domingo, 8 de marzo de 2020

Dos causas casi huérfanas.

Dos causas casi huérfanas.
Edgard J. González.-

Iba a titular este artículo “Dos causas huérfanas”, debido a lo infructuosos que han sido mis esfuerzos por convocar personas de relevancia nacional, a quienes compete este proyecto, y deberían sentirse obligados a defenderlas en virtud de sus posiciones en la dinámica socio-política del país. Pero dado que organicé su descripción y los argumentos que justifican su existencia, soy su progenitor, y de allí el “casi” del título definitivo. Toda causa nace de la iniciativa de una o pocas personas, pero sin apoyo cuantitativo y cualitativo, no logran, primero difundirse, y luego consolidar su propósito esencial. 

Desde hace años he intentado iniciar una campaña con doble propósito, pero no he logrado el apoyo de personas con alguna cuota de poder, a quienes compete el doble tema (diputados a la AN, directivos de Gremios de Periodistas, Abogados, Académicos, Universitarios y ciudadanos en general) y tendré que iniciarla solo, esperando que en el camino se sumen algunos, preocupados por estas dos causas;

1. Defender la Libertad de Expresión, en todos los casos en que esa expresión identifique al autor y promueva la VERDAD y los principios de la Democracia y la Civilización moderna. Y me refiero más concretamente, a defenderla de las rutinarias arbitrariedades de los que, en el ámbito de lo público y de lo privado, establecen límites, topes, censura, a todo contenido que perjudique sus intereses (partidarios, gubernamentales, comerciales, familiares, etc). No sólo los funcionarios de regímenes abusivos aplican mecanismos de censura parcial o total a los textos (noticias, reportajes, entrevistas, artículos de opinión) que consideran lesivos a sus intereses, también jerarcas de la empresa privada (TV, Radio, Prensa escrita analógica y digital) presionan para evitar que ciertas verdades se difundan, porque afectan sus reputaciones o intereses varios, o simplemente por imponer sus criterios, caprichosos o arbitrarios, en lo cuantitativo y cualitativo. A eso hay que ponerle claros límites legales.

2. Resguardar el patrimonio de lo publicado. En prensa impresa y en prensa digital (virtual) tenemos un bagaje cultural valiosísimo, acumulado durante siglos, en el caso de la prensa impresa en papel, de al menos tres décadas en la digital. Pero todo ese material, que es parte de la gran imagen de lo que hemos sido y somos, plasmada y analizada desde el punto de vista de periodistas y articulistas, no está al alcance de la mayoría. En el caso de lo publicado en papel, muy pocos países ofrecen la opción de revisar los periódicos microfilmados o digitalizados, y el patrimonio digital es borrado cada cierto tiempo del almacén virtual donde cada diario o portal lo mantiene, por un lapso que depende de la discreción y la conveniencia de los dueños y jerarcas del medio. De manera que no tenemos acceso a la mayor parte de las noticias y opiniones publicadas en papel, a lo largo de los recientes 200 años, y regularmente sólo mantienen almacenado y ofrecido al público en general, una porción -la más reciente- de lo publicado en INTERNET, pues para “actualizar” cada sitio, borran parte de lo que publicaron, dejando sólo lo más reciente. Imaginen que las bibliotecas, a las que POR LEY deben ser enviados ejemplares de cada diario y de cada revista o publicación impresa, decidieran deshacerse de todos los libros, diarios y revistas “viejas”, para dar espacio a lo nuevo. Eso es inconcebible ¿cierto?. Pues es lo que ocurre con lo digital (y parcialmente con lo impreso, al no digitalizarlo). Las generaciones futuras tienen DERECHO a conocer lo que se comunicó por escrito (y por radio y TV) a nuestra generación y las anteriores. No es justo ni lógico que desaparezcan los artículos de José Ignacio Cabrujas, Mario Vargas Llosa, Arturo Pérez Reverte, Fernando Savater, Javier Marías, Martín Caparrós, Rodolfo Izaguirre, Íbsen Martínez, Laureano Márquez, Leonardo Padrón, Alberto Barrera Tyszka, Héctor Abad Faciolince, Sergio Ramírez, por nombrar sólo algunos, porque a los dueños-jerarcas de los medios donde fueron publicados les parece que mantenerlos almacenados digitalmente por 4 o 5 años es más que suficiente.

En apretado resumen, esos son los dos propósitos de mi bifronte campaña, y espero que algunos la asuman como propia, le hacemos un beneficio a la civilización del futuro, similar al que derivó de la invención de la escritura, que produjo el inicio de la Historia, la invención de la Imprenta, que multiplicó con creces la exigua cantidad de textos que hasta entonces eran muy pocos y elaborados a mano, lo cual estimuló y democratizó la lectura y el conocimiento, y muchos otros avances civilizatorios.

El grado de arbitrariedad que viola o reduce el Derecho de Expresión varía de acuerdo al medio, a la posición de quien hace de censor, a las circunstancias sociales, económicas, políticas, del momento (de manera ortegaygassetiana), e incluye el nivel de mojigatería vigente en cada tiempo, así como de la intensidad y el estilo de quien redacta la noticia, el reportaje, el editorial, el artículo de opinión, o realiza la entrevista. Todos esos elementos se combinan  para ampliar o reducir el grado de permisividad que hará posible la publicación del texto, sin modificaciones, sin adulteraciones, sin mutilaciones, y en casos extremos producirá la prohibición total de que sea publicado, por órdenes del Jefe de redacción, el Director del medio, el alto funcionario gubernamental o el empresario que considere inconveniente lo que contiene el texto sometido a censura parcial o total.

Como quiera que he sido articulista de opinión desde finales de 1971, mis escritos aparecieron en diarios analógicos, impresos en papel, ocasionalmente en El Informador, Quinto Día, El Nacional, El Larense, (en El Impulso durante 34 años), y desde 1999 publico en formato digital en Analítica, del 2009 al 2018 publiqué en Noticiero Digital (donde gradualmente me fueron limitando hasta forzarme a no colaborar más con ese portal donde abundan las arbitrariedades y el gatopardismo). Tengo autoridad y experiencia para denunciar las irregularidades que atentan contra la Libertad de Expresión y contra la conservación de ese muy valioso bagaje cultural, y debo nutrir la denuncia genérica con señalamientos concretos, que refuercen la argumentación básica para luchar por estas dos causas, aunque el énfasis esté a la escala del articulismo de Opinión.

En ocasión de visitar la sede administrativa de Tal Cual, en 2007, me enteré de que no publicaron un breve artículo mío en el que sustentaba un reclamo válido dirigido a un cantante local muy famoso, “porque ellos habían publicado la semana previa un reportaje elogiando a ese artista”. Alegué que mi reclamo iba con mi nombre y apellido, y no involucraba al diario, que debió publicarlo. Se disculparon, y a los pocos días recibí un e-mail en el que me informaban que tendría un espacio fijo quincenal para mis opiniones. Nunca se concretó esa oferta.

Con cierta regularidad envié a la sección “Cartas a la redacción” de Quinto Día, comentarios sobre la situación del país, que enviaba acompañado de mis señas particulares, las cuales el diario indicaba que no serían publicadas, que eran exclusivamente para identificar al lector. Pues Quinto Día publicó uno de mis comentarios más intensos contra el régimen castrochavista, con todos mis datos, dirección, teléfonos, y por supuesto recibí amenazas de dogmáticos incondicionales del caudillete bastardo y bipolar. Les hice el reclamo correspondiente y suspendí mis comentarios en ese semanario impreso.

