domingo, 10 de febrero de 2013

PRIMERO EXPLOTA EL GAS, LUEGO EL CINISMO.

PRIMERO EXPLOTA EL GAS, LUEGO EL CINISMO. 
Edgard J. González.-

 En la Refinería de Amuay, vecina a Punto Fijo, en la península de Paraguaná, estado Falcón, al noroeste de Venezuela, una de las más grandes del mundo, ocurrió una pavorosa explosión de gases a la 1.11 am del día sábado 25 de agosto (2012), que causó la destrucción de infraestructura de almacenaje y transformación de petróleo y derivados, vehículos y edificaciones tanto de la Refinería como de los barrios vecinos ubicados al este del espacio ocupado por la Refinería, que son viviendas familiares, pequeños negocios particulares y una empresa, Puramin, dedicada al envasado de aceites de uso industrial. La potencia de la explosión inicial dañó una Panadería situada a 800 metros del punto de inicio del incendio, y la onda de choque fue de tal magnitud que derrumbó paredes de bloques de concreto, dobló tuberías y rejas, deformó camiones y vehículos más pequeños, sembrando de muertos, heridos y destrucción en varias hectáreas, a lo largo de la ruta que ocupó la inmensa masa de gas acumulado.

 Murieron instantáneamente obreros de guardia esa noche, tanto en la Refinería como en la cercana empresa privada Puramín, que fue destruida totalmente y deja sin empleo a docenas de trabajadores. Muy cerca del patio de tanques donde ocurrió la fuga de gas, había una sede de la Guardia Nacional encargada de la seguridad interna de la Refinería, con oficinas destinadas a la labor rutinaria, y viviendas para parte del personal y sus familias (donde desafortunadamente estaba de visita una familia de Puerto Ordaz, los Delgado Llanos, padre, madre, y tres hijos, que habían venido a pasar unos días de playa y encontraron los cinco su inesperada y violenta muerte). El saldo de fuente oficial es de 50 víctimas fatales, pero considerando que a esa hora las personas se encuentran en sus casas, durmiendo, y que la explosión inicial pudo destrozar paredes y techos, es lógico inferir que muchos más hayan muerto en esta enorme tragedia. Al amanecer ya se tenían versiones de testigos, obviamente trabajadores de la industria petrolera y vecinos del lugar, sobrevivientes, que mencionaban haber sentido un olor a gas desde por lo menos el día anterior, además de algunas referencias bastante desagradables sobre saqueos de viviendas y comercios, realizados por desalmados que aprovechaban que los bienes y las mercancías quedaron sin resguardo, cuando la gente echó a correr para alejarse lo más que pudieran del incendio, que se mantuvo por más de 24 horas (hubo una segunda explosión en un tanque de petróleo, muchas horas después de la primera, que se inició con una fuga de Olefinas). A la presencia de gas en alta proporción en el ambiente, al punto de poder ser olido (la Olefina en gran cantidad emana un olor distinguible), y las denuncias de saqueos a casas y comercios, se sumaron entonces las innumerables denuncias anteriores sobre accidentes, reportes de fallas que no fueron atendidos, y el propio informe del presidente de PDVSA (y Ministro de Energía, a la vez) ante la Asamblea Nacional, que reconocía no haber hecho SEIS de NUEVE PARADAS PROGRAMADAS PARA EL 2011, fueron pospuestas para este año, y a esta fecha NO SE HA REALIZADO NINGUNA en 2012, siendo algo imprescindible para garantizar que NO ocurran accidentes.

Por supuesto que los Medios cumplieron su función, e informaron respecto de lo referido en este párrafo. El Presidente apareció, de voz solamente, doce horas después de iniciado el fuego, dando un saludo a la bandera en tono de poca lucidez. Ya en Amuay se dedicó a DESMENTIR a los trabajadores y vecinos del lugar que habían denunciado lo del olor a gas desde el día anterior, y los saqueos apenas ocurridos la explosión y el caos iniciales. Chávez, dormido, a 500 Kmts, sabe más que los sobrevivientes de Amuay. Respecto de las fallas reportadas, los accidentes ocurridos, y la sumatoria de negligencias que han podido ser la causa de esta tragedia, como para que no queden dudas acerca de cuáles son sus prioridades, in situ le dio un espaldarazo al Ministro-Presidente, exonerándolo a priori de cualquier responsabilidad (la cual seguramente endosarán a la burguesía apátrida o directamente al Imperio que maneja Obama, como suelen hacer los rojos). Hugo Chávez es la persona menos indicada para emitir cualquier opinión, pues lleva quince años en campaña electoral ininterrumpida, y sus intereses impiden que sea objetivo. No puede ser objetivo el presidente que reconoció haber provocado una crisis intencionalmente, al botar más de veinte mil trabajadores de PDVSA arbitrariamente, e inmediatamente substituirlos por incondicionales suyos, pero sin la preparación que se requiere en esos oficios de la industria petrolera. Tampoco puede ser objetivo alguien que tiene como prioridad la protección de su imagen ante el electorado, en lugar de la búsqueda de la VERDAD, cuando ocurre una tragedia que obviamente le involucra como el primer empleado de la Nación, el responsable de las destituciones y los nombramientos en nuestra primera empresa nacional, en la que bajo su absoluto control han sucedido más de 300 accidentes, arrojando un saldo negativo de 77 muertos (sin incluir los 50 que oficialmente se declaran en Amuay, probablemente sean muchos más), y cientos de heridos, cantidades muy superiores a las ocurridas en cualquier lapso equivalente de lo que los chavistas mañósamente llaman “la cuarta república”.

 Está demostrado que la información proveniente del gobierno rojo se caracteriza por minimizar u ocultar las noticias inconvenientes, por lo que, tanto la programación de las emisoras de radio y TV secuestradas por el oficialismo (no permiten la participación de los que no sean chavistas, aunque todos los venezolanos somos propietarios de los bienes del estado, y la Constitución prohíbe la exclusión o discriminación), como en las declaraciones de funcionarios del gobierno, entre quienes destaca el primer charlatán del país, nos muestran una realidad edulcorada, donde no hay crímenes, delitos ni faltas, como no sean las que ellos achacan al pasado, a líderes opositores, o al imperio, llegando al colmo de llamar SENSACIONES a los asesinatos, que han aumentado desde 1998 en 422,2 % (de 4.500 a 19.000 anuales), totalizando más de 165.000 víctimas en estos fatídicos catorce años.

