sábado, 9 de mayo de 2020

Bambilandia, un homenaje.

Bambilandia, un homenaje

4 diciembre, 2011 (publicación original en ND y Analítica)
Era el nombre de un programa infantil de TV muy popular entre los niños, y muchos de más edad, entre los años 1952 y 1966 en Venezuela. Sus creadores fueron Esther B. Valdés, una pianista, cantante y compositora ítalo-argentina, con experiencias en Teatro y programas infantiles, antes de producirlos en Caracas, y Pedro M. Layatorres, nativo del estado Aragua, Maestro, Periodista, músico, poeta, cuentista y libretista, quien también se ocupó de dirigir los programas dominicales, que eran transmitidos en vivo desde los estudios de Televisa, canal privado (que luego pasaría a ser Venevisión) y luego la Televisora Nacional -canal 5, del Estado venezolano-. La señora Esther y el señor Pedro, como respetuosa y cariñosamente les llamábamos los integrantes del Conjunto Infantil Liliput, se dedicaban a tiempo completo a elaborar los libretos, las canciones, las coreografías, la asignación de cada rol a cada niño, según sus capacidades para el canto, el baile, la actuación. Los ensayos se llevaban a cabo en su propio apartamento, al final del pasillo del piso 6 del Edificio Plaza en la esquina de La Pelota, en la avenida Urdaneta de la capital. De martes a sábado, de 5 a 9 pm regularmente, ensayábamos para la ejecución el domingo a las 5 pm, luego de un previo ensayo general en el canal de la Colina. El programa no admitía retrasos ni fallas, por ser transmitido en vivo y directo, (luego llegaría el videotape, que permitiría repetir y editar escenas hasta lograr el resultado óptimo, combinando escenas en estudio con escenas en locaciones distantes, que es lo usual desde entonces en la TV). Bambilandia comenzó en la radio, e inició actividades en Televisa el 20 de junio de 1953.
Escribo lo que mis recuerdos y vivencias me permiten, formé parte de Bambilandia del 57 al 59, por lo que haré énfasis en ese lapso, pues me baso en lo que me consta por haberlo experimentado en carne y satisfacción propias. No puedo referirme con la misma solvencia a los períodos anterior y posterior a mi “pasantía” maravillosa, pues correría el riesgo de errar en mis apreciaciones, pero aclaro que disfruté del privilegio de mantener mis nexos de amistad con la señora Valdés y el señor Pedro durante muchos años, posteriores a mi separación del grupo. Los visitaba esporádicamente, y en 1972 Don Pedro se vino conmigo a Barquisimeto, y durante dos meses compartió con mi madre y conmigo, la ciudad y algunos viejos amigos que reencontró en la capital larense.

Pedro Milvia, Italo Esther, El_Encanto Bambilandia
El mayor mérito de los creadores y sostenedores de Bambilandia es evidente en estos párrafos que expresan lo esencial de su filosofía: ”Bambilandia no quiso nunca ser una diversión dedicada a los kindergarterinos, se inscribieron mayores de 7 años, no fueron niños prodigio, sino chicos con uso de razón a temprana edad, dispuestos a recibir enseñanzas, capaces de asimilarse a la disciplina de un grupo que funcionaba gratuitamente como una Academia. A Bambilandia no se presentaban aficionados a dedicarle canciones y poemas A MI APÁ, A MI AMÁ, AL PÚBLICO PRESENTE Y AUSENTE. No podía ser, porque este grupo tiene un Reglamento, mantiene un Elenco fijo, un Repertorio propio, de canciones, comedias, poemas infantiles. Fundamentalmente Bambilandia es un Espectáculo Musical, una Revista Infantil, por ello el grueso de nuestra producción es de canciones. Pero Música exclusiva del Conjunto, escrita especialmente para Bambilandia, cuidando escrupulosamente el contenido de las letras, que es donde radica el riesgo del trabajo realizado con niños. No concebimos a un niño de corta edad cantando un bolero pasional, una niña contorsionándose al ritmo de música sensual”. Notable contraste con lo que vemos en algunos programas que se califican de infantiles y adulteran la naturaleza de los niños, obligándolos a imitar a los adultos, lo cual termina degenerando al concepto y a muchos de sus forzados protagonistas.

Esther B. Valdés
Por supuesto que, tratándose de niños, sus representantes jugaban un papel importante, eran piezas clave para la salida al aire de cada programa, en la mayoría de los casos fueron maravillosos colaboradores del dueto Valdés-Layatorres, y Bambilandia le debe mucho a la permanente presencia y ayuda de madres y padres que pusieron sus granitos de arena para mantener en alto la calidad del programa en que sus vástagos participaban. Pero el peso primordial recaía sobre los hombros de aquella muy talentosa pareja, a veces aparentemente demasiado exigentes, a veces excéntricos, pero siempre pendientes de los detalles, dando cabida a todos los niños, sin preferencias, al punto de que nos sentíamos como si fuésemos una gran familia (lo prueba el hecho de que el cariño impregna todos los recuerdos de esa vivencia).
Italo y Milvia Césari, Marisol Montesdeoca, Magaly Sayago, Norma Susana Poján, Fernando Sayalero, Marce Medina, Aura Amoroso, otros hermanos: Clarisa y Rosalbina Lares, Carlos y John Ruiz Poleo, Heissy y Luis García, Marlene, Luisa y Tony Montenegro, Zobeida, Paquito y Rodrigo Guerra, Rubén, Jorge y Héctor Henríquez, José “El Bobito” y yo, Esperanza Azuaje, Victoria Mancilla, Isabel Milington, Pedrito Bello, Herminia Martínez, Américo Toth, Carmita Ortega, son los nombres y apellidos que permanecen en mi juguetona memoria, de aquellos tres años que fuimos “familia”. La edad, los compromisos de estudio y trabajo (hice Radio y TV separado de Bambilandia, por la intermediación de la señora Valdés, quien era mi representante artístico), y las distancias geográficas (postgrado en Europa, inmediato al regreso fui asignado al Pedagógico de Barquisimeto) me aislaron de mis compañeros, aunque asistí a una Reunión de “veteranos” en 1971. Aura murió en 1958, sé que Milvia y John también se nos adelantaron, a Marisol he tratado de contactarla a través del e-mail, Fernando y Carlos ya son abuelos (como yo), viven en Bolívar y Caracas, he conversado por teléfono con ambos y les enviaré por correo este artículo, con Ítalo coincidí en el Metro a poco de fallecer nuestra querida Milvia. A Carmita la vi varias veces en ocasión de sus ya lejanas visitas a Barquisimeto por las Ferias de septiembre, Magaly vive acá, pero hace mucho que no nos vemos, Américo (con otro apellido) y Herminia siguen en la TV, y por supuesto, visito a mi hermano en Caracas con la frecuencia que me permiten los 350 kilómetros que nos separan. Pero lamentablemente perdí las pistas de la mayoría, y me encantaría saber de ellos.

