hasta hijos (generan desconfianza en los homosexuales que nunca han ocultado su
condición, los consideran provenientes del doble clóset, y tienen doble drama
por resolver).
La homosexualidad, salvo por excepciones en
específicas épocas y círculos del poder, fue desde la remota antigüedad muy mal
vista y peor tratada. Considerada como aberración,
delito, enfermedad, causó persecuciones e injusticias de todo tipo,
incluyendo la cárcel, la tortura y la pena de muerte. Desde mediados del siglo
20 gradualmente han sucedido cambios en
la Humanidad favorables a la tolerancia y el respeto hacia esas minorías hasta
entonces discriminadas, homosexuales, aborígenes no europeos (eliminado el
uso del término “raza”, substituido por etnia).En la praxis y en las
legislaciones se ha reducido la milenaria
desigualdad de las hembras y el comportamiento social machista, así como se
ha separado al Estado de la Iglesia, estableciendo en teoría la libertad de
cultos. En cada vez menos países se
persigue y criminaliza la homosexualidad, el racismo se reduce a anacrónicos
enclaves, y sólo en los espacios más extremistas, la religión -dogmática e
indebidamente interpretada- impone castigos arbitrarios por motivos racistas,
homófobos, misóginos, o de absoluto y agresivo rechazo a otros credos.
Hay
una correlación entre el grado de desarrollo de una sociedad y el grado de
tolerancia respecto de los que han sido secularmente discriminados. En EEUU,
donde el racismo tuvo su máxima intensidad, los negros han logrado alcanzar las
más altas posiciones y cargos, desde estrellas
del deporte, el cine y la TV, hasta ostentar Gobernaciones, Ministerios,
Magistraturas en el poder judicial, elevadas jerarquías en el poder militar y
civil, incluyendo Secretarías de Gobierno y la Presidencia. En el primer
mundo, muchos homosexuales declarados ocupan posiciones importantes, diputados, ministros, jueces, embajadores,
y sus parejas son parte normal de las actividades protocolarias, en las que
participan sin limitaciones. Cada año aumenta la cantidad de mujeres que se incorporan a las actividades
académicas, laborales y deportivas que por miles de años estuvieron vetadas
para ellas. Sin obstáculos en Universidades, empresas y campos deportivos,
las mujeres se abren paso con genuina independencia y tesón. Ahora los casos de homofobia, misoginia, racismo
e intolerancia religiosa, son tan pocos -en comparación con la situación hace
apenas 100 años, una minucia en los miles de años de evolución de la
Humanidad-, que captan la atención y
ganan el repudio de la inmensa mayoría en el planeta, que en un futuro
mediato habrá erradicado totalmente esas vergonzosas máculas, una tendencia irreversible.
El término homofobia
genera reservas si respetamos la semántica, pues Homo representa al Humano, unido a Sapiens hace referencia a la especie
animal que sobrevivió a la extinción (de las otras especies de homínidos,
en el complejo proceso de evolución) cuya cualidad
esencial es la de pensar, razonar, de manera que un homófobo sería alguien
que rechaza al homo sapiens, incongruente a nivel de absurdo, como
autoflagelarse. Pero los del movimiento “LGBT” se
apropiaron del vocablo y crean la homofobia, para etiquetar a todos los que
no aceptan el grueso paquete de exigencias que van desde el rechazo a las agresiones y el derecho a
matrimonio, dos reivindicaciones que apoyo, hasta la imposición de cupos en las nóminas laborales, para garantizar que
contengan “LGBT”, y el derecho a adoptar
por parte de parejas del mismo sexo, dos
puntos que no suscribo incondicionalmente, como ellos esperan y reclaman. Lo
del cupo es un vulgar chantaje que
puede perjudicar la eficiencia de la empresa contratante (al bajar sus
standards de preparación, para priorizar la “inclusión” y cumplir la norma). Y
en cuanto a la adopción, considero que toda
pareja debe someterse a los requisitos primordiales, sin que la condición
de homosexual o heterosexual establezca una ventaja per sé. El sistema rechazará a las parejas que no
demuestren ser idóneas para adoptar, sin discriminar a los homosexuales, en
función del bienestar de los sujetos a ser adoptados. Los radicales del “LGBT” pretenden imponer la Homofilia, el apoyo
incondicional y acrítico a todas sus exigencias.
Los desfiles del supuesto “orgullo gay” nos permiten
conocer el amplio caleidoscopio que conforma la porción más visible (y
exhibicionista) de este colectivo, abundantes
parejas de él con él, ella con ella, muy
pocos héteros famosos, algunos
políticos que sólo en ese sector reciben su baño de multitudes (los del partido Ciudadanos en Barcelona este
año, tuvieron su ración extra de intolerancia, por no mostrar
incondicionalidad, fueron agredidos y expulsados por los que alegan “sentir
amor sin fronteras y nada de odio, desde su suprasexualidad”). Los más extrovertidos buscan resaltar, hay disfraces que van de moderados y simpáticos
a grotescos o vulgares, algunos en total desnudez, dejando asomar las
tendencias a los excesos, a la promiscuidad, un homenaje a la inmoralidad,
callejero y a pleno sol.
En lugar de convocar más gente que apoye lo esencial
de la causa de los homosexuales, lograr erradicar
la discriminación, las agresiones, respeto a los derechos de todo ser humano,
alejan a potenciales respaldos, que no ven con benevolencia o alcahuetería, los
escándalos, los excesos, la promiscuidad, la vulgaridad, y son rechazados por no comulgar con todas las
ruedas de molino del paquete que promueven los de la “corrección política”,
la progresía, el neoestalinismo con ropaje de reivindicadores.
domingo, 22 de septiembre de 2019
Argentina; de Domingo a Domingo.
Argentina; de Domingo
a Domingo.