 La mayoría roja en la Asamblea Nacional (lograda al imponer el esquema de la Salamandra o Gerrymandering, que permite mediante la astuta modificación de los circuitos electorales, obtener MÁS diputados con MENOS votación -48% el gobierno-) se niega a Investigar la Tragedia de Amuay, como se ha negado a investigar la masacre del 11 de abril del 2002 (20 muertos en un espacio declarado Zona de Seguridad y bajo control estricto de la Guardia Presidencial), el asesinato del Fiscal Danilo Ánderson (con una poderosa bomba bajo el asiento de su vehículo), la pérdida por descomposición de 150.000 toneladas de alimentos importados por el régimen. Hay más casos que deberían merecer la atención del poder legislativo, pero como en todos ellos la responsabilidad recae sobre el oficialismo, la AN actúa como celestina y cómplice. Los declarantes del oficialismo parecían estar compitiendo entre ellos para ver quien mentía mejor, quien era más cínico, quien adulaba más fuerte. Hubo quienes desde el amanecer lanzaron sus sospechas sobre la Oposición ( Eva Gollinger, Diosdado Cabello, y nada menos que la Fiscal General), hubo quienes llegaron a la excusa burlona al mencionar que los orígenes de esta tragedia de agosto del 2012, estaban en las ganas de desconocerle el triunfo a Chávez ¡ en 1998 ! (Carreño), o en el paro petrolero del 2002 (Izarra), el sindicalista amaestrado por el oficialismo, Will Rangel, aseguró que este accidente de Amuay está dentro de los márgenes ACEPTABLES de una refinería, y el charlatán mayor, ya lo hemos dicho, no le pone límites a su desfachatez, y afirma que mienten los SOBREVIVIENTES que declararon que sintieron OLOR A GAS desde el día anterior, y que la madrugada de la explosión, hubo bestias que de inmediato se pusieron a SAQUEAR las viviendas y los negocios que quedaron solos.

El CINISMO inunda un espacio donde deberían estar el respeto, la decencia, la responsabilidad, y el estricto cumplimiento de las funciones de cada personero. Es una obligación, por las víctimas, por sus deudos, por los venezolanos todos, sin distingos, que merecen conocer lo que realmente ha venido ocurriendo en nuestro país, en nuestra principal industria, y establecer los mecanismos que garanticen que no continúen las irregularidades, las corruptelas, las improvisaciones, que como ya hemos visto producen grandes pérdidas en valiosas vidas, el deterioro de la salud de los que resultan heridos, el despilfarro de lo que dejó de invertirse positivamente, o lo que se fue por los caminos verdes de la corrupción, hacia cuentas cifradas en paraísos fiscales, y las enormes pérdidas en bienes materiales, esfuerzos y sueños, reducidos a escombros en cosa de segundos, por la ambición e incapacidad de unos pocos.

 09 09 2012

AN CONVERTIDA EN GALLERA DE OCULTAMIENTO Y ADORACIÓN.

AN CONVERTIDA EN GALLERA DE OCULTAMIENTO Y ADORACIÓN. 
Edgard J. González.-

 Deplorable espectáculo tuvimos este martes 8 de enero en la Asamblea Nacional de Venezuela, a sólo dos días de la fecha en que termina un período presidencial y comienza otro, lo cual exige la juramentación para el lapso 10-01-2013 10-01-2019 del presidente recién electo (independientemente de que haya sido reelecto, el acto de la Juramentación es un Requisito que la Constitución establece y es lo que da inicio formal al nuevo período). En lugar de asumir la trascendencia del momento, dadas las raras circunstancias que rodean al ejercicio concreto de la primera magistratura del país, desde hace casi un mes, y realizar intervenciones de altura, ceñidos a la Constitución y al Derecho Comparado, la absoluta mayoría de los diputados (e incluyo a algunos de la Oposición en esta crítica) se dedicó a transformar el recinto sede del Poder legislativo en una plaza donde ocurre un mitin ordinario, y se compite por ser el que grita más alto, o el que repite con más vehemencia los lugares comunes de su tolda. Jamás he podido asimilar que en un lugar cerrado, con un micrófono en la mano y un buen equipo de sonido que garantiza que lo que cada quien diga en voz normal, va a ser oído por todos los presentes, quien perora deba desgañitarse (algunos hasta perder la voz y acompañarse con ridículos zigzagueos del sonido que emana de sus gargantas, lo que en criollo llamamos “gallos”).

Menos admisible resulta que ante un punto de Debate específico, la Juramentación del presidente para iniciar el período para el cual fue recientemente electo, en lugar de restringirse a lo que contempla la Carta Magna para el caso, los chavistas produzcan agresiones, insultos, y referencias a eventos acaecidos hace más de una década (sucesos del 11 al 13 de abril del 2002) por parte de la bancada del oficialismo, pretendiendo descalificar a la Oposición con la acusación alegremente generalizada de “golpistas”, cuando irónicamente quienes se rasgan las vestiduras han formado parte del constante intento de dar golpes por la vía violenta, desde que la Democracia retornó a Venezuela, luego de la anterior tiranía militar (Nov 1948 Ene 1958), organizaron guerrillas rurales y urbanas (derrotadas) y más significativamente, acompañaron a la secta militar de Chávez en sus dos fallidos intentos de golpes militares (4 F y 27 N 1992), cuando pretendieron de la forma más criminal y prepotente derrocar al presidente electo por la mayoría, CAP (que no era santo de mi devoción, como tampoco Caldera), y su desconocimiento de la voluntad popular, esa absurda y criminal violación del marco constitucional produjo demasiadas pérdidas humanas y materiales. Cada Derecho de palabra de diputados opositores irrespetado e interrumpido, con la venia del “Jefe de Debates” (no le cuadra lo de presidente de la Asamblea pues se comporta como otro patán más, incumple sus funciones, no está allí como vicepresidente del PSUV ni como hombre bien conectado entre los militares). Los gestos y gritos de la bancada oficial nos recordaban la escena inicial de los simios en “2001 Odisea del Espacio”, coreando consignas sesentosas para ocultar con dogmatismos la maniobra con que pretenden desconocer el texto de la Constitución, al que además se refirió Chávez en su última alocución, el 8 de diciembre, solicitando se activen los mecanismos previstos en la Carta Magna, en caso de no poder asistir a su Juramentación y hasta señalando a su “tapado” Maduro, como el candidato del régimen rojo rojito, lo que necesariamente exige que antes ocupe la primera magistratura del país el presidente de la AN, y convoque a elecciones en 30 días, como lo pauta la Constitución vigente. El sospechoso interés de cada diputado chavista por gritar más que los otros, por aplaudir cualquier ilegitimidad o incoherencia que fuera propuesta, tenía un tufo a los actos en Corea del Norte, donde se castiga a los que no se muestran exageradamente sometidos a la directriz del partido, en supuesto apoyo al líder único e imprescindible.