En el portal ProDaVinci, debidamente registrado y autorizado para dar mi opinión, a menudo mis comentarios desaparecían, cuando cuestionaban parte de algún texto, aunque fuesen argumentados con validez y respetando el idioma castellano. Insistía en reponerlos y al cabo de un tiempo fui bloqueado por señalar contradicciones, falsedades o exabruptos en las afirmaciones de los sagrados del portal, que optaba por rechazar las críticas para mantener la virginidad y la infalibilidad de algunos de sus escribidores. Uno de ellos mantenía que una fotografía en la que aparezca una persona, aunque sea en primer plano, ¡no es un retrato si la persona no está mirando a la cámara !. Otro afirmó, en alarde adulatorio hacia la minoría inmediatista alzada en armas durante los años 60, que el primer poeta venezolano que escribió en forma coloquial entendible para el pueblo, fue Caupolicán Ovalles. Y yo simplemente respondí que según ese enfoque, no existieron Andrés Eloy Blanco y Aquiles Nazoa, que fueron indudablemente superiores al ungido del mujiquita jalamecate. Sería muy alienado quien no vea la violación a la libertad de expresión, y la grave ofensa a la verdad que buscaban ocultar. 

Esa hipersensibilidad que salta en injustificada defensa de los articulistas del medio, aunque con ello protejan las mentiras y falacias que algunos de sus textos contienen, no es exclusiva de los medios venezolanos, también afecta espacios en la red de portales originados en otros países, pero si nos detenemos a detallar ese otro flanco, incurriríamos en mucho abarcar y poco apretar. 

Algunos Jefes de redacción no tienen claras las diferencias de su oficio y el de los caporales de finca en tiempos del Latifundio. He recibido respuestas inapropiadas, irrespetuosas, o violatorias del Derecho de Expresión, derivadas de la sobreestimación que ellos hacen de sí mismos, subestimando a los que contribuyen a llenar con textos de calidad los espacios de los medios en que son temporalmente los encargados de organizar el contenido que ofrecerán al público. Sus excesos van desde modificar el título  o parte del contenido del artículo de opinión, hasta negarle publicación, y los motivos que alegan para ejecutar estas violaciones incluyen 1. “que infringe el manual interno” (que no han dado a conocer, y no se puede aplicar un conjunto de normas que sólo conoce y maneja el mandamás), 2. “Por  mencionar por nombre y apellido al culpable de las irregularidades, faltas, delitos, denunciados en el texto”, lo que beneficia a los criminales manteniéndolos en el anonimato, 3. “Que supera el, tope máximo de caracteres con espacio establecido por el medio”, lo cual siempre ha tenido vigencia en los diarios analógicos, restringidos por su tamaño y el volumen de papel que requieren (generalmente eran una o dos cuartillas), pero en los medios digitales no existen esos límites, y es inaceptable que al trabajo intelectual que se invierte en la elaboración de un artículo de opinión, que depende esencialmente del estilo y la inspiración del autor, pretendan homogeneizarlo, uniformarlo, obligando a todos a seguir un formato reducido, cuando en la praxis hay articulistas que redactan textos muy breves, y otros necesitan de mucho más espacio para expresar completas sus ideas sobre determinado tema. 

En Democracia hay variedad, no se puede exigir a quienes suelen escribir artículos de dos o más cuartillas que se limiten a una sola, como sería abusivo exigirle a quienes suelen escribir menos de una cuartilla, que aumenten a dos o tres porque ese es el criterio de los capataces del medio. Las limitaciones que rigen en Radio, TV y medios impresos, donde Tiempo y Espacio son unos tiranos, no funcionan igual en formato digital, lo que debiera permitir que cada articulista desarrolle sus puntos de vista, sus análisis, su opinión en las dimensiones que cada tema y su propio estilo le exijan, sin que deje de ser un artículo. ¿Qué habría sucedido si criterios arbitrarios le hubieran exigido a Shakespeare, Cervantes, Dante Alleghieri, que redujeran a la mitad sus obras? ¿Si un editor hubiera exigido que García Márquez se limitara a escribir “Sesenta años de soledad”?, ¿Si a Cabrujas, que ocupaba media página semanal en El Nacional, lo hubieran restringido a un cuarto de página?. ¿Cómo sería el mundo actual, si esas y otras obras valiosas hubieran desaparecido al cumplir 5 ó 10 años de ser publicadas, para dejar espacio a nuevas obras?. ¿Tenían derecho los editores a cambiar los títulos o los contenidos de esas producciones excepcionales? ¿Imponer que el Quijote se desarrollara en Grecia, trasladar a Romeo y Julieta de Verona a Munich, que Cabrujas no hiciera referencia a la realidad venezolana, que Padura no mostrara las crudas verdades sobre Mercader y Stalin, que Vargas Llosa no hubiera compartido sus intimidades con la Tía Julia?.

Y la mojigatería también participa. Textos que son esencialmente dirigidos a personas adultas, reciben censura por intercalar palabras que otrora eran impensables en una lectura para damas y caballeros, pero en la contemporaneidad son de uso regular en términos coloquiales. García Lorca escribió “La flor en el culo del muerto”, García Márquez tituló uno de sus libros “Memorias de mis putas tristes”. Y aun encontramos “moderadores” que se escandalizan con términos de uso cotidiano en cualquier ambiente, de barrio bajo, de urbanización clase media, de obreros, estudiantes, profesionales, literatos, deportistas, políticos. No se pueden juzgar expresiones del siglo 21 con parámetros de siglos previos. 

Editores, Directores y Jefes de Redacción, Presidentes y Ministros, no son los patronos de quienes nos muestran las realidades y las fantasías de su inspiración y estilo, en libros, en folletos, en artículos. Lo que deben cuidar es el respeto por el idioma, la calidad de los argumentos, el atractivo de la historia o el análisis, tal y como los redactan, en textos que pueden ser cortos, medianos o largos. 


¿Merecen solidaridad y esfuerzo estas dos causas, o seguimos enfermiza y tercamente apoyando sólo la histeria de Greta, la adolescente que abandonó el liceo y su versión del calentamiento global, o el creciente pánico del coronavirus, como si no existieran otros problemas graves, y otros factores  -naturales y correspondientes a la dinámica terrestre-, que han modelado el planeta por millones de años y también participan en las crisis que están de moda, además del culpable único tradicional “de los políticamente correctos”, el Capitalismo? 

Pangea, cuando toda la masa emergida formaba un solo continente, hace entre 200 y 300 millones de años. Y hubo formaciones similares anteriores. Da una idea de la formidable dinámica tectónica terrestre.

lunes, 17 de febrero de 2020

Ferguson, Missouri: ¿Periodismo celestino, o “políticamente correcto”?
Edgard J. González.-
Artículo originalmente publicado en agosto 2014, en Analítica y ND.

En esta pequeña ciudad del estado de Missouri, en los Estados Unidos de Norteamérica, se  suceden desde el 9 de agosto un conjunto de hechos conflictivos que mantienen a ese poblado en peligrosa tensión, con un miembro de la policía local acusado de asesinar a un joven negro presuntamente desarmado, y la intervención de fuerzas federales ante la insuficiencia de la Policía de la ciudad, donde turbas callejeras han causado destrozos en supuesta protesta por el incidente. Sería un hecho que no ocuparía mucho centimetraje en la prensa escrita y digital, o  tiempo noticioso en Radio y Televisión, a no ser por los ingredientes de Racismo que contiene y, lo que motiva que me ocupe del caso, el tratamiento sesgado, poco objetivo, que refleja esta noticia en la mayoría de los medios, de EEUU y del resto del mundo.