Pedro M Layatorres
Despedí el año 57 en casa de Heissy y Luis, Bambilandia se presentó en el Círculo Militar de Caracas el 6 de enero del 58, son recuerdos imperecederos la piscina y hot dogs de esa tarde , Wolfgang Larrazábal anfitrión, la Billo’s, el dictador MPJ de gala esa noche. Mi padrino Miguel R. Utrera, en su casa de San Sebastián (su pueblo, a donde íbamos varias veces al año), nos despertó al señor Pedro y a mí, muy temprano el 23, anunciando alborozado que cayó aquella dictadura militar. El señor Pedro vio truncarse su valioso proyecto de la Academia Popular de Música en la barriada de Coche, 1972, por sectarismos partidistas (sus alumnos aprendían Teoría, Solfeo y Ejecución de instrumento en pocos meses). Había vuelto a su primer oficio, el Maestro deseaba compartir sus conocimientos y habilidades musicales, heredadas de su padre, quien no sólo tocaba el órgano en las Iglesias, sino que se dedicaba a reparar y afinar esos antiguos instrumentos. El órgano del señor Pedro era, en comparación, uno de reducidas dimensiones, recostado a una pared acompañaba los ensayos en la sala del apartamento.
Nuestros viajes a Aragua y Guárico son parte de lo que más atesoro de mi adolescencia. En su viejo jeep, al que llamaba “Nicanor”, recorrimos las gastadas carreteras que nos conducían de Caracas a San Sebastián o San Juan de los Morros y viceversa (también tuvo un precioso y añejo Volvo, con luces de cruce que salían de la columna entre las ventanas laterales). Usaba a menudo el término “Machalú”, de su inspiración, para referirse a lo que los demás llamamos bolsa o pendejo, matizando las conversas durante las travesías. Cuando estaba con su amigo de toda la vida, el poeta Utrera, las conversaciones eran largas y en su caminar hacían pausas regulares cada tres metros, igual en las calles de San Sebastián como a orillas del Caramacate, el río cercano rodeado de frondosos árboles, en cuyas aguas casi me ahogué al lanzarme en un pozo que supuse de poca profundidad, y del cual salí casi gateando desde el fondo, mientras los dos entrañables amigos permanecían imperturbables en su rutina conversatoria, ajenos a mi penuria.
En una ocasión nos llevó a José y a mí a Puerto Cabello, era diciembre y disfrutamos de una patinata en el Malecón, que al amanecer culminaba con los más osados lanzándose con todo y patines (winchester por supuesto), por encima de unas enormes rocas, al frío mar. En San Juan de los Morros me presentó a la familia Singer, a quienes visitamos varias veces, los mayores eran amigos del señor Pedro. Aparte del poeta Utrera y los Singer, el mundo personal que conocí del señor Pedro era muy reducido, su esposa Esther, el hijo adoptado por ambos, Pedrito, de quien supe hasta su adolescencia, dos antiguos compañeros de sus días iniciales en el Periodismo, a quienes reencontró en Barquisimeto, Casta J. Riera y Manuel Felipe López, únicamente recuerdo a otra persona que formó parte de su equipo durante mucho tiempo, Fredy Pancini, el fotógrafo a cargo de los testimonios gráficos del Conjunto Infantil Liliput, un lote de imágenes cuyo paradero ignoro y que sería importante recuperar. Sé que Fredy se casó con una venezolana, tuvieron un hijo, y vivían en Luxemburgo, donde ejercía de Traductor (me visitó dos veces en Barquisimeto, a finales de los 70, pero no he sabido más de él). Su genuina y escogida familia fuimos los miembros de su selecta y excelente Academia y, para algunos fue como un padre. Son muchos los recuerdos, (en el diario La Esfera publicaba una página semanal, que es valiosa referencia), pero resaltaré el final de una poesía, por resumir el humor que destilaba en sus obras el músico y periodista: “No era una perra sarnosa, era una sarna perrosa, con figura de animal”. Les agradecemos a ambos; crecimos con sus enseñanzas, nos honraron con su amistad, y hoy les rindo este sencillo homenaje, en nombre de todos los que quedamos en deuda con los muy queridos “señora Esther y señor Pedro”.
Un muy cariñoso saludo a todos los que integraron Bambilandia, ruego disculpen las omisiones de algunos nombres, fechas, sucesos, pero el padre tiempo es implacable, y cuando se es sexagenario es imposible no sufrir de ciertas lagunas en el amplio espacio de nuestros recuerdos. Por favor, si entre los lectores, con suerte están algunos de los que hicieron posible la maravilla que fue Bambilandia, o algún relacionado, pariente, amigo, refiéranles este escrito y díganles de mi parte que debemos re-unirnos, aunque sea de manera virtual. Les dejo acá mi dirección electrónica, por si alguno tiene información pertinente, o desea restablecer aquellos inolvidables lazos del más inocente, fructífero y remoto quehacer infantil. Mil gracias.
               José Manuel, Pedro M. Layatorres y Miguel R. Utrera. San Sebastián 1961.
                                       Poeta M. R. Utrera, en su casa, San Seb. 1961.


sábado, 2 de mayo de 2020

De caraqueño a barquisimetido.

De caraqueño a barquisimetido.
Edgard J. González.-

Nací (dic 45) en la Maternidad Concepción Palacios de Caracas, en el pequeño y sobrio edificio que está en una  esquina de la Av. San Martín, a poca distancia de la hermosa iglesia de Palo Grande y la entrada a El Guarataro. A su lado construyeron, a comienzos de la democracia, un alto y moderno edificio, donde atienden los partos y cesáreas (allí fue por muchos años Supervisora de Enfermeras mi madre), el viejo edificio quedó para actividades administrativas y conexas con la labor sanitaria. Y viví hasta los 22 años con ocho meses, en la urbanización Artigas, hecha durante la presidencia de Isaías Medina Angarita, casas pareadas de una o dos plantas, sin espacio para vehículos pues eran muy pocos los que había en aquella ciudad de los techos rojos de los años 40, el  garaje se incorporó a las viviendas a mediados de los años 50. A 3 cuadras de mi casa materna quedaba la Casacuna, donde con 5 años de edad aprendí a leer y escribir. Ambos, Maternidad y Artigas, son parte de la parroquia San Juan, en la que transcurrió la mayor parte de aquel primer trayecto de mi existencia.

Excepto por 11 meses que pasé en la ciudad de Mérida, donde estudié en el Colegio Fátima. A pocas horas de estar en el salón de Kinder, una monja advirtió que ya yo dominaba lectura y escritura, ese mismo día me colocó en primer grado. Mis otras vivencias fueron caraqueñas de pura cepa. 2º, 3º y 5º grado en el colegio Interamericano en El Paraíso, 4º grado interno en el San José del Ávila, a cargo de unos monjes benedictinos, y 6º grado en el colegio San Agustín de La Fuente, El Paraíso, donde conocí y me hice adicto a los deliciosos helados de Crema Paraíso (la original, luego abrieron sucursales en Santa Mónica y Las Mercedes). Los Sundaes de fresa o melocotón a dos bolívares, el extravagante Banana Split, canoa plástica con bolas de mantecado, chocolate y fresa, sobre dos mitades de un cambur, mucho sirup y crema Avoset batida sobre cada pelota, por Bs 2,50. Las diez cuadras desde y hacia mi casa las caminaba con placer.