 EL COMUNISTA DIJO ARAJO Y OÑO. Oscar Figuera, jefe del PCV llegó a proferir obscenidades, en el patético afán de todos sus camaradas de parecerse lo más posible al ausente, en su chabacanería y prepotencia, en su falta de modales y su desprecio por las formas y las normas. Por cierto, ese mismo Figuera, que se reunió con las FARC cuando la mayoría de la sociedad colombiana llegaba al hartazgo con los crímenes, asesinatos, secuestros y narcotráfico que comete esa banda terrorista, olvidó muy pronto su exigencia de que lo de Amuay se investigara a fondo, sin dejar de considerar a los gerentes de PDVSA como presuntos responsables de la tragedia. ¿Qué pasó Figuerita, dogma arropa a la Ética y la Justicia ? ¿Antiimperialista y aceptas que el castrismo nos maneje como colonia y proveedor gratuito?

 LA VIUDA BÓTOX PUEDE PONER LA TORTA. Suponemos que los asomaos Evo y Mujica, ya habrán sido oficialmente notificados de que no habrá ceremonia de juramentación este jueves 10, y no vendrán, pero Cristina Fernández, viuda de Kirschner, inicia una gira al Asia el jueves 10, y anunció que su primera escala será en La Habana, para visitar a su “amigo” en el CIMEQ. Es muy probable que a última hora cambie ese plan de vuelo, a pedido de Cuba y su franquicia venezolana, pues no es conveniente que un presidente pueda visitar al paciente imaginario (que no de Moliere), ya que pudiera ver lo inenarrable. Así que las probabilidades son; A. No va al CIMEQ y viaja directo a sus citas asiáticas, para no ser testigo inoportuno, B. Va y declara lo mismo que otros, “no lo pude ver”, C. Va y se hace cómplice de la farsa, “me estrechó la mano con una fuerza gigantesca”. Ella y el peronismo han parasitado del reparto irresponsable que mantuvo a Chávez en la cresta de la ola, pero practica una “solidaridad de izquierda con filtro”, ya que debe mantener el equilibrio en la cuerda floja derivada del lamentable antecedente de los militares en el poder a lo macho del 76 al 83, cuyas cicatrices aún son visibles e intensas en muchos argentinos, especialmente los peronistas. Ella y Dilma se cuidan de no respaldar prepotencias militares. En tiempo de celulares, cámaras, chat, twiter, transmisiones en vivo desde cualquier punto de la superficie terrestre, que no exista imagen y sonido del ausente, presuntamente operado en La Habana, presuntamente bajo tratamiento en La Habana, presuntamente dando apretones de mano con fuerza gigantesca, y presuntamente dando instrucciones a Maduro, quien las vierte en una carta propia, genera suspicacias y lleva a todo tipo de inferencias y conclusiones.

El adelanto de la elección presidencial habría sido una maniobra, pues los galenos sabían que no llegaba a diciembre, ni en camión. No nos consta que haya sido operado las veces que ellos sostienen, ni nos consta que haya recibido los tratamientos que ellos afirman, ni siquiera podemos asegurar que esté vivo, pues hace ya más de un mes que no se le ve ni se le escucha, en una era caracterizada precisamente por la profusión de equipos portátiles que graban imagen y sonido con total facilidad. Pudiera también estar inconsciente, o en vida vegetativa, lo que le inhabilita para ejercer la Presidencia de la República. Si está ya inconsciente, mantenido artificialmente, o muerto, ello coloca a todos los diputados chavistas de la AN en condición de irresponsablemente ingenuos, al no exigir pruebas de su actual condición, o en condición de cómplices de un engaño al país y al planeta. De quienes aún hablan de Izquierda y Derecha, con el infantilismo de quienes se asumen como la única izquierda, los “buenos de la película”, y califican a todos sus adversarios y detractores como la Derecha, podemos esperar una farsa así y cosas peores.

Viven en la rígida crisálida ideológica que construyeron en torno a los dogmas venidos de la URSS estalinista, y alrededor del Mito pernicioso del fidelismo. Si niegan que en Cuba hay una dictadura atroz, absolutamente ineficiente, que ha mantenido a ese país congelado en el año 60 por 53 años, ¿qué les cuesta mantener congelado al caudillo, sin cuyo carisma aluvional nunca habrían disfrutado de sus cinco minutos de fama y de las inmensas prebendas que emanan del poder mal ejercido? ¿Porqué no envían al equipo médico idóneo a La Habana, que nos saque de cualquier duda e ilegitimidad? ¿ Cuánto más van a tener que esperar Venezuela y el mundo para que una Junta Médica suficientemente calificada, y aceptada por todas las partes, vaya a La Habana y produzca los imprescindibles Reportes sobre la condición real del agente del castrismo, ausente del país y de sus funciones? Si toda la bancada opositora se hubiera limitado a exigir ese procedimiento, sin desviarse mitinéscamente ni caer en referencias que permiten a los rojos desviar la discusión y hasta victimizarse, toda Venezuela y el planeta habrían tenido una contundente evidencia de que el régimen se niega a producir la verdad y pretenden mantener una farsa, violando la Constitución, mientras no resuelvan sus conflictos internos por la herencia del Poder. REPORTE MÉDICO YA.