Edgard J. González.-
Argentina ocupa una larga franja
territorial de 2.780.400 km2 (a
escala planetaria es el octavo país en tamaño), al extremo oriental de América
del sur, con poco más de 41 millones de habitantes,
triplica el territorio de Venezuela,que alberga 28 millones. Tiene gran
diversidad de paisajes que incluyen desde Jujuy
a Ushuaia, pampas, montañas, ciénagas, valles y glaciares, con gran influencia europea en su manera de
ser y en su arquitectura, especialmente en Buenos Aires, debido a la importante
inmigración -sobre todo italiana y
española- que recibió en los siglos 19 y 20. Sin haber explotado todo su
potencial agropecuario, llegó a ser considerada el granero del mundo, en especial por los alimentos que exportaba al
viejo continente. Colinda en toda su frontera
occidental con Chile, al norte con Bolivia y Paraguay, al noreste con Brasil y
Uruguay.
Muchos factores han participado en la
hechura de Argentina, desde su pasado
precolombino, su dimensión colonial y su gradual evolución republicana,
pero a los efectos de lo que intento establecer, voy a resaltar las actuaciones
de dos personajes que marcaron los
cambios fundamentales, que dieron en una primera etapa extraordinario impulso a
los avances civilizatorios que
colocaron a Argentina a las puertas de ser una potencia del primer mundo, y en
una segunda etapa modificaron ese rumbo para frenar y estancar a ese país,
sometiéndolo a las negativas presiones del
populismo y la corrupción.
Domingo Faustino Sarmiento, hijo de Paula Zoila Albarracín Irrazábal y
José Clemente Cecilio Quiroga
Sarmiento, nació el 15 de febrero de 1811, en San Juan, Argentina, falleció el 11 de septiembre de 1888, con 77 años, en Asunción, Paraguay,. Fue un destacado escritor, periodista,
docente, militar, político y estadista: Gobernador de la provincia de San
Juan entre 1862 y 1864, Presidente de la Nación Argentina entre 1868 y 1874, senador
nacional por su provincia entre 1874 y 1879 y ministro del Interior en 1879. Lo más importante de
su personalidad y obra no es lo polifacético
y eficiente en cada uno de los oficios que ejerció, sino el énfasis que
puso en dar Educación a la mayor
cantidad posible de argentinos, como mecanismo primordial para garantizar
una Sociedad bien formada, útil a los propósitos de la Nación, con personas
responsables que pongan todo su empeño
tanto en cumplir sus deberes como en hacer respetar sus derechos, un
equilibrio que es difícil de lograr y no ha sido alcanzado en la mayoría de los
países del mundo. Esa impronta del Maestro Sarmiento, buscando aumentar lo cultural y racional a
través de la buena formación e información, determinó el positivo rumbo de la
Nación argentina en el último tercio del siglo 19 y el primer tercio del
siglo 20.
A partir de
los años 30 la corriente militarista
comienza a desplazar a la civilista, los uniformados “con armas y
autoridad” mediante el obvio chantaje van ocupando posiciones de poder, hasta
que un caudillo, Juan Domingo Perón
(BsAs: 8 octubre 1895, 1 julio 1974), admirador
del fascismo italiano, protector de criminales nazis en la postguerra, tras
la fachada primordial de todo demagogo, “luchar por los más humildes y
necesitados”, impuso lo contrario de lo que propuso Sarmiento, que lo emocional e instintivo prevaleciera,
en un esquema de creciente culto a su imagen, discursos y ejecutorias, con
su esposa Eva Duarte como la virgen en
ese altar político, y el pueblo reducido a rebaño incondicional, acrítico, que apoyara la peor represión a cualquier disidencia, incluso
contra líderes del primigenio peronismo, que cuestionaran o pudieran restar protagonismo al nuevo dios de la
plebe, el propietario y gerente del mercado populista, que repartía dádivas y
castigos a su libre albedrío (lo mismo hizo a partir de 1959 Fidel Castro en Cuba, ambos dañaron
irreversiblemente a sus respectivos países, con la tóxica ensalada ideológica que pretende igualar a ricos, clase
media, pobres y marginales, repartiendo la
riqueza -que deriva de una concreta economía, en la que todos no producen
similares cantidades- dándole más a quienes producen menos o nada, para igualar hacia abajo, lo que
inevitablemente arruina a cualquier
sociedad, y convierte en parásitos a los más vulnerables).
Del pusilánime
Frondizi, al inescrupuloso Menem, y finalmente a los muy corruptos
Kirchner, todos los gobiernos
peronistas practicaron el más descarado y dañino populismo, cuyo primordial
perjuicio es la imposición de la dependencia
absoluta de grupos e individuos respecto del Estado paternal, que se
encarga de mantener a esa importante
masa sin la mediación del esfuerzo, del trabajo real y eficiente. El simpatizante se convierte en fanático
habituado, e incapacitado para apreciar las opciones contrarias, las que pueden
generar avances sociales y prosperidad
general, pero haciendo los esfuerzos de preparación previa y trabajo arduo,
constante y honesto, ese que pone a todos a remar para llevar a la Nación a
buen puerto (no agotando lo que contiene la bodega, para naufragar en alta
mar).
En el año 2015 fue tal la acumulación de excesos y atrocidades cometidas por el tuerto y Cretina en sus
nefastos y consecutivos gobiernos, incluyendo el asesinato del Fiscal Nisman (un domingo, faltando horas para que
hiciera formal denuncia de la delictiva participación de la muy corrupta
presidente en la componenda para desviar
las investigaciones sobre los terribles atentados contra la embajada de Israel
y la AMIA, en 1992 y 1994, 29 y 85 asesinados respectivamente, exculpando a los perpetradores de esas dos
masacres, los iraníes, de quienes recibiría jugosas ganancias), que
provocaron la elección de Macri,
como la alternativa a la podredumbre representada por el kirchnerismo (varios
jerarcas están siendo juzgados, Julio de
Vido ya purga condena, y la venenosa viuda ha evadido su merecido castigo escudada tras la inmunidad parlamentaria,
con la complicidad de la red de camaradas y socios de tropelías que procuran
alejarla del escrutinio judicial). Pero décadas
de sistemático y embrutecedor populismo no pueden ser erradicadas en un período
de sólo 4 años, ni con la parsimonia de los trámites que saben prolongarse mediante
complicaciones burocráticas y exageradas
garantías de los derechos de quienes son indiciados, pero tienen en esa
urdimbre cómplices que se esmeran por impedir que los procesos avancen y produzcan evidencias, dictámenes, sentencias,
inconvenientes para la banda de malhechores que se acostumbró a cometer arbitrariedades y crímenes con la
mayor impunidad. Y la masa clientelar que se hizo adicta al reparto irresponsable que fractura cualquier presupuesto y
debilita la economía, ya expresó, el domingo
11 de agosto, en las Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias
(PASO), que no le importa que se reactiven las
mafias kirchneristas, ni que a la larga la reincidencia en el populismo cause daños graves e irreversibles a Argentina
(como en Cuba, y su neocolonia en Venezuela), mientras ellos vuelvan a ser
mantenidos por papá estado (“Ladrón o no
ladrón, queremos a Perón” gritaban cuando el caudillete andaba en campaña,
en medio de denuncias de corrupción, represión y megalomanía).