En aquella Venezuela el mejor Bachillerato se obtenía en los liceos públicos (luego fue lo contrario), y mi madre me inscribió en el Liceo Andrés Bello, el mejor y más tranquilo, aunque quedaba muy lejos de mi domicilio. Allí cursé de 1º a 3º (con Fernando Coronil Ímber, Sara Meneses Ímber, Jorge Blanco Ponce y Tirso Álvarez de Lugo), clases mañana y tarde, lo que me obligaba a quedarme en las cercanías a mediodía, a veces iba con compañeros de estudios a Los Caobos, otras veces jugábamos en el Parque Carabobo, con las estatuas de Narváez vigilándonos desde el centro de aquel espacio arbolado y agradable. Pero los retardos debidos a problemas en la ruta del bus La Vega-Carabobo, recargaban de notas mi libro de vida (llegar al salón después de las 8.05 era una falta grave) y pasé a ser alumno del Liceo de Aplicación, justo al frente del Instituto Pedagógico de Caracas, donde luego estudié y me gradué de Profesor en Geografía e Historia.

Para ingresar al IPC había durante 4 días, exigentes exámenes, incluido uno médico, 600 presentamos, 300 aprobamos, y 60 nos graduamos, en 1968, cursando años lectivos de septiembre a julio, con nota previa y examen final que podía frenar el acceso al siguiente año. En esa época, cuando sólo faltaba el acto de Graduación (que se celebró en el Auditorio nuevo, más pequeño que el antiguo, demolido para la construcción del complicado viaducto “La araña”), el Ministerio de Educación enviaba la lista de los que se graduarían, y cada uno podía escoger la región en la que prefería que le asignaran el cargo, entre 9 regiones en que el M. de E. dividía administrativamente el territorio nacional. Así, cada quien quedaba en su terruño, o cerca de sus querencias. Cuando tocó mi turno, dije 10, y la excelente y querida Pfsra. Duilia Govea de Carpio (quien luego fue la primera rectora de la UPEL), a cargo del procedimiento, se rió y me preguntó dónde quedaba esa región. Le explique que, con 22 años y energía de sobra para estudiar, no me atraía la opción de ir directo a un liceo, sino la de ampliar mis horizontes académicos y personales, haciendo un postgrado en Europa (hasta ese momento era sólo un empeño mío). Ella optó por plantearlo a todos sus colegas del Departamento de Geografía e Historia, y acordaron solicitar al M. de E. una beca para que yo cumpliese ese objetivo, y al regreso me incorporara al personal docente de mi Alma Mater (sin ser adeco ni copeyano). En septiembre del 68 mi paisaje se impregnó de Támesis, Big Ben, Buckingham, Hyde Park, Victoria Station, en las cercanías la Davie´s School (donde mejoré mi dominio del idioma inglés), los Beatles, y Harrod´s, la famosa tienda de la cual fui vecino por 7 semanas, frente a nuestro Consulado, en Knightsbridge.

En enero del 69 comencé mi Research en la Universidad de Cambridge, a 75 minutos de Londres en el siempre puntual servicio ferroviario británico. Mi paisaje pasó de ser el de la dinámica metrópoli, al de pueblo con alto prestigio académico y permanentes exigencias formativas. El año escolar de la escuela,   el liceo y el Pedagógico, se transformó en tres trimestres, de enero a diciembre, 5 trimestres bajo la supervisión del Profesor Clifford T. Smith, y actividades de lunes a viernes en la Escuela de Geografía de Cambridge. Mi vínculo con la parroquia San Juan de Caracas, tuvo una reconexión, pues fui asignado al Saint John´s College, como miembro de la Universidad. Recesos largos en Semana Santa, verano y navidades. En vacaciones viajé varias veces en tren (Bélgica, Alemania, Holanda, Escocia, las dos Irlandas), una vez en avión (de Glasgow a Belfast), durante semanas en el Morris Mini Minor del amigo mexicano Ignacio Madrazo (Francia, las dos Alemanias, Checoeslovaquia, Austria, Suiza, Italia). En febrero del 70 adquirí una camioneta Land Rover usada, y en ella, con el volante a la derecha, recorrí parte de Inglaterra y Gales, Francia, Portugal,  España, Andorra, Marruecos, Mónaco, Italia, Yugoeslavia, Grecia, Bulgaria, Hungría, Turquía, Rumania (donde falló la dirección del vehículo y un accidente me obligó a vivir en Sibiu, Transilvania, por casi 4 meses, de agosto a diciembre del 70, lo que impidió mi retorno a Venezuela, a tiempo para incorporarme como docente del IPC al iniciar el año escolar septiembre 70 julio 71. Regresé por barco, era más barato y me permitía traer todos mis “macundales” en viejos baúles. 20 días de travesía; Salí de Southampton en el Montserrat, veterano buque español que hizo escalas en Galicia, Tenerife y Trinidad. Llegué a La Guaira el 15 de enero del 71, y ya el M. de E. me tenía asignado al Instituto Pedagógico de Barquisimeto, porque se regía por semestres, y en breve asumiría mis labores docentes. Aquel choque me impidió seguir siendo caraqueño, aunque visitaba la capital con frecuencia, gradualmente me fui barquisimetiendo.  


EJG y la noble y útil Land Rover en Liverpool, Inglaterra mayo 1970.

EJG y la Land Rover en Andorra, abril 1970.

EJG en Berlín del este, RDA, agosto 1969.

Una amiga que vivía en la Urbanización Fundalara, al este de Barquisimeto, varias veces me comentó que algunas de esas casas, cuyos precios iniciales fueron de Bs 27.000, estaban siendo revendidas porque quienes las adquirieron se atrasaron con las cuotas mensuales de pago y Fundalara las recuperó. Que incluso con alguna ampliación, una habitación, un baño, sus precios no superaban los Bs 32.000. De manera que, a finales de abril del 72, hacen ahora 48 años, y con la intención de comprar una de esas casas pequeñas y baratas, fui a las oficinas de Fundalara en Patarata, y tuve la enorme suerte de ser atendido por el señor Ferrer quien, al indicarle mi específico propósito, por alguna feliz intuición suya, me preguntó mi profesión y sitio de trabajo. Al comunicarle que era Profesor en el Instituto Pedagógico de Barquisimeto, él me preguntó ¿y por qué no se compra una casa en Los Libertadores?. Se refería a una Urbanización también construida por el organismo público Fundalara, en 1970, que comenzó a venderse en 1971, cuya avenida principal yo había recorrido muchas veces, pero sobre la cual pesaba la negativa referencia de que eran “viviendas muy caras, sólo para ricos”. Don Ferrer, al conocer mi prejuicio,  me dijo en tono sugestionador y convincente, ¡ No hombre, hay varios modelos, la más barata cuesta Bs 78.000 y la puede adquirir con un crédito hipotecario !. Y sin darme tiempo a responder, le ordenó a un empleado que tomara las llaves de cinco casas del modelo pequeño y me las mostrara. Aquello fue “tumbando y capando”, me dí el lujo de escoger entre cinco casas de modelo pequeño, con dos pisos y balcón, 130 metros cuadrados de construcción, 525 de terreno, y me decidí por la que miraba hacia  el sur y la montaña de Terepaima (aunque luego levantaron tantos edificios que ya esa vista no es posible, pero al norte estaba -todavía está- un cuartel, algo que afea cualquier paisaje y casi cualquier país). Mi sueldo era de Bs 2.800 mensuales, 651,16 dólares, y la cuota no llegaba al 25% del sueldo, el 75% me alcanzaba para vivir satisfactoriamente. 