 09 01 2013

lunes, 23 de abril de 2012

CULPAR A OTROS. Édgard J. González La inmadurez es un estadio no sólo en la evolución de cada individuo, sino también presente en la evolución de los conjuntos sociales. Mientras no se alcance la madurez, se suele achacar la responsabilidad de todas nuestras fallas a terceros. Precisamente la falta del equilibrio propio de quien está madurando, Sociedad o individuo, impide que se asuman las responsabilidades de lo que hacemos o dejamos de hacer, y sus consecuencias. El grado de rendimiento académico de cada estudiante se refleja en su calificación, a partir del límite entre el reprobado y el aprobado. En Venezuela, es ya un lugar común usar las expresiones «Pasé» o «Me Rasparon», y es un magnífico ejemplo para demostrar el nivel de inmadurez de quienes asumen que el haber aprobado es un mérito que se les debe adjudicar en su totalidad (YO pasé), pero cuando los resultados del proceso de enseñanza aprendizaje son negativos, aparecen las culpas endosadas a desconocidos terceros sin involucrar al protagonista (ME RASPARON, otros, a pesar de mis denodados esfuerzos). La fantasía desplaza a la realidad y el inmaduro —individuo, pueblo- monopoliza el mérito (YO pasé) pero se auto-exime de responsabilidades (ME RASPARON). Esa misma tendencia está presente en múltiples manifestaciones y a diversas escalas de nuestras existencias, con la conveniente exoneración de culpas cuando se trata de asumir responsabilidades, y la exageración de méritos —reales o presuntos- en caso de ocurrir algo positivo. Así, suben los precios del barril petrolero «gracias a nuestra acertada política de producción y mercadeo», pero bajan debido a manipulaciones non santas de competidores inescrupulosos. Una de nuestras reinas de belleza (egresada de Plastic Surgery University) alcanza un cetro internacional, y de inmediato «somos un país de mujeres hermosas al por mayor», pero aparecemos entre los países educacionalmente más atrasados del orbe y ello se debe a trabas de ciertos países interesados en impedir nuestro acceso al conocimiento. Un venezolano destaca en algún deporte y en seguida somos una cantera deportiva inagotable, pero apenas se señalan los elevados índices de alcoholismo y drogadicción y nos convertimos en «víctimas de obscuros intereses» que nos obligan a consumir licores y estupefacientes. «Logré un Ascenso»(yo), en oposición a «Me botaron» (ellos). Más que difícil, es practicamente imposible que los venezolanos alguna vez aceptemos nuestra responsabilidad en algo negativo. Yo insulté, Yo choqué, Yo administré mal, Yo me equivoqué, Yo no estudié, Yo fallé, Yo llegué tarde, Yo cometí el error, Yo me comporté mal, Yo estoy alcoholizado, Yo lo eché a perder, Yo no sabía la respuesta, Yo no tengo capacidad para ese cargo, son expresiones que raras veces escucharemos en boca de un venezolano promedio, pues cuando se trata de asumir la responsabilidad por algo mal realizado, resulta más fácil y conveniente eludir nuestra culpa y adjudicársela a terceros, que pueden ser otros individuos, otras instancias, otros países, siempre otros factores con tal de no aceptar la verdad, con nuestra inherente irresponsabilidad. Por ello, hacemos permanente énfasis en el disfrute de «nuestros Derechos», pero olvidamos o somos negligentes en lo relativo al cumplimiento de nuestros Deberes. Somos extremistas a la hora de exigir lo que las leyes plantean como derecho genérico, pero lerdos a la hora de dar nuestro aporte, también establecido en el marco legal, antipático deber. Hay quienes llegan a extremos de violentar el mismo marco legal para lograr lo que la personal interpretación de «sus derechos legales» les lleva a esperar, sin haber mediado el imprescindible recurso del sistemático esfuerzo para optar al disfrute de ese derecho y, lo que es peor, desconociendo y perjudicando derechos ajenos perfectamente establecidos. Así, mientras unos trabajan en horario regular, toda una vida, para con el producto de su esfuerzo percibir un ingreso con el cual adquirir alimentos y ropa, vivienda y muebles, vehículo y entretenimiento, otros optan por un puente que reduzca el trayecto, evite el rodeo relacionado con el necesario y mantenido esfuerzo, y van directo al disfrute en corto tiempo del bien satisfaciente: Roban para comer, invaden para tener un techo, violan para obtener goce carnal, asesinan apoyados en su circunstancial superioridad, buscando nivelar lo que, desde el punto de vista de su profundo resentimiento, es producto de una «injusticia social» en la que —para colmo- ellos son las víctimas. Una sociedad que busca justificarse deformando los elementos que conforman la realidad, termina viviendo de mitos convenientes para maquillar las condiciones en que se desenvuelve. Pero el maquillaje oculta o disimula las imperfecciones, jamás modifica su estructura ni capacita para superar los factores del estancamiento o subdesarrollo. El vicio no radica unicamente en la tendencia a asumir lo bueno y adjudicarle a otros las culpas. También se tiende a inventar o exagerar, tratando no sólo de engañar a los demás sino a nosotros mismos, creando méritos inexistentes o tomando méritos ajenos. El demagogo llama «pueblo noble y trabajador» a multitudes que ipso facto se sienten muy complacidas, aunque en su fuero interno deban recordar que en nuestro comportamiento colectivo gravitan inexorablemente la impuntualidad, la negligencia, el hacer con desgano, el toerismo, la improvisación, la falta de capacitación que lleva a trabajos mal terminados, la corrupción que establece el matraqueo y el chantaje por cualquier trámite, el clientelismo que coloca al compañero de carnet por encima del personal preparado, el populismo que reemplaza esquemas racionales y factibles a mediano plazo, por parches complacientes e inmediatistas, de efímera eficacia socioéconómica pero altamente rendidores en materia electoral. A nivel mundial es reconocida la disciplina de los japoneses por el trabajo, rayana en obsesión. Llegan a considerar insultante cualquier intento de reducción de la semana laboral, son leales y eficientes en exceso, las cifras de producción, productividad y ventas de sus empresas lo demuestran internacionalmente. En alguna infeliz ocasión escuché que el pueblo venezolano era más trabajador que el pueblo japonés, en boca de alguien movido por el afán de redención popular. Mas, no es negando la realidad, ni mucho menos tomando de otros las cualidades que no poseemos, como vamos a superar la actual situación de profundos desequilibrios estructurales que mantienen a enormes conglomerados en pobreza y miseria. Los japoneses no alcanzaron su envidiable condición económica actual jugando lotería, terminales y kinos, ni faltando al trabajo las mañanas de los lunes y las tardes de los viernes, ni jugando chapita a media mañana con una cerveza torpemente disimulada en una bolsita de papel, ni haciendo «puentes» para estirar los fines de semana, ni delegando sus responsabilidades en un Mesías de turno, de quien esperan milagros a cambio de firmar en blanco la hipoteca de sus respectivas ciudadanías. Aunque siempre ocurrieron injusticias, y nunca alcanzamos niveles cercanos a la uniformidad entre las naciones, los contrastes entre sociedades pobres y sociedades prósperas no se deben exclusivamente a la relación de explotación que deriva de la condición imperial. El desigual intercambio existe, y beneficia preferentemente a las naciones tecnologicamente avanzadas, que compran materias primas a bajo precio y nos las venden —transformadas- a muy altos precios. Pero por exportación de materias primas hemos recibido multimillonarias cantidades, que no hemos sabido administrar. Tiempo de sobra hemos tenido para elevar nuestros niveles de capacitación, prefiriendo mantenernos en la mediocridad y adjudicando a otros todas nuestras culpas e irresponsabilidades. * Se hacen más dramáticamente evidentes nuestros defectos, cuando comprobamos que nos empeñamos en mantenerlos sin importar el tiempo que transcurra. Este artículo fue escrito y publicado en Junio del 2000, no he cambiado ni una coma, y mantiene plena vigencia, refleja la situación de la sociedad venezolana hoy, lo que demuestra que las características negativas de buena parte del conglomerado social venezolano, se mantienen, o peor aun, se profundizan (con más demagogia, más populismo, más parasitismo, más limosnas -con nombres cada vez más pomposos-, y resultados cada vez más patéticos). Carujo regresa al futuro.