Resumiendo el suceso, tenemos que el 09 de agosto, el joven negro Michael Brown en una calle de Ferguson, recibió  seis tiros, uno a la cabeza que fue el letal y se presume que el último, y señalan como responsable al oficial de policía Darren Wilson. De inmediato comenzaron las manifestaciones de protesta que ya han desembocado en disturbios callejeros, saqueos, y enfrentamientos con las fuerzas del orden, de los cuales se han derivado heridos y detenidos. El argumento esencial que alegan quienes protestan, es la presunta comisión del asesinato de una persona desarmada, con el ingrediente racista que afirma que a Brown lo detienen y le disparan por ser negro, y sobre ese marco se construyen todas las noticias que refieren el suceso, sin ampliar las informaciones. Es un enfoque maniqueo, al que además se agrega el también presunto respaldo al policía, por parte del Ku Klux Klan, esa impresentable y aborrecible organización supremacista, que suponíamos extinta y por coincidencia reaparece ahora, algún remanente exigüo, para echarle más leña al fuego y agrandar el presunto carácter racista del que se quiere impregnar al complicado episodio.

Fuera de cauce las reacciones de la muchedumbre que tomó las calles de Ferguson, muchos venidos de otros pueblos, se declara el Estado de Emergencia en Missouri, e interviene el FBI, pero la noticia sigue enmarcada en las limitadas informaciones que la caracterizaban el primer día. En CNN la noche del domingo 17 (ya los sucesos llevaban ocho días de desarrollo en Ferguson), daban como información básica la muerte del joven negro a manos del policía blanco, mostrando una y otra vez solamente un video de unos 15 segundos, de la calle donde ocurrió el suceso (Urbanización de edificios de tres plantas en dos colores, con áreas verdes y pocos vehículos, muy agradable), con un óvalo que hacía borrosa la imagen en el centro de la pantalla (donde se supone está el cuerpo tendido de Brown), un hombre negro que se acerca al sitio, de izquierda a derecha (se supone que es el padre de la “víctima”), y un policía con guantes de goma azules que corre de derecha a izquierda e impide que el hombre negro, que ya está a poca distancia, llegue a donde yace el cuerpo (que ahora es parte de la investigación, y no se puede permitir la modificación ni contaminación de la escena, acordonada con cinta amarilla). Es decir, CNN (aun hoy, pasadas tres semanas) no muestra imágenes que ayuden a formarse una opinión respecto de lo que sucedió cuando coincidieron en ese sitio el joven Brown y la Policía. Además, agregan declaraciones de tres personas, dos jovencitas negras y un adulto blanco de unos 50 años, y lo que más destaca es que ninguno de los tres fue testigo presencial cercano al hecho, estaban lejos del sitio cuando se produjo el enfrentamiento. Sólo mencionan que “desde lejos vieron que Brown alzó los brazos” (dando a entender que respondía a una orden policial). Y también muestran dos fotografías de Michael Brown cuando TENÍA unos 13 o 14 años, lo cual es al menos raro, pues ya había cumplido 18 años y sabemos que ocurren cambios enormes desde la pubertad.

En Antena 3, televisora de España, el miércoles 20 escuché de la narradora de noticias, “que Brown sacó un cuchillo frente a los policías”, pero nada más añaden a la versión estancada desde el día inicial. Algo extremadamente irregular y capcioso, pues los medios están obligados a mostrar no sólo toda la información existente en torno a cada caso, sino también más de una versión, cuando se trata de hechos de los cuales derivan otros hechos, tanto o más noticiosos e importantes como el que diera inicio a la secuela. Hagamos referencia a lo que los medios NO han mostrado, a lo largo de más de tres semanas transcurridas.

Michael Brown tiene 18 años de edad, su estatura es de 1.8 metros, debe pesar unos 120 kilogramos, y media hora antes del incidente en que perdiera la vida, había protagonizado un ROBO a una tienda de abarrotes cercana, a cargo de un hombre mayor, bajo de estatura, delgado de complexión, probablemente de un grupo étnico cuyo color de piel es obscuro, parece pakistaní, indio, aunque como parte de lo que no nos informan, nada dicen acerca del tendero, ni de su involucración en el grave hecho noticioso. El asunto es que Michael Brown, quien estaba acompañado en la tienda por quien parece ser alguien posteriormente identificado como Dorian Johnson, su amigo, quien lo acompaña a todas partes, robó varios productos de los estantes, siendo visto por el dueño de la tienda, quien trató de impedirle que se fuera sin pagar por los productos que había sustraído, y el joven de casi dos metros y 120 kilos se abalanzó amenazante sobre el pequeño tendero, quien no tuvo otra opción que dejarlo irse, impune. Esto no me lo contaron, aparece en un VIDEO, que como parte de la información ha debido mostrarse a los televidentes, pero extrañamente los medios no lo han incluido (aunque CNN sí transmite en loop el videíto de 15 segundos que nada nos dice sobre los hechos previos, que son esenciales para ir completando el rompecabezas). Pues resulta que el tendero hizo a la Policía la denuncia del robo y el video sirvió de respaldo a la denuncia, lo que nos va indicando la razón por la cual los policías, con la imagen del gigantón ladrón que muestra el Video, procedieron de inmediato a buscarlo, y una vez localizado trataron de hacer la correspondiente detención. ¿No es raro que las noticias y opiniones excluyan el video y la denuncia, que demuestran la conducta previa de la “víctima” y que los policías no expresaban racismo genérico, sino que realizaban un procedimiento rutinario para detener al sospechoso de un delito? Acá el link al video:
Para obscurecer más la situación, el Departamento de Justicia de EEUU puso objeciones a que se hiciera público el video (del robo a la tienda, donde aparecen Brown y Johnson), alegando que “pudiera estimular que aumentaran las protestas” ¿?. También se toma como irregularidad por parte de quienes protestan, que el testigo clave del suceso, Dorian Johnson, no declaró sino cuatro días después (siendo cómplice de MB es probable que él estuviera eludiendo a los investigadores, y por razones obvias no es un testigo fiable). Son turbias las motivaciones que en lugar de ampliar la información para que el Público en general pueda formarse una Opinión bien sustentada, buscan reducir las imágenes, las circunstancias precisas y los antecedentes que permitan ver el cuadro total, y no seguir dependiendo del encuadre minimizado que se adapte a lo “políticamente correcto”, que busca complacer a los sectores que en el pasado fueron maltratados, discriminados, tales como los negros y los homosexuales, en una especie de aberrada y tardía compensación, que por el contrario sirve para atizar los resabios que contra esas minorías existan, precisamente porque pretenden eximirles de algunas responsabilidades actuales, en pago por las injusticias que hayan sufrido en el pasado, ya relativamente remoto. Se instalan sistemas de cámaras y grabadores de video en tiendas, oficinas, instituciones públicas y privadas, para tener pruebas útiles, para determinar -cuando ocurre un delito- lo que realmente haya sucedido, e identificar a él o los responsables del ilícito (hurto, robo, agresión, secuestro, etc), y no se debe eliminar o posponer la utilización de un registro tan valioso, en aras de la conveniencia política, lo cual de paso, más bien contribuye a fomentar la desinformación que puede estimular a los bandos enfrentados a incrementar sus acciones, prolongando la conflictiva situación en Ferguson, que pudiera agravarse y generar más caos y destrucción, de lo que ya se ha producido.