Sin embargo, había un escollo. La normativa de Fundalara exigía venderle a profesionales casados, y preferentemente con hijos. Un amigo y colega del Pedagógico, Chabol, al saber de esto, se ofreció para ir conmigo a hablar con el presidente de Fundalara, a quien él conocía, el Arquitecto Alejandro Dappo, y la venta se decidió, con la mediación de Chabol y la aceptación de Dappo de mi alegato; “Tengo 26 años y soy soltero, pero no soy homosexual, y pienso casarme y formar un hogar con esposa e hijos. Aunque, a diferencia de la mayoría de los jóvenes, yo he procurado primero formarme académicamente, tener un trabajo formal con ingreso suficiente, y madurar como persona, las tres cosas ya las logré, ahora busco el techo propio para no copiar el irresponsable comportamiento de quienes preñan sin tener oficio, ni ingreso, ni casa, y muy frecuentemente sin intención de hacerse cargo de la mujer y la prole. Dappo, con quien mantuve amistad hasta su muerte hace pocos años, se sonrió y dio el visto bueno a la operación. Pagué de inicial Bs 14.500 (los 500 eran para el abogado encargado de elaborar los documentos, cuando terminé de pagar el crédito hipotecario, que fue al 9% de interés fijo y a 15 años, porque 20 me parecían demasiados, la tarifa del abogado fue de Bs 5.000). Como referencia útil, indico que los apartamentos de “La Barquiñola” (hermoso conjunto en la Av. Lara, cuyo diseño incluyó en planta baja, locales para una farmacia, una lavandería, un restaurant), se ofrecían por Bs 111.000 en el primer piso, y el precio aumentaba Bs 1.000 por cada piso. En Los Libertadores y La Barquiñola costó captar compradores, en esa época la potencial clientela, de clase media, consideraba que este sector del este de Barquisimeto estaba “muy lejos”, en las antípodas de lo actual, es el sector más buscado. Esa fue otra razón por la cual Dappo accedió a venderme la casa, Luego de 16 meses en oferta, más del 40% se mantenía sin interesar al mercado de adquirientes, algo inconveniente para cualquier empresa pública o privada (En La Barquiñola fue peor, la compañía que instaló los ascensores demandó a los constructores por retraso en los pagos, ¿cómo pagar si no vendían los apartamentos, por “caros y mal ubicados”?).

Firmé el documento de compraventa en la oficina de Casa Propia, que estaba ubicada en la esquina NW de la calle 32 con avenida 20, todavía no terminaban su propia torre, en la esquina NW de la calle 33. En mayo del 72 me instalé en mi casa “nueva de paquete”, y es imprescindible señalar que la electricidad y el agua por tubería, fueron servicios de los que disfruté desde el primer día, y que CANTV y SERVIGAS me hicieron su cliente en cosa de muy pocos días. En 1975, ya con todas las casas de la primera etapa vendidas (5 modelos, 2 de dos plantas, y 3 de una sola planta, con diferentes áreas de construcción), Fundalará usó las parcelas en la avenida Páez de Los Libertadores, al borde Este, colindando con la Av. Los Leones, para construir casas de un sexto modelo, la planta baja con dos niveles, que se vendieron por Bs 163.000. Una rareza de Los Libertadores: Las casas van numeradas del Nº 1 al Nº 235, pero en total son 233 viviendas, no hicieron las correspondientes a los parcelas 60 y 71. En EEUU el temor al Nº 13 hizo que muchos edificios no tuvieran piso 13, ni habitaciones de hotel con ese número, considerado de mal agüero. En los Libertadores fue para ofrecer más áreas verdes.  
 
Casa 160, Av. José F. Ribas 2, Urb. Los Libertadores. Recién mudado, mis tres únicas pertenencias eran el Ford Mustang 68, que aparece estacionado en el área de garage de la vivienda, y dos camas plegables (una para mi mamá). Todavía no le sembraban grama al frente.
 
 
Algunos amables lectores hallarán interesante este relato tan personal, porque siendo jóvenes les ayuda a conocer partes de esa época que también vivieron sus padres o abuelos. Otros con más edad descubrirán ciertas coincidencias con sus propias experiencias, aunque hayan ocurrido en otros lugares. Pero además de esos dos objetivos, esta narración pormenorizada sirve al propósito de retar a jerarcas del destructivo y muy corrupto castrochavismo, a comparar aquella moneda y nuestro poder adquisitivo con el salario actual de $10 al mes, y la democrática oferta de becas, trabajos o viviendas con el embudo de hoy, sectario, impagable.  O explayarse con lujo de detalles, nombres y cifras, respecto de sus propias vivencias. Por ejemplo, Maduro, contándonos sobre su nacimiento, su infancia, su niñez, con los datos del instituto asistencial donde dio sus primeros berridos, el jardín de infancia, las escuelas y los compañeros con los que fue aprendiendo cómo discursear adulterando la realidad y negando sus propias e intensas responsabilidades, y la difícil dualidad de experimentar simultáneamente todo eso en dos ciudades, de países vecinos, pero muy distantes entre sí, ya que entre Cúcuta y Caracas hay 854 Kmts. O el camarada Diosdado, sincerándose sobre su aguerrida actuación del 4F92, y aquella descarga, no de ametralladora o fusil apuntando a quienes defendieron la Constitución y la Democracia, sino la descarga de su vejiga, abochornando sus pantalones, cuando alzó los brazos y no utilizó el mazo ni una sola vez. Y lo interesante que resultaría la detallada narración de las peripecias que tuvo que hacer y los obstáculos que superó el general Carlos Rotondaro, para ir apartando de su modesto sueldo, mes tras mes, año tras año, la cantidad suficiente para, por fin, adquirir el pent house de sus sueños, en el sector Saint Germain de París (su precio, seis millones de euros), amueblarlo, cancelar puntualmente impuestos municipales, condominio y salarios del personal de servicio (mínimo dos, para labores de cocina y de limpieza). En similar entrevero debe hallarse el inefable y muy refinado Jessy Chacón, allá en Austria, con obligaciones de pago parecidas a las del tovarish Rotondaro, pero que en su caso incluyen manicure,  pedicure, y otros gastos afines, pertinentes a su delicada personalidad. Cada lector conoce a varios revolucionarios que deberían hacer este ejercicio de relatar sus denodados sacrificios para “ahorrar” millones de dólares, resguardarlos en paraísos fiscales o mediante testaferros, y -con total descaro- mantener que no han robado. Yo puedo explicar cada ingreso y cada egreso en mis finanzas. ¿Pueden ellos?. 

viernes, 1 de mayo de 2020

María Corina y yo compramos un F16.