UN GATO, UN CÓNSUL. Edgard J. González.- El “Gato” Briceño, Gobernador del estado Monagas, rechazó plegarse a las burdas maniobras del régimen (para ocultar responsabilidades del oficialismo en la muy grave contaminación del Río Guarapiche, a raíz de una falla que arrojó al río miles de barriles de petróleo crudo, el 4 de febrero, lo cual obligó a cerrar la Planta de Potabilización que surte a Maturín y otras poblaciones vecinas), y optó por reconocer que el Agua NO era potable y puso en práctica un Plan de Emergencia, utilizando camiones cisterna para proveer a la población del precioso líquido, traído de fuentes no contaminadas. El enfrentamiento, más directo con Diosdado Cabello (guapetón de Monagas), incluyó al Tribunal Disciplinario del PSUV, y el Gobernador se negó a participar de esa farsa, asumiendo su Expulsión, con el alegato de que él se debe más al pueblo que lo eligió, que a un Partido o un Régimen. En un obscuro suceso, repudiable desde cualquier punto de vista, 12 funcionarios del CICPC (lo que todos conocemos como PTJ) improvisaron una “alcabala” y mataron a la hija del Cónsul de Chile en Maracaibo. Las múltiples variantes con que se expresa la terrible Inseguridad que agobia al país, nos hace desconfiar hasta de los operativos que son presuntamente policiales o militares, pues los atracos y secuestros también han ocurrido mediante supuestas alcabalas (el caso Sindoni es emblemático). Frente a individuos armados, que NO se han identificado como funcionarios, ni están en un puesto fijo que ya la ciudadanía conoce, y ante el cual disminuyen la velocidad los vehículos, la inmediata reacción es la de tratar de no ser capturado por quienes, por simple deducción, pueden ser delincuentes ejecutando un robo o perpetrando un secuestro. Los funcionarios dispararon a mansalva, y Karen Vannesa Berendique Betancourt, de 19 años, fue asesinada, en un suceso preñado de negligencia policial y desprecio por la vida, que lamentablemente ha ocurrido muchas veces (recordemos la masacre de los estudiantes en Caricuao). Ambos hechos, analizados a la escala del tiempo y factores en que sucedieron, nos hacen solidarizarnos con el Gobernador y el Cónsul, respectivamente. El “Gato” hizo lo que debía hacer, cumplió con su deber, no escondió la Verdad ni se prestó a componendas que hubieran empeorado la situación, al permitir que a las casas de los monaguenses llegara agua con trazas de petróleo, no potable, y por tanto generadora de daños a la salud. Su actitud frente a las presiones y amenazas de los jerarcas del régimen, Chávez y Diosdado, fue digna. No se amilanó, y perdió el respaldo del oficialismo, para ganar los insultos y las descalificaciones a que nos tienen acostumbrados, cada vez que alguien manifiesta su desacuerdo con lo que proponen, en teoría y praxis. El Cónsul por su parte, expresó su profundo dolor (que sinceramente compartimos) y denunció que la Inseguridad “nos está matando en toda Venezuela”, expresión que debe haberle granjeado antipatías entre los chavistas, pues pone el dedo en una de las más graves llagas de que adolece el régimen, junto con la Corrupción, la tambaleante Economía y la intromisión cubana. Lo cuestionable en la conducta del Gato y el Cónsul es lo tardío de su reacción, pues lo que ambos denuncian ha venido ocurriendo e incrementándose desde el inicio del insoportablemente largo período de TRECE AÑOS que lleva la secta militar-civil, incapaz y corrupta, al frente del Gobierno en Venezuela. No es la primera vez que se contamina un espacio, ni tampoco la primera vez que se intenta maquillar la verdad para favorecer al régimen, mucho menos Karen Vannesa es la primera víctima de la Delincuencia, y de los atropellos policiales. El Gato Briceño y el Cónsul Berendique han estado ajenos a todos los crímenes, delitos, atropellos, hechos de corrupción, improvisaciones, arbitrariedades, abusos, agresiones, descalificaciones, violaciones a la Constitución y muy particularmente a los Derechos Humanos de muchos compatriotas, cuya primordial falta es no estar de acuerdo con el pensamiento Único, la Ingerencia castrista, y la Incapacidad para mantener, administrar idóneamente, mejorar, innovar, en todos los aspectos del país. El Gato y el Cónsul declararon AHORA lo que tenían que declarar, y ambos tienen sus méritos por hacerlo, y el respaldo de la mayoría (hay una minoría perversa que sigue los lineamientos del régimen y no tiene escrúpulos en avalar las barbaridades que inventan los “estrategas” del oficialismo a fin de minimizar los daños a la imagen del Stalin de Sabaneta y son capaces de repetir como loros lobotomizados las necedades que les dictan desde ruedas de prensa y cadenas presidenciales, dirigidas a descalificar y hasta culpar por los hechos, al Gobernador de Monagas y a la víctima del tiroteo en Maracaibo). Tendrían mucho más valor y validez esas denuncias de hoy, si ambos, el Gato y el Cónsul, hubieran declarado en su momento, repudiando -por ejemplo- la emboscada y masacre del 11 de abril, ejecutada por malandros chavistas desde Puente Llaguno, con la complicidad del régimen, en especial la celestina actuación de la GN ese día. Tendrían más sentido sus denuncias actuales, si se hubieran manifestado en contra de la Lista Tascón, mecanismo fascista con el cual han establecido un Apartheid desde el 2003 a la fecha. Si hubieran dicho algo respecto de la criminalización de la Disidencia, la desidia contra Franklin Brito, y la utilización del Poder Judicial -servil ante el ejecutivo-, para encarcelar, enjuiciar amañadamente y condenar sin pruebas a inocentes (casos de Simonovis, Vivas, Forero, Usón, la Juez Affiuni, etc), como jamás declararon rechazando la evidente parcialización de los otros poderes, dispuestos a “pulverizar” opositores, y también a no discutir, no investigar, no alcanzar la Verdad, en todos los casos que comprometen al régimen (Asesinato de Danilo Anderson, 150.000 toneladas podridas de alimentos importados, las invasiones y caprichosas “expropiaciones” que forman parte de la sistemática destrucción de la Economía, y del Derecho a la Propiedad Privada, la permanente intromisión de funcionarios cubanos en asuntos que comprometen la Soberanía del país, los chanchullos en el REP, la burla a la ciudadanía entera que se deriva de esa farsa