Muerto Perón, la enorme porción de argentinos a quienes alienó con su degenerada inversión de valores,
traslada su necesidad de rendir culto a
otros ídolos que sean argentinos y representen lo esencial del peronismo,
como el odio irracional hacia los
estadounidenses y el apoyo incondicional al despotismo castrista, en
cualquiera de sus variantes. Idolatran al adicto
a las drogas y dictaduras de tipo marxistoide, que metió un gol con la
mano, Maradona, a la repugnante Hebe de Bonafini que mostró respaldo a
los criminales atentados de Al Qaeda
del 11S-2001, y su excesiva alegría por el asesinato de casi 3.000 seres
humanos en esa orgía de fuego y destrucción, además de estar involucrada en muy
deshonestos desvíos de recursos ajenos. Y el camarada Bergoglio, protector de pedófilos con sotana, y de
fortunas mal habidas, bien custodiadas en las arcas
vaticanas. Tres Cubanófilos intensos.
Los alienados son incapaces de
ver la realidad, la rechazan o la interpretan anteponiendo los filtros de
su dogma. Al difundirse el resultado de las PASO, favorable al kirchnerismo,
hubo una fuerte caída en la Bolsa, el
dólar comenzó a subir su cotización -devaluando al peso-, las cifras que indican
“el riesgo país” batieron el récord máximo en una década, 1.709 puntos.Son las negativas reacciones de la Economía a la elevada
probabilidad de que en las elecciones de octubre se repita el apoyo de la
mayoría a la fórmula de “los Fernández”, Cretina y Alberto, y Argentina de nuevo caiga por el barranco
del peronismo. Esta vez esa banda se ocuparía ante todo de blindarse contra toda actuación judicial o
de Contraloría, purgando esos espacios, para garantizar su impunidad
eterna, y que nada impida que terminen
de destruir a Argentina, para reinar sobre sus ruinas, con sus fortunas a
buen resguardo en paraísos fiscales
del exterior, o convertidas en diamantes.
Corresponde a los argentinos decidir si se suicidan en primavera (del
hemisferio sur) optando a ser país
bananero sometido por rufianes, o si asumen sus responsabilidades y escogen
el camino largo, difícil, que
permanentemente nos exige esfuerzo y honestidad, aquel sendero que señaló
Domingo el bueno. ¿Ciudadanos o súbditos?
¿Constructores o destructores? ¿Democracia u oclocracia?
domingo, 25 de agosto de 2019
MÍ TÚU: denuncio a esas pérfidas abusadoras.
MÍ TÚU: denuncio a
esas pérfidas abusadoras.
Edgard J. González.-
Por décadas he sufrido en
silencio los lacerantes recuerdos de los
cientos de abusos cometidos contra mí, por mujeres con altas cuotas de
poder y fama, que se aprovecharon de mi
inocencia y falta de experiencia, para satisfacer conmigo sus ansias lujuriosas
y lascivas, lo que me dejó cicatrices imborrables, un profundo trauma que
me acompañará hasta mi último suspiro.
Pero me inspira y estimula la valiente, perseverante y noble labor de
las víctimas de abusos similares, aunque lo
mantuvieron oculto por décadas, ahora hacen públicas sus denuncias en
contra de los sátiros que las sometieron a abusos
sexuales, que incluyen miradas, susurros, palmaditas en el hombro y sus
alrededores, hasta las insultantes y agresivas invitaciones a una fiesta, a
cenar, o a conversar en la habitación del hotel donde se hospedaba temporal y sospechosamente el fauno agazapado,
iniciativas todas inequívocamente
cargadas de perversión y malas
intenciones. Pues circunstancias muy semejantes tuve que enfrentar yo desde
mi adolescencia hasta hace relativamente poco, aunque algunos pudieran dudar de
esto, porque ignoran que mantuve siempre
ese atractivo natural que me convirtió en el obscuro objeto del deseo carnal
de ese conjunto de mujeres poderosas, que hicieron de mi vida un permanente vía crucis de pecaminoso sexo, de salvaje
placer.
El comprensible temor a las represalias obligó al
humillante silencio de aquellas víctimas por
muchos años, y es tan intenso y real ese miedo a las reacciones de los
victimarios, que todavía algunas de las denunciantes se mantienen en el absoluto anonimato. Yo declaro sin esconder mi
identidad, dispuesto a enfrentar las consecuencias de mis denuncias, pero busco aminorar las muy probables y costosas
demandas judiciales, dada mi precaria situación financiera; Soy educador
jubilado en la destruida Venezuela, con crónica
escasez de alimentos y medicinas, sin gas ni gasolina siendo un país
esencialmente petrolero, con los servicios funcionando a nivel de postguerra, y
el poder judicial prostituido, factor a favor de las victimarias o sus
familiares, en caso de que algunas de ellas hayan fallecido, con suficiente
poder como para inclinar esta balanza
malandra en su favor, lo cual es el pan nuestro de cada día para los
opositores, que deben tratar de sobrevivir con ingresos que van de 3 a 12 dólares
mensuales, lo que aumenta mi vulnerabilidad en caso de una represalia tribunalicia, que me
dejaría desnudo empelotas, añadiendo más perjuicios a los que ya he debido
soportar.