El video que la máxima autoridad en materia de Justicia quiere mantener fuera del asunto, no sólo muestra a la presunta víctima fatal y a su amigo cometiendo un robo e intimidando al encargado de la tienda para escapar impunes, sino que fue la base de la denuncia que ese ciudadano hizo ante la Policía, que habiendo visto el video, tenía la imagen de las personas que cometieron el delito, lo que explica que al recorrer las calles adyacentes, al ver a Michael Brown, con la estatura, corpulencia y vestimenta registrada en el video, procedieran a darle la voz de alto. No hay imágenes, ni fotos ni videos, ni testigos presenciales cercanos, de lo que sucedió cuando se enfrentaron el sujeto solicitado y el funcionario policial, de manera que nadie (incluido yo) puede dar una versión que corresponda con la verdad absoluta. Pudo haber exceso de parte del policía, como pudo haber exceso de parte del sospechoso, lo lamentable es que hasta ahora se parte de suposiciones y prejuicios, matizados de racismo, que funciona en ciertos casos como solidaridad automática en función de la etnia, la profesión, la edad, la nacionalidad, y otros factores que hacen converger respaldos emocionales antes que argumentos basados en elementos racionales y demostrables.

Es sospechoso que muestren imágenes de Michael Brown que corresponden a cuando tenía varios años menos que al momento de suceder los hechos que conducen a su muerte, pues no recuerdo que cuando hacen referencia a los terribles crímenes sistemáticamente organizados y cometidos por fascistas y nazis, nos mostraran fotos de Mussolini o Hitler adolescentes, como tampoco quienes denunciaban a la dictadura militar que sometió a Chile del 73 al 90, habrían permitido que las imágenes a publicar de Pinochet, fuesen las del cadete Augusto, en sus primeros años en la Academia Militar. Por ello, me inspiran desconfianza los propósitos de quienes protestan y de quienes transmiten periodísticamente las informaciones sobre esos disturbios, que coinciden en mostrar fotos del occiso cuando tenía unos 13 años, con peso, estatura y expresión diferentes a las actuales, con una corpulencia que lo hacía visible a gran distancia, así como un prontuario de actividades delictivas registradas desde que cumplió los 18 de la actualidad (por Ley no se permite conocer el prontuario anterior a esa edad). Resumiendo, el robo a la tienda no era su primera proeza negativa, y su tendencia a practicar el bullying no comenzó con el pequeño tendero al que robó con prepotencia ese sábado 9 de agosto. Reiterando que no sé qué ocurrió exactamente cuando el policía se encontró con Michael Brown, eso le corresponde a las investigaciones y el juicio, en tribunal, no en la calle, con más derecho que quienes muestran fotos de MB más jovencito, acá coloco una imagen reciente, que nos lo muestra distinto al ángel inofensivo del que hablan sus allegados e incondicionales (en segundo plano, su amigo Dorian Johnson, quien estaba con Michael cuando ocurrió el robo a la tienda, y aparece en el video incriminatorio). http://s4.postimg.org/5fu4jpl65/Michael_Brown_Photo.jpg  



Así como no incluyen el video del robo a la tienda en lo primordial de la Noticia del hecho, tampoco ese periodismo selectivo menciona que esa tienda, luego del incidente que aún debe ser esclarecido, fue saqueada y destruida por una porción de los afligidos que protestan por la “injusticia” en la muerte de MB, pero participaron activamente en el acto humanitario y justo de saquear y destruir el negocio de quien cometiera los terribles delitos de: Trabajar honestamente, tratar de impedir que le roben mercancía, y denunciar el robo. Según la óptica de los que se rasgan las vestiduras por el trágico final de MB, probablemente el tendero deba agradecerles por no haberlo asesinado. Aunque es especulativo, es relevante pensar en lo que hubieran hecho todos esos manifestantes, que llevan tres semanas destruyendo y saqueando, en protesta por la muerte de Michael Brown, si del encuentro -cuyos detalles ignoramos-, hubiera resultado muerto el policía Darren Wilson. Algo nos lleva a dudar de que esos mismos que repudian la “injusticia” por la muerte de MB, estarían exigiendo que detuvieran y juzgaran al joven negro, por la muerte del funcionario blanco.

La detestable doble moral que produjo la exoneración de O. J. Simpson cuando asesinó a su ex esposa y a su novio (ambos blancos), tan sólo porque no era conveniente en 1994 encarcelar a un negro, rico y famoso, pues ello enfurecería a la comunidad “afroamericana”. Aunque la Justicia lo libró de la cárcel en esa ocasión, le impuso pagar US$ 32 millones a la familia de las víctimas (y cuando ese clima demagógico había disminuido, pudieron encarcelarlo en 2008 por robo y secuestro en Las Vegas, por lo cual Orenthal James, ex futbolista, ex actor, está en una prisión en Nevada). Hubo una alcahuetería colectiva vergonzosa en torno a Simpson, una enorme mácula en el panorama judicial de los EEUU. Otro caso ambivalente es el de Rodney King, un malviviente, alcohólico y drogadicto, ladrón y agresor consuetudinario, a quien 4 policías en Los Ángeles arrestaron por conducir bajo influencia de alcohol y drogas estando en libertad provisional, intento de fuga, se resistió al arresto, durante el cual le dieron una paliza, en marzo de 1991. Al año siguiente, por la absolución de los policías hubo disturbios que produjeron 53 muertos, 2.400 heridos, 7.000 incendios, saqueos y daños a 3.000 empresas. ¿Se justificaba todo el caos y destrucción que esa primera sentencia motivara en los que “protestaron”? ¿Habría ocurrido lo mismo si el agredido por la policía hubiera sido blanco? ¿No había otra manera de presionar para lograr la revisión de la sentencia (lo que luego sucedió)? ¿Es aceptable el chantaje de las comunidades negras, en función de su particular interpretación del racismo, ante toda actuación de los funcionarios del orden que impute a una persona a quien califiquen con el muy cursi e inapropiado término de afroamericano -a estas alturas-? ¿Tenemos derecho a ver toda la información sobre cada hecho noticioso, o merecemos ser tratados como menores de edad, y que las informaciones sean filtradas de acuerdo a las conveniencias sociopolíticas y económicas de los más involucrados, o por temor a protestas de grupos violentos? ¿Es más aceptable el racismo cuando se practica al revés?

jueves, 13 de febrero de 2020

Trump; Adversario invencible, triple purgante.

Trump; Adversario invencible, triple purgante.
Edgard J. González.-

Donald John Trump nació el 14 de junio de 1946, y se crió en el sector Jamaica de Queens, uno de los Buroughs que conforman a la ciudad de Nueva York, en la orilla oriental del río del Este a un costado de la isla de Manhatan, sobre Brooklyn. Su abuelo era un alemán que llegó a EEUU con 16 años, su padre se dedicó al negocio de la construcción de conjuntos de casas pequeñas y sencillas, que daba en alquiler o venta en Queens, y su empresa tuvo un creciente éxito, lo que le permitió dejar a su viuda e hijos una considerable fortuna. Trump es la persona con más edad al momento de tomar posesión de la presidencia de EEUU, el 20 de enero del 2017 tenía 70 años y 7 meses (Kénnedy 290517 / 221163, 43 años 7 meses, Obama 040861, 47 años 5 meses, Clinton 190846, 62 años 5 meses, Reagan 060211 / 050604, 69 años 11 meses), y es el único que alcanza la presidencia sin haber antes ocupado un cargo en la administración pública, ni municipal, ni estadal ni nacional. Toda su trayectoria anterior ocurrió en la esfera de los negocios privados, construcción de viviendas y programas de TV.