en torno a la pronta y completa información sobre la presunta enfermedad del agente cubano, quien además incumple la Constitución al no delegar funciones mientras se ausenta del territorio nacional). Son muchos más los hechos bochornosos ocurridos durante más de trece años, sobre los que nos hemos manifestado los venezolanos responsables, y frente a los cuales, lamentablemente, NO se expresaron el Gato y el Cónsul. ¿ Qué opinión merecería una Declaración Pública contra el Nazismo y UNO SOLO de sus crímenes, hecha a comienzos de 1945 ? ¿ Es aceptable esa actitud de “diente roto” que no se define desde 1933 hasta 1945 ? ¿ Cuántos atropellos y crímenes más debe cometer este régimen, para que los indefinidos se decidan a enfrentar la dictadura y se esfuercen por recuperar la Democracia ? Todos los que han permanecido indiferentes, o respaldando las arbitrariedades de este régimen, tendrán poca credibilidad cuando denuncien haber sido víctimas de cualquier atropello. ¿ Cómo reclamar por tu propiedad cuando has permanecido indiferente frente a cientos de expropiaciones e invasiones ? ¿ Cómo exigir Justicia ante la injusta detención o el asesinato de uno de los tuyos, cuando has permanecido impertérrito frente a docenas de juicios abominables y más de 150.000 asesinatos ? ¿ Cómo pasar por Demócrata cuando has respaldado una Dictadura, por Omisión o por Comisión ? Lo correcto no se hace antes, tampoco después. 25 03 2012
LA CISNE NEGRA ESTABA PREÑADA…Y PARIÓ. Mariduroconzón, Jaua, y el apestado en La Habana. Edgard J. González.- El término relativamente reciente de Cisne Negro fue acuñado por el estadounidense Nassim Taleb. Se refiere a un evento imprevisto hasta para los expertos y que produce cambios trascendentales muy difíciles o imposibles de revertir. Hechos extraordinarios que nadie esperaba, que toman de sorpresa a la colectividad involucrada, a escala citadina, nacional o mundial, que modifican lo preexistente de manera intensa, importante. En junio del 2011 surgió el Cisne Negro del cáncer del caudillo chavista, sazonado con ingredientes de secretismo cubanóide, que pretendía minimizar u ocultar las reales dimensiones del problema, que por ser de origen natural, reduce las opciones de control que el oficialismo (cubano y venezolano) pudiera manejar, para impedir los daños, que se hacen inevitables, en especial dado el precedente de un caudillo obsoleto pero carismático, que anda en permanente campaña electoral desde 1998 y amenazaba con quedarse “hasta el dos mil siempre”, mientras las células malignas en su cuerpo se empeñan en el propósito contrario. Resultado; que en la actualidad el máximo de tiempo a que puede aspirar es de diez meses, con gradual deterioro de su funcionamiento orgánico y el riesgo de que pueda colapsar en cualquier momento, dados los agresivos tratamientos a que es sometido (para combatir la enfermedad y para disimular sus estragos, que por simultáneos son contraproducentes), y su muerte se produzca mucho antes. Lo innegable es que no estará en condiciones de realizar una campaña electoral normal, es posible que deba delegar en un candidato (a) substituto la candidatura presidencial, y bastante probable que fallezca por complicaciones, antes de ese proceso eleccionario. El caso es que el Cisne Negro primigenio era hembra, de ella se han desprendido varios huevitos que han venido eclosionando, hasta convertirse cada uno en pequeños cisnes afrodescendientes, con su carga de sorpresa, modificación de la escena previa, y consecuencias muy negativas para los allegados a ese criadero avícola tan especial, los rojos chavocastristas. En cambio, para la Oposición, todas esas obscuras aves han servido para colaborar en el objetivo de desnudar al régimen chavista en toda su incapacidad, vulgaridad, corrupción, perversión, dependencia respecto de la dictadura cubana, y el grado de podredumbre que se esconde tras los altisonantes discursos, encendidos de falso compromiso “con los pobres, la Justicia y la Patria”. La Cisne Negra primordial, la del Cáncer de Hugo Chávez, en lugar de estallar y mantenerse en su tamaño inicial, con esa espada de Damocles de la ordinaria mortalidad que aqueja a quien amenazaba con quedarse por insoportables décadas, ha venido creciendo y agravándose -igual que la dolencia- a medida que la competencia por ocupar su lugar desata las diferencias y el canibalismo entre los individuos y las parcialidades del chavismo. En su afán por imitar el estilo chabacano e insultante, hay agresiones y amenazas, buscando ganar el respaldo de la porción más cerrera del fenómeno aluvional y oportunista que siempre ha sido el chavismo. Una catarata de adulancia y machismo dogmático, con miras a ocupar el puesto del golpista mayor sin que parezca que lo amortajan en vida, con Adán (que condecoró a Aponte) y Diosdado, proponiendo la opción de la violencia (ante la cada vez más evidente derrota electoral), Maduro y Jaua tratando infructuosamente de descalificar a Capriles Radonsky sin argumentos, nada relacionado con los requisitos que exige presidir un país (si los mencionaran dejarían en la más absoluta desnudez a su propio líder, prácticamente estarían haciendo una lista de todo lo que Chávez NO posee ni puede practicar: Respeto a todos, Capacidad gerencial, Moral y Ética, Honestidad Administrativa, Independencia en sus decisiones, Obras positivas tangibles, Mejoría de los índices socioeconómicos en el espacio a su cargo, etc), y la hija en plan modosito de heredera, a lo norcoreano. Es tan intensa y enfermiza la dependencia de Chávez respecto de la dictadura castrista, de la cual es agente, que por conveniencia de sus amos se pone en manos de los médicos cubanos, la peor sin dudas, de las múltiples opciones que ciertamente tenía hace un año. Al retardo para detectar a tiempo la enfermedad (el cáncer descubierto en sus primeros estadios puede ser superado, por lo menos permite una sobrevida más larga que la de quienes lo enfrentan cuando ya ha empezado a diseminarse alrededor de la lesión inicial) le debemos sumar la mala praxis de quienes se apresuraron a echarle bisturí, regando las células cancerosas, para agravar las condiciones del paciente, con agresivos tratamientos que enmascaran su real estado de salud, a través de los esteroides, dando prioridad a la apariencia por encima de la curación. Obviamente, los recursos humanos y tecnológicos en EEUU, Brasil (Hospital Sirio-Libanés de Sao Paulo) y Europa, son superiores varias veces a los que pueda proporcionar la estancada Cuba, donde los profesionales deben esforzarse más en demostrar su lealtad al régimen que en profundizar y actualizar sus conocimientos. Y en las condiciones de cáncer en fase de Metástasis, ni siquiera los mejores médicos y clínicas pueden salvar al paciente, los casos de Jackeline Kennedy y Steve Jobs lo demuestran, aunque ambos disfrutaron de más y mejor tiempo de sobrevida luego de los primeros diagnósticos. Lo más grave e irónico, es que con toda seguridad Chávez habría recibido mejor tratamiento en Venezuela, ahorrándole al país los inmensos e injustificados gastos de sus contínuos periplos a su casa matriz, y la vergüenza de darle la espalda a la estructura hospitalaria que supuéstamente ha mejorado durante sus trece años en el poder (vergüenza que comparte con la Ministra Sader, responsable del sector, y de declarar esa barbaridad de que “luego de una sesión