De manera que para evitar
onerosas demandas, en las actuales condiciones
de orfandad judicial que privan en Venezuela, haré referencia a todas y cada una de las mujeres que fueron sexualmente
abusivas conmigo, mencionando “su parecido” físico, a fin de que no pueda
ninguna de ellas sostener que la identifiqué por su nombre y apellido, puesto
que mencionaré solamente la semejanza de
rostro y cuerpo respecto de famosas, que cualquiera reconoce, pero que,
INSISTO, “no son las mujeres que abusaron de mí, sólo hay un enorme parecido”,
y con este ardid espero librarme de
cualquier reacción judicial o mediática.
Con apenas 16 añitos, aunque ya mi cuerpo mostraba voluptuosidad y
despertaba instintos malsanos en las féminas, fui acosado por una mujer muy
parecida a Susana Duijm, aquella
esbelta morena que derrochaba belleza y simpatía. Yo supongo que las
potenciales acosadoras comparten la
necesidad de revelar sus éxitos en las conquistas a fuerza de extorsión,
pues ello explicaría la excesiva multiplicación
de depredadoras encaprichadas con poseerme, todas provenientes de la multiesfera
de los Concursos de belleza, el modelaje y la actuación en Cine y TV. Sufrí el
acoso de mujeres que “se parecían igualitas” a Peggy Walker, a Eva Moreno, Doris Wells, Pierina España, seguramente
contertulias de Susana en más de una fiesta, en las que fui mencionado como apetecible presa. En algún momento este
intercambio de informaciones entre las malvadas saltó a la escala internacional, y simultáneamente fui el target de bichas de proyección local y también
mundial, aumentando la cifra de mis victimarias, que parecían turnarse para disfrutar de mi cuerpito sin darme realmente
tiempo de descanso entre una violación y la siguiente. Así, sumando a mi
calvario las horas de vuelo al destino donde me esperaba una nueva depredadora,
allende nuestra frontera nacional, tuve que soportar los creativos abusos de
chicas muy pero muy parecidas a Brigitte
Bardot, Mylene Demongeot, Sharon Stone, Fabiola Colmenares, Alba Roversi, Jackeline
Bisset, Nohemí Arteaga, Candice Bergen, Naomi Watts (apenas finalizó su
rodaje de King Kong, me obligaba a disfrazarme de gorila), Elisabeth Hurley, Elin Nordegren, Kate Winslet, Ann Bancroft y Katharine
Ross (creo que se datearon sobre mí, cuando filmaban “El graduado”), Jane Mansfield, Virna Lisi, Philicia
Rashad, Tony Braxton, Marg Helgenberger, Stana Katic. Ya en este siglo 21 a
la lista se agregan algunas modelos de Victoria´s
Secret (es probable que sean las hijas
y nietas de aquellas depredadoras primigenias, que mantienen el legado de
sus perversas antecesoras, y abusan
conmigo a pesar de mi edad y los inevitables achaques inherentes al paso
del tiempo. Ellas a lo suyo, sin piedad
y con excesiva lascivia, como procurando secarme para no dejar nada que
puedan disfrutar las que me quieran acosar después. Yo estoy seguro de que merezco el Récord Guinness como el varón más
acosado y abusado, incluso uniendo los siglos 20 y 21.
En honor a la verdad, la única
que nunca me agredió fue la francesa Katerine
Deneuve, una dama exquisita y muy hermosa, que es la excepción que confirma la regla de la degeneración a nivel de las
féminas con fama, dinero y poder, implacables depredadoras que desahogaron en
mi sus más aberrados instintos. Y confieso
que me hubiera encantado que Deneuve me hiciera su víctima, en especial a raíz
de su valiente y digna posición, enfrentando a las feminazis que tienen como
objetivo la humillación y castración moral y legal de los varones,
destruyendo las reputaciones de aquellos a quienes difaman, por presuntos acosos y abusos ocurridos
hace dos y tres décadas, con la alevosía de saber que liberada el agua sucia de
la difamación, ya no se puede recoger, y el daño permanece, aunque no hayan
demostrado la culpabilidad de aquellos a quienes acusaron sin pruebas, tardíamente y en muchos casos, desde el cobarde
anonimato.
domingo, 18 de agosto de 2019
Episodios anecdóticos.
Episodios
anecdóticos.
Edgard J. González.
18 de agosto, 2019.
Toda
persona adulta mantiene recuerdos de
experiencias, tanto agradables como poco gratas, forman parte importante del pasado de cada quien
y permanecen en nuestra memoria a pesar del tiempo que ha transcurrido, y de
los detalles que se han difuminado
en algunas, pero guardamos lo esencial. Algún mecanismo en el cerebro de cada
uno almacena celosamente ciertos
episodios, mientras borra otros, aunque en ocasiones recuperamos parte de
lo que desapareció (gracias a un objeto,
una foto, una referencia de otra persona que participó o supo de aquella
situación, y de inmediato activa el recuerdo escondido en nuestra mente). Hace
años que anoto en un archivo de mi computadora grupos de muy pocas palabras que abrevian lo fundamental de mis
vivencias más resaltantes, y con este artículo comienzo a compartir algunas de
esas anécdotas, que supongo pueden ser interesantes para una porción de los
potenciales lectores, que a su vez podrían asociar con vivencias propias
similares.
Estando
en Inglaterra, y recién llegado a Cambridge,
un compañero de residencia estudiantil me invitó a una fiesta, y fuimos a una
casa, donde había música, sidra, y
muchos jóvenes disfrutando la velada. Observé que algunos iban al 2º piso, y
al preguntarle a quien me invitó qué sucedía arriba, me respondió con un gesto,
con la mano semicerrada y poniendo
pulgar e índice sobre su boca. Entendí que se aislaban en la segunda planta
para fumar marihuana, y de inmediato
tomé mi abrigo (era invierno) y me fui sin siquiera despedirme. Yo era becario del Ministerio de Educación de
Venezuela para realizar un postgrado, por lo tanto representaba a mi país y al IPC, y no me podía arriesgar a que
hubiera una redada policial y apareciera formando parte de un grupo de fumones,
lo cual dañaría no sólo mi reputación
personal sino la del país y la del Pedagógico de Caracas (que había
solicitado la beca), aunque el consumo
de esa yerba alucinógena, como el pelo largo, las camisas con diseños de
bacterias y la promiscuidad, estaban de moda a fines de los años 60, con
los hippies de Woodstock y las barricadas de París y Daniel Cohn Bendit,
que pretendían cambiar al mundo. Mejor solo que mal acompañado.