Coqueteó con la posibilidad de aspirar a la presidencia desde los años 80, pero lo hizo en serio en 2015 y venció a 16 precandidatos del Partido Republicano, así como a la candidata del Partido Demócrata, Híllary Clinton, en las elecciones de noviembre 2016. Durante más de 5 años ha sido blanco de ataques desde el bando demócrata, primero pusieron el énfasis en sus actividades construyendo elevadas torres para hoteles u oficinas, y en el programa de TV “The apprentice” en el que los concursantes compiten  para determinar quién tiene mejores cualidades como Gerente de un proyecto-empresa. Su aparición en TV fue exitosa y le dio fama a escala nacional, lo cual, junto con su promesa de hacer de EEUU “Great again”, fueron factores importantes para la decisión electoral del estadounidense promedio, habitante de las áreas rurales y los pueblos pequeños, que se sentían subestimados, preteridos, por las campañas tradicionales y el declive de la economía. Inmediato a su triunfo en 2016, sus adversarios pasaron a acusarlo de haber hecho fraude mediante intromisión cibernética desde Rusia, la investigación demostró la falsedad de los cargos. Su gestión desde el 20 de enero del 2017 ha sido exitosa, cumpliendo parte de lo ofrecido, ha enfrentado las amenazas de NorCorea (2 reuniones con Kim Jon Un), la competencia desleal de China, la constante fuga de inversiones de empresas estadounidenses que instalan parte de sus fábricas fuera de EEUU para reducir costos, en países con salarios de miseria, sin control de calidad ni seguridad laboral. Ya ha logrado que las cifras de desempleo sean las más bajas en décadas, y ha puesto mano firme en sus políticas de rechazo a la inmigración ilegal y a regímenes que violan los Derechos Humanos y el sistema democrático, como también exigió a la Unión Europea que pague las alícuotas de la OTAN, cuyo mantenimiento es financiado primordialmente por los USA. Gracias a Trump, Venezuela es prioridad en el tablero mundial y tiene el respaldo de 59 países en su lucha para recuperar las libertades, la Democracia y la prosperidad. Trump gradualmente está revirtiendo las muy alcahuetas medidas con las que Obama benefició a la dictadura cubana, sin obtener algo a cambio (tan sólo por su pretensión de dejar un legado trascendental, en su sosa y provinciana gestión de 8 años).   

El partido de los burros (es su mascota, como el elefante la de los republicanos), en su desorientación ha optado por apoyar las causas del “progresismo”, en las que coincide con todas las variantes del ambiguo socialismo (que van desde la alicaída socialdemocracia a la extrema izquierda neoestalinista) que dan respaldo a las “causas” de grupúsculos presuntamente discriminados por el establishment, las leyes y los poderosos. Falsean o exageran la realidad y se victimizan a destiempo, como los negros supuestamente agredidos por autoridades racistas, los inmigrantes, los LGBT, los musulmanes, las mujeres, opacando esas minorías los problemas de las mayorías de los estadounidenses relegados, los que invierten, trabajan, pagan sus impuestos para mantener la seguridad social y la infraestructura del país, minimizados por los constantes escándalos de quienes alegan ser víctimas, sin reconocer que disfrutan de más libertades y prosperidad en EEUU, que en la mayoría de los países del planeta, cuyas aberraciones y excesos no combaten esos mismos que se rasgan las vestiduras exigiendo trato especial, en la potencia de Norteamérica, donde pueden protestar sin correr los brutales riesgos en los países donde sí menosprecian y maltratan a las mujeres, a los homosexuales, a los disidentes, a los creyentes de religiones diferentes a la islámica, países donde hay explotación laboral, intolerantes sectas o tribus, normas medioevales, interpretadas por ayatolas o militares. Repudian la lluvia, bajo buenos techos.

Como todo indica que Trump mantiene el apoyo de quienes lo respaldaron en 2016, y probablemente le pueda agregar otras decenas de miles de votos de estadounidenses que disfrutan los buenos resultados de lo que ha realizado en su primera gestión, a menos que ocurra un cataclismo político-económico, muy improbable, la reelección de Trump es inevitable, mucho más con el poco carisma y mala imagen de los que hasta ahora se han precandidateado en el bando demócrata, desde Biden (la presunta “víctima” de Trump por solicitar de Ucrania una investigación a fondo sobre el papel que jugaron Joe y su hijo Hunter Biden, sueldo mensual de 50.000 dólares como “asesor” sin credenciales de una empresa ucraniana vinculada con intensa corrupción, mientras su padre hizo 11 viajes a Kiev, en calidad de Vicepresidente de EEUU, sin que se hubiera resuelto el grave problema derivado de la invasión y anexión de la Península de Crimea, por parte del inefable Putin). Por ello, los demócratas resolvieron tomar el atajo del impeachment, del cual salió absuelto Trump (queda por aclarar la actuación de los Biden en Ucrania), a Bernie Sanders, chavista gringo, con propuestas marxistoides que difícilmente hallen seguidores en la meca del Capitalismo.

Los demócratas tergiversan todo cuanto haga Trump, buscando infructuosamente dañarlo ante el electorado. Resalta el ardid de acusarlo de tratar indebidamente a los inmigrantes, omitiendo que su empeño es por aplicar la Ley de manera estricta e impedir el ingreso de la inmigración ILEGAL. Otras maniobras adulteran el propósito de alcanzar Tratados de Comercio internacional en los que EEUU se beneficie más que hasta ahora (ya firmó un buen acuerdo con Canadá, a China la lleva con rienda corta,  y Europa tendrá que disminuir su enfermizo rechazo a lo que provenga de EEUU, un nacionalismo tonto que pone bajo la alfombra la deuda histórica derivada de la intervención gringa en la 2ª guerra mundial, que nos salvó de estar ahora obedeciendo órdenes humillantes en idioma alemán).

En 2017 una mujer en bicicleta le mostró el dedo medio a la caravana de Trump, e inmediatamente fue la heroína de los demócratas y el resto de enemigos de Trump. Y es obligado preguntarse; 1. ¿Cómo habría sido la reacción del antitrumpismo, si Donald le hubiera hecho la puñeta a ella? 2. ¿Si se lo hubieran hecho a Obama siendo presidente?. Seguramente que entonces habrían interpretado como grosería e insulto inaceptable, lo que aplauden en la ciclista que ofendió a Trump (la Casa Blanca no ha informado cuantos minutos de sueño perdió el catire, la noche de la heroica seña que alebrestó a los extraviados y loosers del partido demócrata).



Trump, sin tener una larga trayectoria en la política, ha resultado un batacazo en la dinámica de EEUU. El éxito lo ha acompañado desde que decidió aspirar a la presidencia, y ha sido tan buen adversario que también funciona como purgante para sus rivales y enemigos declarados. Les tocó tragar purgante al derrotar a Híllary Clinton (que representaba no sólo la doble moral que empapó la gestión presidencial de su marido, sino la continuación de la intrascendente gestión del mulato Obama. La mudanza de la embajada de EEUU en Israel, de Tel Aviv a Jerúsalen, fue acordada en tiempos de Clinton , ni él, ni Bush Junior ni Obama se atrevieron a cumplir ese acuerdo formal. Trump simplemente lo ejecutó). Les dio una segunda y generosa ración de purgante con el contraproducente impeachment, que los dejó ante la opinión pública como maniobreros buscando evitar el éxito total de esta primera gestión de Trump, y les va a causar nudos en los intestinos de los demócratas, cuando en noviembre de este año los estadounidenses lo reelijan para su segunda gestión presidencial 2021-2024. Y sospecho que también sufrirán los efectos del purgante, los incondicionales miembros de la Nomenklatura castrista, en la Cuba de partido y pensamiento único, y la mazamorra sucialistadelsiglo21, casa matriz y franquicia del criminal, inviable y anacrónico comunismo, que debió expirar por completo en ese lapso del 89 al 91 que va del derrumbe del insólito y oprobioso Muro de Berlín, hasta el colapso de la poderosa URSS, y sin embargo se mantiene en condición de zombie, en las dos monarquías marxistoides, la parasitaria Cuba, el fósil Norcoreano, y la destructiva mojiganga chavista-madurista, apoyada en varias bandas armadas, sobreviviendo de actividades ilícitas como el narcotráfico, la minería antiecológica y agiotista, matraqueo y extorsión a diversas escalas, blanqueo de dineros robados a la nación venezolana, y cada vez con menos opciones de hallar refugio cuando deban salir huyendo, y crecientes probabilidades de que no puedan disfrutar de sus fortunas mal habidas, porque las sanciones y la constante supervisión de esos dineros, los van a dejar con lo que se lleven puesto, ligando que los acepten en Zimbawe.