de quimioterapia se siente igual que luego de haber pasado un día en la playa”, una macabra burla a todos los pacientes en quimio o radioterapia). Encima de todos los pichones que la Cisne Negra, del cáncer mal tratado y avanzando “a paso de vencedores” fue poniendo con el tiempo; las afirmaciones de altos jerarcas negando lo que en breve sería confirmado, las declaraciones del médico Salvador Navarrete, confirmando con lujo de detalles el cuadro clínico y la mala praxis cubana, los tubazos de Bocaranda, las excesivas demostraciones de furor revolucionario y vocación violenta de quienes aspiran a la sucesión, resaltan dos polluelos por su negritud y el cinismo que encierran sus cuitas a la prensa; 1. El tapado de los Castro, Nicolás Maduro, quien se pisó su propia lengua al llamar mariconzones a Henrique y a Leopoldo (término cubano, que delata la influencia sobre el chofer reposero, convertido en Canciller gracias a que en este régimen “lo extraordinario se hace cotidiano” y los incapaces ocupan los cargos de los preparados pero no alineados en dogmas obsoletos y esquemas totalitarios). De inmediato tuvo que recular, ante los reclamos de tirios y troyanos, gays, lesbianas, transgéneros y bisexuales, opositores y algunos chavistas, sorprendidos e indignados ante la exagerada cantidad de cagarruta que mostraba en su plumaje este larguirucho pichón. Y 2. la estrella reciente del firmamento de los hijos de la Cisne negra, el ex magistrado Aponte Aponte, quien ni corto ni perezoso, frente a hechos consumados que le dicen al país y al mundo que los miembros de la Maffia Roja no pueden ni cuestionar ni abandonar ese antro (asesinatos, con toda la traza de sicariato, de Aguilarte, Figarella y Willmer Moreno) optó por, primero, distanciarse del territorio nacional y luego aceptar una amable colita desde Costa Rica hasta EEUU, para conversar largo y tendido, con pruebas, documentos, que compensen por los gastos de viaje y el seguro de vida que le ofrece su nueva condición de Testigo protegido, con cuyas confesiones van a engrosar los expedientes que tribunales en EEUU elaboran, en torno al sexo de los ángeles y el peso de la cruz y los clavos que le tocaron a Cristo. Si Aponte se desvió del tema, y en lugar de hacer referencias a las creaturas aladas y los detalles del Vía Crucis de Jesús, le dio por hablar de la inmundicia de la cual formó parte por estos trece años, administrando Justicia a pedido (suéltame este narco por aquí, aprésame a ese opositor por allá, échale la culpa a este enemigo escuálido de lo que hicieron nuestros camaradas, por amor a un pueblo), ya eso escapa a la responsabilidad de la Editorial que andaba tras datos precisos útiles en la segunda parte del Código Da Vinci. Nadie se prepara para gobernar bien tirando piedras, quemando vehículos, pidiendo reposos, jugando chapitas, ni inscribiéndose en el PSUV. Será por eso que meten la pata tan seguido y tan profundo. Ante las cínicas y horrorosas revelaciones del gordo Eladio, al chofer con rara homofobia, Mariduroconzón, se le ocurre que ipsofacto Aponte Aponte es el “vocero oficial y el máximo representante de la oposición”, la Defensora del régimen declara que Eladito es un “traidor a la Patria”, el Minpopointerior Tarek El Aissami afirma que “la DEA contribuyó con la fuga de Aponte”, Pérez Pirela en VTV discurre que “La oposición lanzó una olla y no se dio cuenta que ellos se estaban cocinando en la olla", y Jaua exige: "El gobierno de EEUU debe decirle al mundo si es un gobierno protector de terroristas, ladrones y bandidos”. Para todos ellos y cualquier otra foca, que deben estar aplaudiendo y repitiendo estos escupitajos hacia arriba, les especificamos: Eladio Aponte Aponte ES parte de la podredumbre que ustedes armaron y representan, era una ficha más del régimen en el sometido Poder Judicial, ni fue ni es parte de la Oposición (que repudia todas sus ejecutorias anteriores y su actual cinismo, ha sufrido sus dictámenes injustos, complacientes para con el bipolar, y entiende -no comparte- que prefiera atestiguar sobre la barbarie de la cual fue parte importante, antes de que esa misma barbarie lo asesine a través de unos sicarios, para proyectar la culpa en la conveniente “inseguridad” general). Que su magistrado Eladio actúa en defensa propia para preservar su inmunda vida. Si traicionó a la Patria fue durante todos esos años en que ustedes le indicaron cómo torcer el Derecho y la Justicia, cuando lo pusieron en una Fiscalía Militar y en el TSJ, en beneficio de la Roboilusión. Que el gobierno que debería aclarar su relación con terroristas, ladrones y bandidos, es este que tiene de Vicepresidente a Jaua, en cuya oficina se reúnen los viernes a imponer a capricho, culpas e inocencias. Que si Chávez fuese la Patria, el país sería una letrina. La Oposición no ha tenido ni arte ni parte en este Ganso, que llaman olla y cuyo origen y autoría pretenden encasquetarnos. Toda esa porquería es roja rojita, Chavista con Denominación de origen. La DEA no pudo contribuir en ninguna fuga, pues su camarada Eladio salió de Venezuela e ingresó a Costa Rica, sin que hubiera orden de detención contra él. Ni siquiera, retardados incapaces, elaboraron la orden mientras estuvo en Costa Rica, por lo que su magistrado rojo rojito les dejó el pelero, en vuelo regular a Costa Rica y en cola de la DEA al imperio, sin violar ninguna norma legal. You did not see it coming. Lo que ustedes, los jerarcas chavistas y el Cartel de los Soles, no vieron venir, fue la montaña de zurra que se iba a sumar a los contenidos en los Pendrives de Reyes y Jojoy, con estas declaraciones de su criaturita, en las oficinas de la Drug Enforcement Administration. Pensaron que se darían un barniz de justicieros al expulsar del TSJ a Eladio (donde ustedes mejmos lo metieron como su ficha) por el delito de darle a Makled una Credencial, sin darse cuenta de que la Opinión Pública enseguida vería que acreditarlo era la falta menor, que lo más grave era darle un Puerto, una aerolínea, y carta blanca para trasladar polvo blanco. Puerto Cabello, Aeropostal y la impunidad no le llegaron a Makled a través de Apontico solo, deben ser chivos del tamaño de elefantes los que tienen el poder suficiente como para armar un Cartel de esas proporciones. Con Honduras fuera de la ruta, los narcos tuvieron que aumentar sus operaciones a través de Venezuela (y no es precisamente la Oposición la que puede permitir y respaldar todo lo reseñado acá). Las prostitutas de Cartagena enturbiaron la Cumbre y salpicaron a Obama, al reclamar que agentes del Servicio Secreto de EEUU se habían ido con la cabuya en la pata, luego de comerse sus papayas. Pero las prostitutas jamás maquillaron su oficio, no dijeron que los agentes gringos se fueron sin pagarles los productos AVON, con cuya venta ellas se ganan la vida. Alcalá Cordones desfachatadamente declara que Aponte busca desacreditar personas honorables. No hay ni pizca de honorabilidad en la prostitución de la Justicia y en el negocio del Narcotráfico. Tampoco en el uso y abuso de las armas que la República pone en manos de los militares (para que defiendan a la Nación y sus ciudadanos), al amenazar con esas armas a quienes se atrevan a ejercer sus derechos y elijan la opción democrática el 7 de octubre. Cartel contra Honestidad, Dictadura contra Democracia, Cinismo contra Ética, Prepotencia contra Principios. 22 04 2012