En
abril del 69 por el asueto de Easter (Semana Santa) compré en la Estación Victoria de Londres un boleto
de tren que, por 9 libras esterlinas
(tarifa de estudiante, Bs 97,20 al
cambio de Bs 10,80 por Libra), me
permitiría viajar a Bélgica, Alemania,
Holanda, bajando en cualquier estación del trayecto, y retornando a Londres,
paso del canal incluido. Estuve en Brujas,
Bruselas, Gante, pero poco antes de cruzar la frontera de Bélgica a Alemania, un funcionario del tren me hizo
pagarle poco más de un dólar como impuesto
de salida, lo cual me disgustó. Pero ya en Alemania otro uniformado me hace
pagar de nuevo una cantidad similar, como impuesto
de entrada. Al bajar en la Estación de Colonia
fui a una taquilla que atendía Reclamos,
pero -como en Francia- pretenden que
todos hablen el idioma local, y a pesar de mis denodados esfuerzos por darle un tono alemán a mis palabras en
inglés, el empleado me ignoró, y mi indignación aumentó. Un hombre alto y
robusto que había presenciado todo, intervino y ambos tratamos de entendernos en un lenguaje híbrido, él intentaba en
alemán hacer sonar como inglesas sus palabras, yo trataba de alemanizar mis palabras en inglés. Al
cabo de varios minutos fue evidente que no lograríamos hacernos entender en esa jerigonza, y yo me desahogué exclamando
en castellano “Maldita sea, perdí mis
diez bolos”, y él -con expresión de sorpresa- me preguntó: ¿Y busté habla español?. Resultó ser un
colombiano residente en Alemania. Él
hizo en alemán mi reclamo en la taquilla y le dijeron que eran impuestos
normales e inmodificables. Reímos y nos despedimos.
En
la vacación de diciembre del 69 viajé por Escocia
y las dos Irlandas. Comencé por Edinburgo,
y el día 26 opté por conocer su Zoológico, que me habían recomendado.
Cuando ya había recorrido la mitad del amplio y variado Zoo, me topé con una
casa con un aviso de FAUNA TROPICAL.
Adentro había ambiente con calefacción y unas 6 jaulas de 1,50 x 3 metros, con 3 paredes de concreto y al frente
una reja con gruesos barrotes. Sólo una de esas celdas estaba ocupada, por un Gorila adulto, sentado y apoyando su
lado izquierdo en la reja, que miraba fijamente a la pared lateral (a mi
izquierda, estando yo frente a aquel formidable
y solitario simio, a mi vez apoyado en una baranda de metal que mantenía al
público a unos 80 cmts de las jaulas). Dado que en esa instalación estábamos solos el gorila y yo, comencé a decir
en voz alta lo que esa circunstancia me inspiraba, y el gorila me miraba y parecía entender, no tanto mis palabras sino
mi actitud respecto a él al pronunciarlas. Le expresé; “Tú y yo tenemos en común que somos de lugares muy
distantes, estamos solos, y hoy cumplo 24 años, sin celebración ni familia,
en tu compañía. Tú vienes del costado
oriental de África, yo de Venezuela. Pero mientras a ti te secuestraron de tu ambiente y te
trajeron obligado, para estar todo el resto de tu vida encerrado acá, yo vine voluntariamente y becado, de
manera que vivo en libertad, disfruto de lo que hago, mantengo comunicación
telefónica y por cartas y postales con mis seres queridos, y al término del
postgrado regresaré a mi terruño y a mi
familia. Tu futuro es muy triste e imposible de cambiar en tu beneficio”.
Supongo que su tendencia gregaria y el
tono suave y afectuoso en que le hablé, además de la sincera solidaridad que
sentí por él, convergieron para que nos
tomáramos de las manos, y así permanecimos por un buen rato, aquel
antepasado remoto y yo, al sureste de Escocia.
En noviembre de 1969 el doctor Arnoldo
Gabaldón llegó a Cambridge para hacerse cargo de la Cátedra Simón Bolívar en la Universidad de esa pequeña ciudad.
Averigüé su dirección y fui a saludarlo en mi condición de venezolano
participante de la dinámica académica a
la que se integraba el prestigioso médico, responsable de dirigir la tenaz y efectiva campaña contra
el paludismo en Venezuela. Estaba con su esposa, su hijo menor, y una
señora que se había ocupado de las labores domésticas por décadas, en el hogar
de los Gabaldón en Maracay. A dúo,
los esposos me contaron dos deliciosas anécdotas, que hoy narro por primera
vez; Como el doctor Gabaldón era un
embajador cultural, a diario recibía visitas, y procurando ser buenos anfitriones, ellos ofrecían sencillos
pasapalos y copas de vino. Pero al observar que la empleada de toda la vida,
que por supuesto no sabía ni ñé del
idioma inglés, se movía con la bandeja entre los visitantes, con dificultad
y riesgo de tropezar, la señora Gabaldón le dio un curso express, haciéndola memorizar un “Excuse me” para que lo
pronunciara a menudo y la gente le diera espacio. Esa noche disfrutaron más que
lo usual, pues cada vez que la empleada atravesaba la sala con su bandeja,
ofertando vino y snacks, ella repetía cada 5 segundos en alta voz: “Mikiús, Mikiús”.
Pero
esa misma persona, protagoniza la segunda
y muy hermosa anécdota. En el Maracay de los años 40 y 50 la cena se servía muy temprano, y luego
de recoger la mesa y lavar ollas y platos, cesaban sus labores del día, y ella
-en sus años de juventud- puntualmente
salía al patio frontal de la vivienda, con simple baranda de poca altura, y
recibía la visita de su novio,
entrelazadas sus manos sobre la verja, ella en el patio, él en la acera.