María Corina y yo compramos un F16.
Edgard J. González.-
Publicado originalmente en julio del 2013.-
Hicimos todos los trámites, las averiguaciones previas, los contactos, la operación de adquisición en sí, en el más absoluto secreto, incluso viajamos a EEUU en fechas y líneas aéreas distintas, con nombres y pasaportes falsos, y para perfeccionar el incógnito de nuestras otras “personalidades”, ambos fuimos al aeropuerto con franelas rojas, la gorra tricolor con su 4F incrustado y sendas chapitas en colores chillones, que decían “Chávez Vive”. María Corina viajó un día antes, y al llegar, para comunicarme que todo le había salido bien, me mandó este mensajito: “Cochino amarrado, chicharrón seguro”, que no despertaría sospechas ni en el sabueso más intenso del SEBIN. Yo tampoco tuve inconvenientes al presentar mi pasaporte en Maiquetía, ni al pasar la Aduana en Miami, por lo que al salir del aeropuerto gringo, escribí a MCM un MSJ: “Morrocoy no come alpiste ni que lo fajen chiquito”. Esa misma tarde nos reunimos en una taguara china, tan repugnante que es casi imposible que un espía que se respete la visite, de modo que nos garantizaba un espacio neutral, libre de fotógrafos y grabadores a distancia. Claro que, una vez en Florida, recuperamos nuestras identidades verdaderas, Ylicha Lenina y Ruperto Stalin descansaron, hasta el día del regreso a la patria inmarcesible.
Sin embargo, y a pesar de todas las precauciones que tomamos, de alguna manera pudo enterarse ese formidable periodisto que es José Vicente Rangel, y desde su programa dominical soltó ese tubazo, que no sólo revelaba lo que María Corina y yo habíamos hecho en total secretismo, sino que demostró que para él no hay nada oculto sobre este planeta, y denunció las otras 17 operaciones similares de compra de aviones de combate, realizadas por separado y procurando no levantar sospechas. JVR dio con pelos y señales toda la información referida a esas operaciones, señalando fechas, nombres, sitios, hasta las coordenadas involucradas, porque eso si te tiene JVR, jamás ha difundido una denuncia que no vaya acompañada por todas las evidencias y pruebas, reales, no virtuales, que demuestran la veracidad absoluta de cuanto él sostiene. No en balde ha recibido el premio Pulitzer en cuatro ocasiones, y la sola mención de su nombre genera profunda admiración, rayana en la envidia, de tantos periodistas que no han podido alcanzar los elevadísimos niveles de Ética y Credibilidad alcanzados por JVR en su gloriosa y patriótica carrera de fablistán, en la que ya lleva décadas.
Hasta el sol de hoy, no nos explicamos cómo pudo JVR desenredar la madeja de máscaras, falsas identidades, triangulaciones de los fondos (que pasaron por al menos cuatro bancos, antes de respaldar los cheques con los cuales se hicieron esas 18 adquisiciones, de aviones F-16, usados pero en buenas condiciones, aún funcionales y con garantía de repuestos y servicio por tres años, a condición de que no salieran del continente, lo cual no estaba en nuestros planes. Ya bastante difícil es reunir la suma para comprar cada avión, CADIVI cada vez se pone más estricto y amarrete, y como ese tope de $400 es útil sólo para comprar chancletas, bluejeans y perfumes, es cuesta arriba coordinar el bojote de cupos CADIVI necesarios para tener la cantidad enorme de dólares que cuesta cada camastrón de esos. Miles de personas colaboraron, familiares, amigos, compañeros circunstanciales de la ruta política, admiradores de María Corina (que tiene como arroz picado), tres ex novias mías que entendieron que los pleitos por los que nos habíamos separado en tiempos de Caldera I, Luis Herrera y CAP, no podían anteponerse a los intereses sublimes que perseguimos quienes estamos armando poco a poco nuestra propia Fuerza Aérea, pa’lo que haga falta. Si convencer a tanta gente es algo complicado, mucho más lo es tramitar tantos cupos de CADIVI para que vayan todos a desembocar en una mejjjma cuenta bancaria, y de allí, tras varios trasbordos, a la cuenta del vendedor, un tipo que irónicamente, conoce muy bien a JVR y ha estado en tratos con él muchas veces. Ahora que lo pienso, quizás esa relación fue la que nos delató, el tipo le fue fiel a su cliente tradicional, nosotros somos apenas unos novatos y compramos al detal, Chente es mayorista, no necesita reunir cupos CADIVI, y tiene el respaldo de gente pesada, más pesada que el armamento con el que guisan.
Multipliquen por 18 esa compleja red de complicidades, cupos CADIVI de Internet, falsas identidades para viajar y efectuar las transacciones, y tendrán una idea de lo que costó adquirir esas 18 aeronaves, que ahora están en pico de zamuro por las infidencias de un negociante inescrupuloso a su amigo de antaño, quien a su vez nos denuncia y nos deja como pajarito en grama, con 18 aviones y sin poder devolverlos para recuperar ese dinero. No puedo ni debo revelar la identidad de los equipos que tuvieron a su cargo tareas parecidas a las que cumplimos María Corina y yo, para la adquisición de esta flotilla por separado, avión por avión, eso sería de gran ayuda para el régimen, y no vamos a reconocer que JVR substanció muy bien su seria denuncia, y que en ella están todos los nombres, apellidos y demás señas de los participantes en esta operación. Le vamos a dificultar aunque sea un poquito, la labor a la Fiscal General, que ya debe estar abocada a la investigación y elaboración del expediente en este caso. Pero sí puedo comunicarles, para que entiendan que no todo está perdido (reconfortar a todos los panas que nos cedieron sus cupos CADIVI y pudieran pensar que JVR desbarató todo), que daremos la batalla en tribunales y al oficialismo le va a costar procesarnos y llegar a la etapa de sentencia. Y también que los 18 aviones están en lugar seguro, a salvo incluso de las poderosas pesquisas de JVR y Pedro Carreño, pues previo a la compra de esos 18 artefactos voladores, prudentemente adquirimos un terreno, cuya ubicación es ideal, como si tuviera un salvoconducto y estuviera exonerado de que cualquier tombo se acerque a menos de 500 metros de ese espacio, y procedimos a excavar y construir un sótano, con platabanda de 30 centímetros de espesor, concreto reforzado, en el cual caben holgadamente los 18 aviones F-16, y cuenta además con 8 alcayatas colocadas estratégicamente en 4 puntos del sótano, desde los cuales nuestros 4 guachimanes tienen perfecta visibilidad del conjunto bajo techo, aun descansando en sus respectivas hamacas y, mediante monitores, de los alrededores a nivel de superficie, ya que también hay un sistema de cámaras instalado en el perímetro de malla metálica, que encierra un gallinero tradicional, la fachada perfecta, galpones con miles de gallinas ponedoras que desvían cualquier observación desde un sobrevuelo o satélite, así sea chino. Hubo quien propuso que levantáramos gallineros verticales sobre nuestro sótano, pero luego nos dimos cuenta de que serían más visibles y la cualidad ideológica de tales estructuras levantaría sospechas de los expertos en Contrainteligencia.
Esa parcela donde construimos el sótano sobre el cual está nuestro gallinero, y dentro del cual se encuentran a salvo nuestros 18 aviones F-16, fue seleccionada en virtud de estar a pocas cuadras del centro del Barrio Carora, en Cúcuta, Colombia, espacio TABÚ para cualquier persona vinculada al socialismo del siglo 21, sea civil o militar, simpatizante, militante o dirigente del PSUV, uno de los miles de hijos que asigún dicen ellos mejjjmos dejó Chávez regados en Venezuela, o funcionario de alguna Policía o Fiscalía. No está escrito ni se ha ordenado en Cadena Nacional de Radio y TV, pero es algo que está sobreentendido, el Barrio Carora y la ciudad de Cúcuta no pueden ser mencionados en ninguna forma, mucho menos debe permitirse que los residentes del Barrio Carora socialicen con extraños, nada de conversaciones aparentemente informales que pudieran conducir a una referencia al hijo pródigo a quien no le conviene que se conozcan sus orígenes, y mucho menos dónde fue que exactamente nació, de lo cual han de tener recuerdos e informaciones quienes le conocieron entonces, sus compañeros de juegos y de escuela (que son los que menos conviene entrevistar, pues tienen una vivencia muy personal e incómoda sobre las limitaciones que fueron obvias durante la primaria del personaje en cuestión, lo que explicaría sus actuales torpezas y dislates). Hemos tenido información, de fuente fidedigna, sobre brigadas de voluntarios que hacen guardia a las puertas de cierta Oficina de Registro en Cúcuta, en previsión de que pudiera presentarse algún ocioso que pida le permitan revisar el Libro donde están asentados los nacimientos del año 1962. Tienen órdenes de impedir esa averiguación, así tengan que entrarle a cariñosos carajazos a quien pretenda realizar esa antipatriótica Indagatoria. Aunque parece que Cochez les madrugó.
Así pues, JVR habrá denunciado que compramos los 18 aviones, pero no podrá jamás mostrar las pruebas fundamentales, los 18 F-16, porque en el momento en que se atrevieran a profanar el sótano en que almacenamos nuestros juguetes bélicos, revienta un escándalo en ese rincón de Colombia, cuya onda explosiva abriría las puertas del Registro y también el Libro que guarda el mayor secreto del paisa e ilegítimo. Imaginen la lluvia de periodistas del mundo entero, en tropel hacia el Barrio Carora de Cúcuta, para cubrir la impactante noticia de 18 aviones de guerra adquiridos por opositores y encaletados en ese sótano. Luego de fotografiar el sitio, desde todos los ángulos posibles, enseguida volarían a entrevistar a los moradores del lugar, e inevitablemente muchos, mirando a la cámara de CNN, EFE, AP, se esponjarán y empezarán a contarnos sobre su infancia en el Barrio Carora, y sobre aquel muchachito, torpe y largurucho, que ocasionaba constantes dolores de cabeza a sus maestras, y que desapareció cuando tenía unos diez añitos.
Lo que ni JVR sabe, es que al traer por separado cada avión, desde USA hasta esa locación particular en Cúcuta, nos aprovechamos, y alrededor del piloto contratado, que son veteranos de Vietnám jubilados y rocheleros, matan tigres por pura diversión, sólo piden alojamiento y comida, no exigen hotel 5 estrellas ni salario de mercenarios, embutimos en cada espacio libre los rollos de papel toilette que cupieran, de modo que podemos compensar a todos los que invirtieron sus $400, la primera amortización de pago será en papel tualé. Ya le van a ver el queso a esta tostada, y no tendrán que calarse las humillantes colas. Tranquila María Corina, que nuestros reales no se han perdido. JVR y la Fiscal se van a quedar con los crespos hechos. Y vamos a disfrutar de nuestra inversión, una vez que esto se calme y hayamos aprendido lo elemental para volar aviones F-16, gracias a nuestro cursito ONLAIN.