      

sábado, 18 de enero de 2020

Deconstruyendo a Súperman.


Deconstruyendo a Súperman.
Edgard J. González.
Sábado 18 de enero, 2020.

Aclaro que el personaje de Tarzán es más antiguo, fue creado por Edgar Rice Burroughs en 1912, pero sólo presenta un elemento de suficiente importancia que merezca ser revisado en términos de desensamblarlo para señalar las contradicciones y falacias que lo diagnostiquen ante sus seguidores y detractores; El obvio racismo que deriva de que en la porción de África donde más predomina la etnia negra, precisamente sea blanco el niño que se extravía y es criado por los simios, para llegar a ser “el Rey de la selva”. Las probabilidades de que un niño negro se extraviara y fuese adoptado por los primates eran mucho mayores, pero la cuña en favor de la superioridad blanca y anglosajona no debía desaprovecharse. De resto, trasladarse largas distancias usando lianas, abundantes en ese medio, y su capacidad de hacerse entender y obedecer por algunas especies animales, no exigen fuerzas sobrenaturales ni extraterrestres, que pudiéramos cuestionar. En estricta correspondencia con el soterrado racismo que subyace a lo largo de toda la trama, Tarzán no buscó pareja entre sus hermanas de crianza, alguna corpulenta gorila, o una hiperactiva y coqueta chimpancé, como tampoco a lo largo de sus múltiples aventuras para combatir la injusticia en y alrededor de sus predios, se sintió atraído por alguna jovencita de buen cuerpo y agraciado rostro, pero con los rasgos negroides de todas las tribus que poblaban esa porción del continente africano. Tarzán se mantuvo absolutamente virgen de cuerpo y alma, hasta que apareció la hembra humana con la imprescindible piel nívea que su ADN literario le reclamaba.  

Súperman fue creado en 1933, por el escritor Jerry Siegel y el ilustrador Joe Shuster, y la trama esencial nos presenta a un niño de pocos meses de edad, cuyos padres -dos científicos en un planeta llamado Kriptón, amenazado de total destrucción- lo envían desde algún sistema estelar similar al nuestro -no indican si en nuestra Galaxiala Vía Láctea, ni dan detalles del tipo de tecnología que utilizaron- en una nave que aterrizó sin contratiempos en la granja de una pareja de estadounidenses, los Kent, que se hicieron cargo de su crianza, lo más responsable y afectuosamente posible, hasta que ya crecidito (en las primeras historietas era adulto, décadas después, por razones de márketing, asumió su condición de súper héroe más temprano, púber o adolescente), siendo en la mayor parte de su ficcional existencia el periodista Clark Kent, que viste traje formal, usa sombrero y lentes, pero bajo esa ropa siempre lleva su uniforme azul, rojo y amarillo, con capa, y apenas necesita de una cercana cabina telefónica para cambiar en segundos su apariencia y disponerse a enfrentar el mal en cualquiera de las variantes con que ataque en la ciudad de Metrópolis, que disfruta gratuitamente de los valiosos servicios de protección de este colosal personaje. Súperman vuela a gran velocidad, tiene súper vista y súper oído, y además puede lanzar destructivos rayos que emanan de sus ojos. Es casi todopoderoso, salvo cuando es expuesto a la kriptonita, un mineral que obviamente proviene de su nativo planeta, cuyas emanaciones lo debilitan y anulan sus súper poderes. Pero de alguna manera él ha logrado superar sus encuentros con la kriptonita, y perseverado en sus portentosos esfuerzos para que prevalezcan la justicia y el bien, lo que incluye frenar balas de todo calibre, sostener y reposicionar vehículos automotores, trenes, aviones y barcos con trayectoria de alto riesgo, así como rescatar personas o mascotas en peligro.

La Ciencia ha establecido que existen en el Universo infinito, 500.000 planetas con condiciones similares a las que permitieron la Vida en la Tierra, en especial la distancia a la estrella en torno a la cual orbitan, pero las probabilidades de que se produzca una especie totalmente igual a la del Homo Sapiens (en  fisonomía, tamaño, desarrollo cerebral, etc) son muy bajas, a pesar de lo cual Clark Kent no presentó ningúna rareza en su apariencia visible como humano. Para viajar a la Luna, con la tecnología que dominamos desde los años 60, se requieren 13 horas a 28.000 kph, a Marte nos tomaría 6 meses. La estrella más cercana al Sistema Solar es Próxima Centauri a 4 años luz (de distancia, viajando a 300.000 kmts por segundo, velocidad de la luz, que difícilmente habrán logrado en Kriptón, por muy avanzados que hayan sido), pero aceptando que lo lograsen, esa criatura tuvo que viajar durante un mínimo de cuatro años, y su pañal habría necesitado que doña Kent le dedicara una semana de esfuerzos lavatorios y 100 kgs de jabón ACE del más concentrado, sin mencionar la elasticidad del pañal, ó el tamaño y las formidables fortalezas alimenticias del tetero con el cual se mantuvo durante esa larga travesía.

Por muy prevenidos que fuesen sus padres biológicos kriptonianos, dada la grave emergencia que enfrentaban, no es lógico que se ocuparan de incluir en la nave el uniforme tricolor que caracteriza al personaje en su súper épica, de modo que deduciremos que debió ser elaborado por la abnegada señora Kent, con las telas de los pañales, las sábanitas y cobijitas que acompañaban al bebé, que necesariamente eran de los tres colores del uniforme supermánico. Pero lo que resulta inexplicable es que una tela que no sufre daño alguno al contacto con el fuego, impactos con proyectiles, choque con misiles, pueda haber sido cortada y cosida para confeccionar esa malla ajustada al cuerpo de Súperman, por muy Singer que fuesen la tijera y la máquina de coser. Que los calzoncillos fuesen rojos y los usara por fuera, pudiera provenir de alguna nota paterna sobre esa específica tradición cultural que él querría que su querubín mantuviera, como significativo vínculo con su hogar planetario destruido. Deduzco que hay un mini-reactor nuclear dentro del cuerpo de Clark, que le permite cumplir los requisitos que la Física exige para que pueda volar todo objeto que no sea un ave, aquello de la acción y reacción, lo que hélices y turbinas realizan, probablemente ocurra mediante la constante absorción de grandes volúmenes de aire por la boca, procesado internamente en el organismo para comprimirlo y expulsarlo como potente chorro por el orificio anal, con discretos movimientos de brazos y pies haciendo de timón.

Dos misterios quedan sin resolver; 1. ¿Cómo obtienen los enemigos de Súperman la kriptonita? ¿Cómo distinguen trozos del occiso planeta que deben formar parte de los millones de trozos de otros astros, en la miríada de asteroides que recorre el espacio “cercano”? y 2. ¿Qué particular dolencia afecta a los habitantes de Metrópolis, suerte de epidemia colectiva, que no les permite reconocer a Clark Kent sin los lentes, aunque el rostro de Súperman debiera indicarles que se trata, al menos, del perfecto socías?. Ni siquiera Luisa Lane, compañera de trabajo de Clark, noviecita de Súperman, se da cuenta de que son una misma y única persona. ¿Será una ilusión óptica derivada de la combinación de colores del uniforme con el interior por fuera, o que todos son descendientes del tonto de la remota caverna?.