Aquello llevaba años, y es de suponer que en sus domingos libres, cuando ella se alejaba de la casa donde trabajaba,
iban mucho más allá de agarrarse las
manos. Pero no se producía el
embarazo que ambos deseaban y, aunque nunca interrumpieron su rutina
romántica por las noches en la baranda, él
montó un segundo frente y allí sí hubo gestación y criatura, lo cual fue
aceptado por ella en virtud de su obvia infertilidad. La nobleza y generosidad de esta sencilla y leal dama llegó al extremo
de ir a la casa de “la otra” a ayudar
cuando el niño estaba enfermo. Ese triángulo duró muchos años, con las
mismas visitas en la baranda, y las horas dedicadas a cuidar al hijo del hombre
que amaba, aunque lo hubiera tenido con otra. Una historia de amor intenso, sin egolatría ni prejuicios.
Don Arnoldo Gabaldón, su esposa e hijo menor, en su residencia de Cambridge con EJG de visita.
Don Arnoldo Gabaldón, su esposa e hijo menor, en su residencia de Cambridge con EJG de visita.
Los Gabaldón en su casa de Cambridge, con un grupo de visitantes, mi amigo José Miguel Uzcátegui a la izq.
En
la inauguración de la nueva sede de la
Galería Freites en Las Mercedes, Caracas, junio 2006, con una exposición de
cuadros de Edgar Sánchez, estaban entre
el numeroso público invitado, el pintor Jacobo
Borges, el crítico de arte Perán
Erminy, Douglas Bravo, el mítico
jefe guerrillero venezolano, Sofía Leoni,
hija de Raúl Leoni, quien siendo
presidente del país continuó el combate contra la guerrilla iniciado por su
antecesor Rómulo Betancourt. Los
saludé y fotografié a cada uno, pero hubo una escena inesperada que me sorprendió tanto que no usé mi cámara
para capturar la imagen de lo que constituye lo esencial de esta vivencia; Douglas y Sofía se saludaron con un abrazo,
mientras yo miraba absorto, paralizado por un
intercambio afectuoso entre dos personas que representaban los dos bandos que
se enfrentaron con violencia en los años 60 y 70, y que Chávez, el hegemón
de turno, se empeñaba en mantener separados y odiándose a muerte, para lograr su objetivo de dividir y vencer. El
“loquito pintaparedes”, lo llamó Argelia
Melet, la entonces esposa de Douglas, cuestionando
la escogencia del oriundo de Sabaneta para formar parte del Plan B de Fidel, infiltrar en las FFAA jóvenes que ya fuesen parte de la fachada legal de la ultraizquierda,
derrotado el Plan A de las guerrillas rurales y urbanas, derivadas del inmediatismo de las juventudes del PCV y AD (MIR), y
apoyadas por Fidel, cuya intrínseca
maldad y megalomanía lo llevaron a obsesionarse contra Betancourt (quien le
negó la ayuda que solicitó, en dinero y petróleo, en enero del 59, cuando no
había tomado aún posesión de la presidencia, para la que fue electo en
diciembre del 58) y contra la democracia “burguesa” apuntalada por el Pacto de
Punto Fijo: AD, COPEI y URD. Fracasaron en sembrar odio y en mantener ese
40% de apoyo popular (que inflan a conveniencia).
El golpista bipolar, mantuvo
oculta su vieja subordinación al castrismo,
hasta que la solicitud, por parte de la oposición, en febrero del 2003, de un Referendo Revocatorio, dejó en evidencia su
condición de marioneta de Fidel, al
implementar un esquema
demagógico-populista para reducir el descontento
de la obvia mayoría, por lo que habría sido revocado de haberse realizado
el referendo en el lapso regular que corresponde a esa opción, en lugar de retardarlo descaradamente por AÑO Y MEDIO,
mientras invadía con parásitos cubanos
(babalaos con bata, y otras alimañas haciéndose pasar por expertos en
toavaina), para producir el espejismo de
las misiones, y en paralelo contrataron a SMARTMATIC, a cargo de inflar la baja votación roja con una enorme masa de electores virtuales, mesas itinerantes y salas de conteo de
resultados clandestinas e inescrupulosas. Con esos elementos “ganó” el
referendo en agosto del 2004. Douglas
Bravo, responsable por la infiltración del payaso de Barinas en las FFAA
(me lo dijo dos veces, en dos ocasiones distintas, en Caracas y en Barquisimeto)
no apoyó sus arbitrariedades ni apoya
las del sucesor, indocumentado con curso ACME en La Habana, escogido -para vergüenza del ñangarato
estancado en el neoestalinismo- por la Nomenklatura raulista en diciembre
del 2012, cuando murió el resentido bastardo, y ya Fidel llevaba seis años sumergido en su crónica demencia senil.
Chávez le hizo un daño terrible a Venezuela, sus caprichosas e insensatas
ejecutorias de napoleoncito delirante, mostraron
sus consecuencias luego de su muerte, y se agudizaron con la abrupta caída de
los precios petroleros. Pero no tuvo éxito en su afán perverso de sembrar
el estúpido odio cheguevariano, y la
mejor demostración de su fracaso en este mal propósito, es aquel significativo abrazo entre el mítico
comandante guerrillero y la hija de uno de los presidentes del período
democrático, que enfrentaron con éxito aquella gran equivocación histórica.
Sofía Leoni y EJG Jun 2006 Gal. Freites, CCS.
Douglas Bravo y EJG Jun 2006 Gal. Freites, CCS.
Jacobo Borges y EJG Jun 2006 Gal. Freites, CCS.
Jacobo Borges y Perán Erminy. Jun 2006 Gal. Freites, CCS.
EJG Douglas Bravo y dos damas, CHL Bqto jul 2014.
El pintor Edgar Sánchez, con su expo inauguran Galería Freites.
sábado, 3 de agosto de 2019
Mamá cumple cien años.