martes, 7 de abril de 2020

COVID19: Lo esencial.

COVID19: Lo esencial.
Edgard J. González.-

Definiciones básicas:
Microbio: Micro se refiere a lo que no es visible a simple vista, la dimensión de lo microscópico, que requiere de equipos con lentes de mucho aumento para ser observado. Bio es Vida en latín. Microbio significa Vida Microscópica (que está conformada por los Virus, las Bacterias, los Hongos y los Protozoos). Se puede usar como sinónimo de Microbios el término Gérmenes.
Virus:  microorganismo simple acelular, formado por ácido nucleico y proteína, necesita invadir una célula, usar los aminoácidos y ribosomas de la célula para poder reproducirse. Su tamaño va de 20 a 500 milimicras, todos son patógenos, transmiten enfermedades, son inmunes a los antibióticos, y deben ser enfrentados desde los primeros síntomas para aumentar las posibilidades de recuperación del paciente. Se han identificado más de cinco mil virus (causan Herpes, Parotiditis, Hepatitis A, B y C, VIH SIDA, Ébola, Sarampión, Papiloma, Hidrofobia o Rabia, y las intensas gripes de los Coronavirus).  
Bacterias: Son microorganismos unicelulares sin núcleo, con ribosoma, citoplasma y genoma, lo que les permite reproducirse. Tienen de 0,6 a 1 micrómetro (cien veces más grandes que los virus). Algunas bacterias no son patógenas, el queso, la cerveza, el yogurt y el pan no serían posibles sin su concurso, como la flora bacteriana intestinal ayuda en la fase final de la digestión. Las bacterias patógenas se combaten con antibióticos. La Tuberculosis es la enfermedad más antigua transmitida por bacterias, también llamadas bacilos de Koch, por el apellido del científico que las descubrió en 1882.
Protozoo: Organismos unicelulares o de varias células similares, que parasitan en medios acuosos, en ambientes naturales o dentro del ser humano. Transmiten Malaria, Chagas, Giardiasis, la enfermedad del sueño.
Zoonosis: Toda enfermedad propia de animales vertebrados que puede transmitirse a los humanos de manera simple, sin por ello generar epidemia o pandemia. Cada caso es puntual. Toxoplasmosis, Lombrices intestinales, Anquilostomiasis, Salmonella, son las más comunes.
Formas de transmisión: Contacto frecuente con animales (que pueden ser portadores y no sufrir la enfermedad, zancudos, chipos, aves de corral, cerdos, perros, gatos, murciélagos) o manipulación para beneficiarlos (como alimento o presuntos remedios). Se trasladan y contaminan por el aire, el agua, contacto físico con los infectados, sus fluidos, microgotas de tos, estornudo, contacto con superficies contaminadas y de la mano al rostro. La protección nasobucal  o mascarilla-, guantes, lavarse las manos con frecuencia, mantener distancias y evitar aglomeraciones, quedarse en casa, son efectiva precaución.
Epidemia: Enfermedad que se propaga a muchos individuos en un determinado espacio, país, región.
Pandemia: Epidemia que afecta muchos países en más de un continente, mundial o cuasi mundial.
Endemia: Enfermedad crónica en un determinado espacio, en un área que es su hábitat (el ébola en parte de África).
Coronavirus: virus cuya forma semeja el círculo del Sol con su halo de llamas bordeando al astro.
Mutación: Parte importante del proceso evolutivo que provoca en una especie cambios, en menor tiempo que el requerido para otras modificaciones, con objeto de adaptarse a nuevas condiciones.
COVID19: COrona VIrus Disease 2019: Enfermedad de virus tipo corona, inicio brote año 2019. Ya tuvimos la gripe aviar (H5N1 1997, H7N9 2013), la gripe porcina (H1N1 2009), bautizadas según el animal portador de la zoonosis. Esta vez se sospecha que puede provenir del murciélago (consumido como alimento en Wuhan). El animal puede ser portador del virus y no sufrir ninguna enfermedad.
Aclaratoria: Hay un término mal traducido del inglés, que sigue usándose incorrectamente, pues a la ignorancia de la primera traducción, se suma la incultura y falta de sentido común de quienes la copian sin pensar en su significado y el contexto en que se utiliza. En inglés HOST significa Anfitrión, y GUEST es Huésped, pero algún mediocre tradujo -quizás dejándose llevar por la letra H inicial, host como huésped. De manera que en la explicación del proceso de contagio, indican que el virus necesita un huésped para reproducirse y generar la enfermedad. La falta de lógica es obvia, y sin embargo sigue usándose la mala traducción. El virus INVADE el cuerpo humano, sin ser invitado, por lo que el humano se convierte en su víctima, en su involuntario anfitrión y portador, el huésped -indeseado- es el virus, un invasor que además es patógeno, y causa fallas en el funcionamiento normal del organismo anfitrión humano. 