Y ya que estamos deconstruyendo, hagamos referencia a otros personajes de ficción, que comenzaron como grupo y desembocaron en protagonistas únicos, a quienes atribuyen tan extraordinarios poderes,  que Súperman en comparación luce como un torpe y aburrido juguete. Se trata de los dioses, que en la muy remota antigüedad cuando fueron inicialmente inventados, por algunos lejanos ancestros nuestros, se repartían las colosales tareas a su cargo, en una especie de división originaria del trabajo, que, por ejemplo, asignaba a uno de ellos la muy exigente y constante labor de sostener a la Tierra plana, a otro la elaboración de los rayos y los truenos, un tercero se encargaba de hacer llover, otro de que hubiera viento. Claro que de sus designios dependía que esos elementos se excedieran o escasearan y ocurrieran catástrofes, inundaciones, sequías, aludes, así como malos resultados en cacerías, batallas, cosechas, y lo que siempre ha generado el mayor de los temores en los seres pensantes, la muerte -individual o en masa- por cataclismos, enfermedades o epidemias, de origen y mecánicas de funcionamiento totalmente desconocidos durante miles de años por nuestros antecesores, a lo que se suma la incomprensión por la -para ellos inaceptable y absurda- interrupción de la vida, lo que inevitablemente conduce a la invención del más allá, para transformar la muerte en simple y complaciente transición, que de haber tenido buena conducta en el más acá, daría acceso al cielo, fuego y tortura eternas para castigar a los indisciplinados, el pavoroso infierno. Simple explicación para cada fenómeno natural, premio de consolación ante la muerte y manual de conducta, tres en uno en cada religión (la islámica ofrece 72 vírgenes para quienes mueren asesinando infieles, devotos de otros dioses ó ateos, oferta tentadora e insuperable).

Adonis, Afrodita, Amon-Ra, Apolo, Anubis, Ares, Artemisa, Atenea, Diana, Dionisio, Eolo, Eros, Isis, Hades-Plutón, Hércules, Hera-Juno, Hermes, Jano, Neptuno, Marte, Mercurio, Osiris, Saturno, Selene-Titán, Venus, Zeus/Júpiter, son un tercio del amplio conjunto de dioses de la era greco-romana llamada ahora del paganismo, cuyas diferencias esenciales eran su carácter politeísta y que no trascendían al total de los fenómenos que conformaban la dinámica terrestre, de dimensiones más reducidas para cada conglomerado social, cuyo conocimiento de la realidad apenas se iniciaba. Pero con la expansión de los descubrimientos que las élites pre-científicas y científicas realizaban, con más precisas observaciones de los astros alrededor de la Tierra, y la creciente convicción de que el ”Mundo” era mucho más grande e inagotable que lo supuesto previamente, simultáneamente se dificulta mantener el politeísmo, mientras era inevitable atribuirle al dios único del monoteísmo el mérito de la “creación“ de ese todo multifuncional que todavía nos mantenía como el planeta en torno al cual giran el Sol, la Luna, las estrellas, los asteroides y cometas, “visibles desde nuestra planitud”. Las primeras cosmovisiones desembocaron en religiones, pero tanto las politeístas como las monoteístas en sus inicios, ignoraban lo que las Ciencias luego demostrarían; Que el Universo supera con creces las pequeñas magnitudes del sistema planetario del que somos parte y de la galaxia en la que este sistema solar es una mínima porción, asignando al Universo dimensión infinita y creciente (en expansión), así como una edad de 13.800 millones de años desde el gran estruendo (Big Bang).

En la narrativa que sostiene a todas las religiones, las de multidioses y las de unidioses, lo temporal no se aleja mucho del tiempo real en que fueron formuladas. Sin los resultados de la Geología, Astronomía, Arqueología, Antropología, Botánica y Zoología, es imposible para un homo sapiens de hace pocos miles de años, concebir  un “mundo” con decenas de miles de años de edad, mucho menos con millones o miles de millones de años de existencia y evolución. Por ello, los judíos establecen el origen del mundo, su “creación”, en un momento cercano [cada 9 de septiembre se celebra el Rosh Hashaná, el año nuevo judío, para  los hebreos  estamos en el año 5780], y los cristianos en la biblia señalan que la creación ocurrió el 23 de octubre del 4004 AC, de manera que el Universo tendría 6.023 años de existencia hoy. No son conchas de ajo las diferencias, tan sólo el proceso evolutivo del que emana la Humanidad ocupa 7 millones de años, y la edad de la Tierra es de 4.500 millones de años, con los primeros 500 millones de años consumidos por el enfriamiento y rigidización del magma superficial, para conformar una corteza irregular que tiene entre 5 y 70 kmts de espesor (que descansa sobre placas tectónicas flotantes), y en sus grandes concavidades ocupadas por agua se produjo la combinación de elementos de la que surgen las primeras formas de vida -microscópica y absolutamente simple- para gradualmente dar origen a vegetales y animales con mayores tamaños, y estructuras cada vez más elaboradas, hasta producir amibas, bacterias, algas, corales, medusas, moluscos, mariscos, esponjas, peces, quelonios, batracios, líquenes, hongos, insectos, aves, reptiles, marsupiales, mamíferos, con algunas especies extinguiéndose (dinosaurios hace 65 millones de años) y otras apareciendo “recientemente”(nosotros).

El lenguaje humano pudo aparecer hace más de 50.000 años. Hace unos 7.000 años, los humanos dejaron las primeras muestras de su dominio del lenguaje cuando comenzaron a escribir. Átkinson observó que el número de fonemas de un idioma desciende al alejarse de África. Algunos idiomas africanos emplean más de 100 fonemas mientras el hawaiano, hablado en unas islas que se encuentran entre los últimos lugares colonizados por la humanidad, tiene 13. El análisis de cráneos fósiles de hace  400.000 años, pertenecientes al Homo erectus, muestra que aquellos humanos ya habían desarrollado las áreas cerebrales de Brocca y Wernicke, relacionadas con el lenguaje, y que su anatomía ya reunía los requisitos para articular sonidos. La datación resultante es incompatible con las versiones de las religiones, que se enmarcan en tiempos muy recientes y omiten los procesos evolutivos.

Resumiendo, el politeísmo funcionaba como una clínica con un médico para cada especialidad, pero sin propietario ni gerente, y sin detallar sobre el inicio de ese todo al que controlaban por partes. Los mecanismos de funcionamiento real de los fenómenos que causaban temor y perjuicios a los homo sapiens se fueron desvelando -gracias a los curiosos que dedicaron tiempo y esfuerzo a observar y profundizar en cada expresión de la Naturaleza, cada vez con más método hasta conformar Ciencias-, los múltiples dioses perdieron sus empleos. El conocimiento, prosaico pero irreductible, del proceso de la evaporación del agua líquida, la formación de nubes -cirros, estratos, cúmulos, nimbos- por su gradual acumulación a variable altitud, la obligatoria descarga al alcanzar el punto de saturación, en gotas, granizo o copos de nieve -dependiendo de la temperatura-, en casos de intensa tormenta acompañada de rayos -electricidad que va a tierra- y truenos -su efecto sonoro-, le asignan a los dioses encargados por la religión de producir lluvia, rayos y truenos, la falsedad de un billete de 13 dólares, y lo mismo pasa con las otras deidades, al contrastar la versión mágico religiosa con los resultados científicos. Conocer los procesos evolutivos que explican el origen y las graduales transformaciones de la estructura de la Tierra, la diversa geología de su corteza, y la poderosa acción de las dinámicas atmosférica y tectónica, así como las graduales apariciones de los millones de especies vegetales y animales que conforman la Flora y Fauna actuales, a su vez derivadas de estadios anteriores, dejan como pésima improvisación a las narrativas que afirman que hubo creación divina, en seis días, con diseño inteligente de un ser anterior al tiempo, al espacio y a la materia, que incluyó las enfermedades  sigue controlando esa complicada fenomenología, y decide el destino de los hombres que él hizo de barro, y las mujeres, manufacturadas con costilla masculina, exigiendo que le veneren de manera incondicional y masoquista (sin que jamás se haya demostrado su existencia).