Mamá cumple cien años.
Edgard J. González.
Publicado originalmente el 29 de noviembre del 2016.
Edgard J. González.
Publicado originalmente el 29 de noviembre del 2016.
El 29 de noviembre de 1916 Europa llevaba 28 meses en una cruenta guerra, que todavía duraría casi dos años más (sucedió del 28 de julio de 1914 hasta el 11 de noviembre de 1918) generando más luto, dolor y destrucción que cualquier guerra anterior (los muertos superaron los nueve millones). El continente americano permaneció ajeno al terrible conflicto hasta que los Estados Unidos decidieron participar en 1917, apoyando a Inglaterra y Francia. Venezuela soportaba la dictadura más larga de su historia, Juan Vicente Gómez ejercía su despotismo desde 1908, y mantuvo el poder más absoluto y cruel hasta su muerte en diciembre de 1935. Era un país eminentemente rural, con una economía en la que todavía prevalecían las actividades ligadas a la agricultura, al aprovechamiento de los recursos naturales renovables, porque apenas se iniciaba la exploración y explotación del recurso petrolero, y lo industrial no trascendía las tímidas y muy locales actividades artesanales, con menos del 30% de los habitantes viviendo en espacios urbanizados, las comunicaciones limitadas a los telegramas y la Radio abarcando poco territorio. Pocas carreteras, de tierra y angostas, cada región ignoraba lo esencial de las otras regiones que conformaban la totalidad del país (la primera vez que se organizó un evento que mostrase elabanico musical del país, fue en febrero de 1948, cuando el poeta Juan Liscano presentó en el Nuevo Circo de Caracas, en homenaje a Rómulo Gallegos por su toma de posesión, -primer presidente electo de manera directa y democrática, grupos representativos del Folklore Nacional. Los pocos afortunados que plenaron el Nuevo Circo, tuvieron el privilegio de conocer la diversidad cultural que hasta entonces había permanecido en sus respectivos nichos geográficos; Zulia, los Andes, Llanos occidentales y orientales, Oriente, Guayana, Amazonas, centro-occidente y centro-capital. Joropos llaneros y tuyeros, Tamunangues, Fulías, Gaitas, Merengues, Tambores de Barlovento, Bailes indígenas, que por supuesto contienen rasgos de las tres culturas que produjeron nuestro mestizaje biológico y cultural: Aborígenes americanos, colonizadores europeos y negros africanos.
Mi madre, Elvia Alicia González Sánchez, nació ese 29 de noviembre, hoy hace un siglo. Nació y creció en Mérida, en una Venezuela provinciana, analfabeta, machista, un país que señalaba como oficios de las madres en el Registro formal para expedir la Partida de Nacimiento de cada hijo, “los correspondientes a su sexo”, un país donde era más fácil para trasladarse a la capital desde cualquiera de los estados occidentales u orientales, hacerlo por vía marítima, un país en el cual muchos matrimonios dependían más de la conveniencia de los padres que de los sentimientos de los hijos, y era normal que las muchachas se casaran de 14 o 15 años (la dictadura social establecía que si llegaban solteras a los 25 años, “quedaban para vestir santos”). Si todavía hoy las mujeres sufren discriminación, no es difícil imaginar el conjunto de prejuicios, obstáculos y dogmas que las rodeaban y limitaban hace cien años, mucho más en nuestros países de la periferia cultural, económica y política del planeta. Los retos para las mujeres aumentaban en directa proporción a la distancia de sus lugares de residencia, a las pocas ciudades que eran influenciadas por los graduales avances que ocurrían en las grandes metrópolis del mundo. La modernidad llegaba tardíamente y por cuentagotas a la capital, tardaba mucho más en ser recibida en el resto de aquel país atrasado, incomunicado y esencialmente vinculado a las actividades de la agricultura, la cría y las modestas artesanías. Era usual enterarse de hechos importantes ocurridos en otros continentes, meses o años después de su plena vigencia, y no todas las noticias lograban difundirse uniformemente en aquellos tiempos. En las antípodas de la actual inmediatez, que no conoce fronteras espaciales ni temporales, en cuya difusión puede participar cualquiera con una computadora o un teléfono celular.
En los años 20 y 30 del siglo pasado, muchos no tenían acceso a la Escuela Primaria, de modo que cursar hasta el sexto grado era poco común, y graduarse de bachiller un privilegio que garantizaba la obtención de un buen cargo. Ser analfabeto era la condición de la mayoría, pero además no se concebía que las mujeres formaran parte de la minoría que culminaba los seis grados de Primaria, con aprender a leer y escribir, y algún curso de Artes y Oficios -del hogar, se sobreentiende- ya era más que suficiente para lo que se esperaba de ellas. La Universidad estaba reservada exclusivamente a los varones, y debido a las pocas existentes, y los altos costos que requería dejar el terruño para estudiar en una Universidad lejana, quienes provenían de familias humildes simplemente no podían darse ese lujo, los de clase media a duras penas podían costearse la residencia, la manutención y los libros, los de clase pudiente sí cursaban sin problemas estudios universitarios, incluso en el exterior.
Elvia Alicia y una amiga y compañera de estudios, María Edilia Bottaro (a quien ella siempre se refirió como Botarito), fueron seleccionadas para estudiar Enfermería, becadas por el Ministerio de Educación, en la Escuela de Enfermería que iniciaría su primer curso con ellas, y cuyo nombre oficial cambió luego a Escuela Nacional de Enfermeras, graduándose la primera Promoción 1937-40. Esa Escuela era una dependencia de la UCV en Caracas, y tuvo entre su Personal fundador a Jacinto Convit, Marcel Granier padre, Alfredo Coronil, el Capellán era Juan Francisco Hernández, el Médico del alumnado Miguel Zúñiga Cisneros, y una enfermera española a quien mi madre admiró mucho, pues fue la responsable primordial por la formación de las primeras camadas de egresadas, la Señorita Ripoll (creo que catalana, aclaro que casi todo lo estoy citando de memoria, por sus historias de esos tiempos y algunos documentos que tuve en mis manos alguna vez). Dos colegas de mi mamá permanecen en mis recuerdos de niñez, Ramona y Lucani, porque fueron amigas y compañeras de trabajo en los años 50. A “Botarito” la conocí en la triste ocasión de fallecer su hija menor (inhalación accidental de monóxido de carbono, durante un viaje vacacional de Semana Santa a Mérida, la ciudad natal de mi mamá y ella). Apenas mi madre se enteró de la trágica noticia -por la radio- me pidió que la llevara de inmediato a La Carlota, a donde llegarían con el cuerpo para su velorio y entierro). Era una chiquilla hermosa, de unos 13 años, víctima de una absurda filtración de gas monóxido de carbono del motor. Doloroso recuerdo que conservo desde mis 16 años.