Wuhan es una ciudad de 11 millones de habitantes, capital de la provincia de Hubei en el centro de China. Su variada dinámica industrial y tecnológica, atrae mucha población flotante (temporal, no residente fija), y por su ubicación es importante  encrucijada hacia las principales ciudades chinas. Por tradición, la población de Wuhan consume (como alimentos y como presuntos afrodisíacos o remedios) una amplia variedad de animales, incluso exóticos o en vías de extinción (como el Pangolín, parecido al cachicamo o armadillo). En el mercado central de Wuhan se ofrecen todo tipo de animales, pero en su manipulación no se cumplen estrictamente las medidas sanitarias elementales, lo que puede producir la mutación de un virus -de carácter zoonótico, propio de esa especie que es portadora- y trasladarse como invasor, a la especie humana, colonizando específicas células y provocando fallos orgánicos (en el COVID19 ingresa al sistema respiratorio por la nariz o la boca, se aloja primero en la garganta y luego va a los pulmones, donde gradualmente afecta a los alveólos, microscópicos corpúsculos encargados de tomar el oxígeno del aire que inspiramos y trasladarlo a la sangre en las arterias, que lo llevarán a cada órgano y tejido del cuerpo para mantenerlo funcionando con esa energía, y a la vez colocan el dióxido de carbono en la sangre venosa, que lo conducirá a su expulsión del organismo, en paralelo a la eliminación de otros desechos a través de la orina y las heces. El COVID19 provoca fiebre, tos, debilidad general e insuficiencia respiratoria, lo que hace imprescindible el uso de respiradores mecánicos o de oxígeno puro, contenido en bombonas grises, para compensar por la falla de los alveólos. Por supuesto hace más daño en personas de la tercera edad, por el desgaste derivado del tiempo que han vivido, los achaques propios de la vejez, y -en específicos casos- en personas que han dañado su sistema respiratorio por ser empedernidos fumadores o que han estado expuestos en ambientes contaminados por gases perjudiciales (monóxido de carbono de los vehículos, o gases tóxicos emanados de procesos industriales, que polucionan el aire que respiran los trabajadores en esas empresas, etc).

Así como la incorrecta manipulación de patos y gallinas produjo la mutación del virus que se convirtió en gripe aviar, y la de cerdos en gripe porcina, todo indica que esta vez la zoonosis provino del murciélago, “exquisitez” servida en sopa, y el virus invasor de los murciélagos MUTÓ para invadir y afectar a quienes atrapaban y mal manipulaban a sus anfitriones, contagiando a trabajadores del mercado de Wuhan, que a su vez contagiaron a quienes recibieron el virus expulsado mediante tos o estornudos, o por contacto manual con superficies contaminadas, por el inevitable roce de las manos con el rostro, y las vías de ingreso del virus a otro humano, nariz y boca (puede establecerse sobre la superficie húmeda de los ojos, causando conjuntivitis, y si hay contacto manual pasaría de los ojos a la nariz o boca, y comienza el círculo vicioso del desarrollo de la grave enfermedad en otra víctima). Lo anterior no debe mal interpretarse, no toda ave, cerdo o murciélago es portador del virus. La mayoría de esos animales, mucho más si son criados para consumo humano, no son portadores de virus (para garantizarlo, debe ocurrir la constante revisión veterinaria), e incluso, en animales portadores de virus, apropiadamente manipulados, cumpliendo todas las medidas sanitarias, no será posible que suceda la MUTACIÓN que transforma la zoonosis en enfermedad que afecte a los humanos.

¿Por qué lo que debió ser un simple y controlable BROTE, ascendió a epidemia y luego a pandemia?
En China hasta la muerte de Mao Tse Dong en 1975, regía una férrea dictadura ultra comunista, con un control estatal total y arbitrario sobre la economía (los medios de producción en manos del estado nacional), la política (pensamiento y partido únicos, basados en un catecismo escrito por Mao) y en general la conducta social (dirigida a erradicar al individuo, en favor de la masa anónima y acrítica). Los resultados fueron catastróficos, ruina económica y genocidio por hambre o represión. Deng Siao Ping, líder caído en desgracia por oponerse a Mao, a la muerte del criminal megalómano asumió el mando y promovió cambios graduales, dirigidos a permitir cierto grado de libertades. Estableció el capitalismo pero en su versión primitiva y salvaje (sin los límites que le impone la necesidad de generar bienestar social, como ha ocurrido en los países más prósperos), pero mantuvo la rigidez en lo político, con el esquema comunista controlando cada comportamiento individual, para no perder el poder total. Todo régimen comunista se opone a la Libertad de Expresión e Información, dosifica, adultera u oculta los datos sobre determinados asuntos, en función de sus intereses y conveniencias, eso está en su ADN. El brote inició en Wuhan el 17 de noviembre del 2019, pero lo enfrentaron torpemente y no cumplieron su deber de informar al mundo sobre esta nueva amenaza, sino hasta enero 2020. Ese mes y medio hizo posible que 5 millones de personas que por distintos motivos estuvieron en Wuhan, como población flotante, se dispersaran y trasladaran el nuevo virus a diversos y cada vez más remotos destinos en Asia, Europa, América y África. La China comunista no sólo cometió la criminal falta de ocultar por mes y medio la aparición del COVID19 (lleva el 19 por haber brotado en noviembre del año pasado), sino que también se negó a compartir la información que ya manejaban sus científicos, y rechazó dar muestras del virus para que los científicos en occidente aprovecharan ese pequeño adelanto en sus investigaciones para hallar un tratamiento idóneo para los ya contaminados y una vacuna para prevenir el contagio en la mayoría, aún no contaminada.