Respecto al cristianismo, es una religión ensamblada a posteriori, en torno a un personaje real, con protagonismo que le ganó popularidad por expresar valientemente las disidencias de muchos de los judíos en aquella tierra bajo el control militar del imperio romano. Jesús fue, simultáneamente, un crítico de la praxis de los altos sacerdotes del judaísmo (religión que él y su familia profesaban) y un rebelde contra la dominación imperial, por lo que logró que muchos se identificaran con sus causas. Él no buscaba crear una nueva religión, sino depurar de desviaciones la religión de los hebreos, y expresar el descontento del pueblo judío por el yugo romano. En este segundo objetivo participó un factor de índole personal; Jesús de Nazareth era hijo de una jovencita judía que quedó embarazada de un centurión romano que la violó (abuso rutinario en territorios conquistados). José, probablemente viudo de una unión anterior, ya con cuatro hijos -Santiago, Juan, Salomé y Miriam-, carpintero de profesión, le propuso a la joven María una conveniente relación para ambos: él haría de padre putativo de la criatura en gestación, ella le ayudaría en la crianza de los 4 hijos que él traía, quinteto al que se sumaron Simón y Judas, hijos biológicos de María y José. Siendo una familia numerosa y humilde, lo más probable es que Jesús conociera la verdad, a sus 4 hermanastros les constaba que María ya estaba embarazada cuando se unió a José, y  no podían ocultarlo a Simón y Judas, de manera que la canallada en su origen, comprensible e inevitablemente formó parte de los elementos que constituían su discurso de rebeldía ante las autoridades eclesiásticas (hasta hace poco la sociedad despreciaba a los hijos “naturales”) e imperiales (una violación deja una profunda impronta, en la víctima y sus allegados).

De manera que Jesús Cristo ocupó un lugar destacado en el acontecer de aquella porción del imperio romano, como en sus respectivas circunstancias se ganaron un espacio en la Historia Sócrates, Platón, Bruno, Galileo, Colón, Cromwell, Newton, Kepler, Da Vinci, Lincoln, Napoleón, Bolívar, Einstein, con la diferencia de que a ninguno de estos famosos lo elevaron a nivel de dios ni crearon una religión en torno a ellos (salvo Martín Lutero, también irreverente, provocó un cisma que generó el protestantismo, pero no lo convierten en dios, y en torno a Napoleón y Bolívar, la adulancia pretendió endiosarlos, sin lograrlo). Si hoy, con tecnología que permite registrar imágenes fijas y videos, transmitirlas a todo rincón del planeta en vivo y directo, y todavía se producen fakenews, adulteraciones de la realidad, hace dos mil años era común borrar lo inconveniente (substituir violación por preñez mediante espíritu santo, ocultar los hermanastros y hermanos, y que sobrevivió al martirio  de la cruz) y agregar a lo realmente acontecido, elementos, vivencias, cantidades, cualidades, que inflasen convenientemente una historia verídica hasta transformarla en leyenda, sazonada con fábulas, cuentos, caminar sobre el agua, multiplicar peces y panes, convertir el agua en vino, sanar enfermos, resucitar muertos -él mismo “al tercer día”-, toda falacia que sirviera a los fines de promover una narrativa que a su vez sostuviera una religión (todas se sostienen sobre narrativas previas, viejas y nuevas ficciones y falacias). 

En el año 313 DC el emperador Constantino, autorizó su libre culto, Edicto de Milán, lo que fortaleció a la religión cristiana (y la imposición de la división temporal basada en el presunto nacimiento de Cristo como pivote del antes y el después, aprovechando que del 17 al 24 de diciembre se celebraban las Saturnalias, por el Solsticio y las cosechas). No se realizaban Censos en diciembre, y no hubo en los días previos o posteriores al 24 un evento astronómico -Nova, Súper Nova, Cometa, asteroide- que fuese la “estrella” guía de los “reyes magos”, que a su vez habrían necesitado varias semanas para llegar desde Mesopotamia. Ya con casi tres siglos de trayectoria marginal, durante los cuales le inventaron los milagros, mitos y leyendas imprescindibles para transformar a Cristo en metahumano, “hijo de dios”, dejó de ser secta clandestina por su adopción como religión oficial del imperio romano (irónico, en torno al hijo de un violador romano): La cruz desplazó al pez como símbolo del cristianismo, el emperador Julián trató de revertir esa adopción, persiguió a los cristianos, pero el emperador Teodosio decretó el cristianismo como religión oficial en 380 DC, Edicto de Tsalónica. Era conveniente abandonar el politeísmo y asumir una religión monoteísta y “nueva” (la judía era vieja y demasiado asociada como opuesta al también viejo imperio, al que los nuevos emperadores querían remozar). 

Bajo cualquiera de las falacias que sostienen al Súperman religioso (llámese jehová, dios, alá), está la kriptonita de la lógica y los resultados científicos que derriban cualquier mito, mentira, fábula, ser imaginario, figuras de fantasía, profetas, vírgenes, ángeles, santos, querubines, cielo e infierno, diablos y arcángeles, términos que son útiles herramientas de sacerdotes, ayatolas, imanes, rabinos, pastores, para seguir manipulando y lucrándose con la ignorancia, el analfabetismo funcional  o la ingenuidad de los creyentes.

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     7 estrellas comparadas: Nuestro Sol es en esta imagen un punto casi imperceptible -en la punta de la flecha- lo que da una idea de lo poquito que somos a cualquier escala, la del sistema solar, la de la galaxía Vía Láctea (de cuyo centro estamos a 30.000 años luz de distancia), la del Universo infinito y en expansión desde hace 13.800 millones de años, con cientos de miles de galaxias, huecos negros, y astros errantes (cometas, asteroides). Da para meditar. 
Observen con detenimiento la imagen de 7 estrellas comparadas, y deduzcan por cuál razón el Universo infinito, en el que hay millones de estrellas grandes como Betelgeuse y Antares, va a reaccionar por lo que hagan los minúsculos habitantes humanos que existen hace menos de 7 millones de años y ocupan una porción de la delgada superficie rígida (corteza) de un planeta que cabe un millón de millones (un billón) de veces en esa diminuta estrella, el SOL (que es difícil de ver en la imagen) en torno a la cual gira como insignificante esferoide, de 4.500 millones de años de edad (frente a los 13.800 millones de años del Universo).
El rostro del actor de Hollywood Robert Powell con algunas variantes, ha sido el más usado para representar a Jesús Cristo en 2 y 3 dimensiones, aunque corresponda al de un WASP contemporáneo, (white anglo-saxon protestant / blanco anglosajón protestante), y no al de una persona de hace 20 siglos, que nació y vivió en el territorio donde hoy está Israel, que junto a su familia era érabe, hablaba arameo y profesaba la fe judía (el rostro de perfil y de frente ha sido elaborado respetando los rasgos de la gente de ese espacio y tiempo).