Recién graduada la enviaron a trabajar en Mene Grande, entonces un campamento surgido de la dinámica petrolera en la margen oriental del Zulia. Las enormes dificultades para viajar del Zulia a Caracas, la obligaron a tramitar por Poder la compra de una vivienda en la capital, en enero de 1944, el crédito hipotecario lo terminó de pagar en 1956. Esa casa fue el hogar de cuatro de sus siete hermanos (del primer matrimonio de su padre, la madre falleció muy joven), en sus respectivas migraciones de Mérida a Caracas, mientras formaban sus nidos propios. Miña e Iraíz permanecieron en Mérida, Tulio se fue a San Cristóbal. Olga, Custodio y María vivieron en la casa de Artigas por varios años, Hilda compartió por más tiempo, y Miña estuvo apenas el lapso que le llevó conseguir y mudarse a una casa alquilada en Altagracia, luego compraría en San José, muy cerca del Hospital Vargas. La familia, con la suma de los tíos políticos, Homero, Campo Elías, Macario y Francisco, se mantuvo muy unida, a pesar de estar disgregada en varios domicilios. La Caracas de los años 50 y 60 no adolecía del insoportable tráfico automotor actual, los recorridos eran breves y amables, sin el terrible flagelo de la constante y omnipresente inseguridad de estos días, lo que permitía salir de noche.
Las nuevas generaciones comenzaron a nacer en Mérida, Josefa Herminia y Homero tuvieron allá sus ocho hijos, Edmundo, Ilia, Mayita, Tibaldo, Elvia, Auxiliadora, Gioconda y Carmen, pero ya creciditos se trasladaron a Caracas, donde nacimos la mayoría de esa primamentazón, aunque los cuatro de Iraíz también son merideños –Juan Bautista, Jesús Alberto, Rita y Jesús Leopoldo– sólo este último sigue allá. Mi hermano José Antonio y yo, Carmen Alicia, Morela, Otto, Claribel, Francisco Javier, nacimos en Caracas. Gladis, Iraiza, Servio y Cocuya en San Cristóbal. Elvia Alicia nos llevaba cada agosto por vacaciones a Mérida, visitábamos a Iraíz y sus hijos, al abuelo, a sus hijos del segundo matrimonio, Alfonso, Betina, Hernán, Antonieta y Rodulfo, que a su vez sumaron otra primamentazón a esta larga familia.
En mis recuerdos de la infancia abundan las escenas de los Hospitales donde trabajó mi madre. En el del IVSS de Santo Tomás a Porvenir, de 5 años me sacaron las amígdalas, la mujer que me puso la máscara con éter, cantaba Ces’t si bon, mi tía María me llevó plátanos horneados, yo a duras penas podía tomar pastillas de Aspergum. Mi memoria trae ráfagas del Hospital Vargas, pero mi conexión es mayor con el Puesto de Socorro de Salas, la Maternidad Concepción Palacios, y el Hospital Militar (el IVSS ocupaba los pisos 12 y 13, mamá era Supervisora de Enfermeras), donde falleció en mis brazos el domingo 27 enero de 1985. El Papa Wojtila había dado misa en Montalbán, desde el piso 12 vi pasar el papamóvil por la autopista hacia el este. El maldito cáncer no la dejó disfrutar los pocos años que “vivió” en situación de jubilada. Pero mantuvo su espíritu alegre y su bondadosa preocupación por sus seres queridos, hasta el último momento. Fue abnegada y eficaz como madre, enfermera, hermana, tía, prima, abuela, amiga, incluso como hija aunque el abuelo poco hizo para merecer ese amor y los cuidados que le prodigaron en sus últimos meses aquellos que mantuvo a distancia.
Alicia la enfermera trabajó turnos de día y de noche, sus ingresos eran limitados, y sin embargo a sus dos hijos nunca nos faltó nada, y se las ingeniaba para extender su generosidad hacia sus hermanos, sobrinos y cuñados, desde la sencilla visita hasta los fuegos artificiales en navidad, y ocasionales regalitos, sencillos pero impregnados de su infinito amor. Son innumerables las veces que prestó servicios de enfermería gratuitos a vecinos, amigos y familiares, desde poner inyecciones a ocuparse de amortajar un cadáver, y disfrutaba haciéndolo, porque era genuina su vocación e inmensa su generosidad. Todos los que la conocieron la recuerdan con cariño, y sus dos hijos la extrañamos mucho, a pesar de los casi 32 años transcurridos desde que tuvo que dejar de vivir, por razones absolutamente ajenas a su hermosa voluntad. Podría sentirse orgullosa, a su manera nos educó sin imponernos yugos mentales, dogmatismos. No somos malandros, no somos viciosos, tratamos de parecernos a ella, llegar a ser excelentes personas. Alicia, siempre estás en nuestros pensamientos y emociones.
Integrantes de la Primera Promoción, Curso 1937 – 1940: María Edilia Bottaro, Josefina García C., Alicia González, Melania Mogollón, Cecilia Montilla, Carmen Osuna, María Luisa Peralta, Ana Isabel Rivas Núñez, Emérita Silva, Luisa M. Valverde, Amparo Sosa, Mary Vesga.-
https://www.analitica.com/opinion/mama-cumple-cien-anos/
http://www.noticierodigital.com/2016/11/mama-cumple-cien-anos/
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