China tiene una población de 1.500 millones de habitantes (India ya pasa de 1.000 millones), y no sólo es imposible, si contrastamos con lo sucedido en Europa y EEUU, que en una ciudad de 11 millones sólo hayan muerto por el COVID19  3.300 afectados, y el resto de su territorio no haya sufrido el  contagio,  que sí se expandió como reguero de pólvora en Italia, España, Francia y EEUU, por nombrar los países donde el COVID ha causado más contagiados y fallecidos. ¿Cómo pudieron frenar la dispersión del virus,  en una ciudad de 11 millones de habitantes, con un saldo de apenas 3.300, sin afectar a Shangay, con 23 millones, Chengdu con 14M, Tianjin 13M, Baoding, Harbin, Zuzhou, con 11M c/u, Beijing, 21M?. Y el virus viajó al norte de Italia, a España, a Inglaterra, a media Europa, a EEUU, con los océanos Pacífico y Atlántico de por medio, y ya ha causado cerca de 15.000 muertes en Italia, 13.798 en España y 10.000 en EEUU [termino de escribir y envío para publicar, el martes 7 de abril, pero por la diferencia horaria tengo acceso a datos del 8 de abril. En Francia hoy hubo 1.417 muertes, 597 en residencias de ancianos, 820 en hospitales. Mientras Italia y España, que alcanzaron cifras diarias de 900 van disminuyendo,  es obvio que Francia aún no llega al tope diario a partir del cual este comenzará a bajar, y frenarán la enfermedad].

Es cierto que pocos gobiernos implementaron las más idóneas medidas para enfrentar la pandemia apenas se enteraron de su existencia (Taiwán, Japón, SurCorea), pero aparte de las demoras y fallos que caracterizaron la respuesta en cada país, es innegable que el deliberado e irresponsable retardo de China en alertar al mundo sobre el COVID19 contribuyó a que se difundiera más ampliamente, con viajeros portadores del virus provenientes de China, llegando a Italia, España, EEUU, resto de Europa, partes de Australia, África y resto de Asia. Del 17 de noviembre a inicios de enero, el COVID19 tuvo puerta franca para llegar a medio planeta, gracias a la negligencia o el plan deliberado (dos opciones válidas) de China comunista, que además adultera los datos de contagiados y fallecidos en su territorio, y casualmente tiene listo para la exportación un stock de material sanitario (mascarillas nasobucales, gorros, delantales, pantalones, guantes, cubrecalzado, desechables. Equipos respiradores, kits de test para descartar o confirmar la presencia del virus en personas), todo eso en cantidades suficientes para satisfacer todo pedido en cualquier país del mundo. ¿Sobreproducción inocente, o premeditación criminal para compensar por la reducción de inversiones occidentales de capital e industrias, mudados a China para beneficiarse de los costos inferiores, especialmente en mano de obra y control de calidad?.  Salvo en Wuhan, no hubo cuarentena ni paralización de la economía en el resto de China, en contraste con la doble y grave crisis en salud y en economía causada por los estragos del COVID19 en todos los países a donde llegó esta enfermedad  “Made in China”. ¿Habrá el reclamo contundente e imprescindible, o los países damnificados asumirán sus grandes pérdidas y retornarán a la “normalidad” gradual y dolorosamente, sin establecer responsabilidades y compensaciones?.

El aislamiento, la cuarentena, son medidas efectivas. La mascarilla nasobucal protege de la emisión de aire o saliva con virus proveniente de la tos o el estornudo de un contagiado, que esté a menos de un metro de distancia, y no use la mascarilla (que en su caso impide que lance a otros sus virus). Pero si pueden permanecer por algún tiempo los virus, no sólo en el aire, que lo puede llevar a nuestra cara desprotegida, sino en objetos, pasamanos, manillas de puertas, que tocamos con nuestras manos, y podemos inadvertidamente llevar a la cara al tocarnos el rostro, sin habernos lavado bien, con mucho jabón. Lo más eficiente es quedarse en casa el mayor  tiempo posible, y en caso de salidas, que sean cortas, llevando protección y evitando tocar superficies que pueden estar contaminadas. Y sobre todo, atender lo que proponen los genuinos expertos, no las falacias de los charlatanes, que en medio de una pandemia persisten en hacerle propaganda a sus seres imaginarios, estimulando la ignorancia, los conceptos errados y las conductas irresponsables (como agredir a ciudadanos de etnia china, sin nexos con el origen de esta enfermedad, que probablemente hayan llegado a nuestros países hace décadas, algunos de ellos nacidos acá. O abandonar cadáveres en las calles, propiciando el agravamiento de la ya complicada situación).

Un episodio especial; El Oftalmólogo Li Wenliang -por sus observaciones de pacientes en el hospital de Wuhan- alertó sobre el nuevo virus el 30 de diciembre del 2019. Fue detenido y obligado a firmar un documento en el que se retractaba de su valiente denuncia. Murió el 7 de febrero, con 34 años, a consecuencia del virus que señaló antes de que el gobierno chino lo anunciara oficialmente. Imposible no asociarlo con lo que la Iglesia católica y su Inquisición le hicieron a Galileo Galilei, en 1.633, obligado a retractarse de afirmar que la Tierra NO es el centro del Universo y además se mueve en torno al Sol (o lo torturarían y quemarían en la hoguera, como hicieron a Giordano Bruno en 1600).  

124.736 11.744 34.219   /    1.159.515  62.376 237.436
Viernes 030420: confirmados muertos recuperados España / Mundo
130.759 12.418 38.080 1.249.107 67.999 256.059
Sábado 040420: confirmados muertos recuperados España / Mundo 
135.032 13.055 40.437 1.292.564 70.798 271.013
Martes 070420: confirmados muertos recuperados España / Mundo 
140.510 13.798 43.208 1.407.123 80.759 297.934
Miércoles 080420: confirmados muertos recuperados España / Mundo 

EEUU 070420: 337.300 casos  10.000 muertos  

Francia Martes 080420 1.417 muertos hoy  (597 en residencias de ancianos, 820 en hospitales)


*Fuente cifras estadísticas: Reportes diarios de ABC de España.


                                                            2 imágenes de coronavirus
                                        Coronavirus y su objetivo primordial, los pulmones.
                                     Sol eclipsado por la Luna, mostrando su corona.
El Sol y su corona de inmensas llamaradas. 

Virus chino.