miércoles, 30 de noviembre de 2011

¿CHAPLIN IRRESPETÓ A HITLER..?

¿CHAPLIN IRRESPETÓ A HITLER..?
Edgard J. González.-


En 1938 la mayoría de las naciones del mundo y muchas personalidades de la política, los negocios y la farándula, o admiraban entusiasmadamente al Canciller del tercer Reich o permanecían negligentemente indiferentes ante sus graduales avances de naturaleza militar expansionista, y de genocidio discriminatorio hacia las minorías seleccionadas por la “raza superior” como chivo expiatorio de la grave crisis por la que atravesaba Alemania.

Charles Chaplin, nacido en Inglaterra pero con el grueso de su genial labor en el cine mudo estadounidense, destacaba con sus producciones humorísticas con trasfondo de irreverente denuncia social, ya tenía enorme fama y fortuna en 1938, y en lugar de dormirse en sus laureles y mantenerse en la tranquilidad y seguridad proporcionadas por las andanzas de su icónico personaje Charlot, optó por arriesgarse y proyectar a toda la humanidad su desconfianza y temores respecto de aquel Fuhrer a quien tantos admiraban y –como el mediocre Canciller de la Gran Bretaña, Chamberlain- permitían sus graduales abusos, esperando que tales desahogos nunca se dirigieran a sus respectivos países, egoísmo suicida.

No estaba Chaplin ganado para el protocolo hipócrita ni la conveniencia de las finanzas. Contra viento y marea se dedicó a escribir y dirigir su primer film hablado, en el cual interpreta dos personajes contrastantes, un humilde barbero judío y su socías, Adenoid Hinkel, el cruel dictador de una república ficticia. La película también refleja a otros primordiales protagonistas de aquella nefasta era, en la que el nacionalsocialismo alemán, el fascismo italiano y las ínfulas imperiales de un Japón estancado en el pasado, se unieron para desatar una conflagración con miras a someter al mundo entero. Mussolini, Goering, Goebbels, forman parte de la espectacular sátira que mostraba las desnudeces del proyecto hegemónico criminal, que causaría muerte y destrucción sobre medio planeta, mucho antes de que las mayorías abrieran los ojos y decidieran al fin enfrentar la prepotencia militar que pretendía imponer el pensamiento y partido únicos, así como el sometimiento incondicional y acrítico al líder supremo.

Apenas se estrenó el film El Gran Dictador en 1940, llovieron las críticas, que en especial exigían respeto hacia aquellos jefes de Estado caricaturizados por Chaplin. Fue prohibido en muchos países (en España pudieron verlo en 1976, luego de la muerte del dictador Franco, a quien la aviación nazi dio una gran ayuda al masacrar Guernica, el pueblo eternizado por Picasso en un gigantesco lienzo que plasma el horror de aquel cobarde ataque, un imborrable crimen para beneficio de los dictadores asociados).

Hace pocas semanas fue prohibida en Colombia la presentación de una obra de Teatro que incluía una crítica al protodictador de Venezuela Hugo Chávez, basada esa medida -que a todas luces coarta la Libertad de Expresión de realizadores y público- en la inconveniencia política, por tratarse de un jefe de estado en ejercicio. El protocolo, una vez más, desplaza la denuncia responsable y temprana, ocultando a conglomerados importantes las verdades sobre la construcción de un proyecto totalitario, retrasando la salida de esta peligrosa situación.

Ya hemos tenido en Venezuela gobiernos despóticos a partir de ocasionales y falsos mesías con poder militar. El siglo 19 estuvo plagado de estos sátrapas demagogos que se aprovechaban de la ignorancia y necesidades de las masas para imponer al país su ególatra e interesada visión. En el siglo 20 Venezuela hubo de sufrir las dictaduras militares del dúo Castro-Gómez, desde 1899 hasta diciembre del 35, y del dúo Delgado-Pérez Jiménez desde noviembre del 48 hasta enero del 58. El común denominador de todos esos despotismos militarizados era el uso y abuso del culto a Bolívar, y el populismo reforzado con represión, dosificada según la intensidad del rechazo al régimen. Esos dos factores se repiten bajo el título de “Socialismo del siglo 21” que maquilla sus muchas contradicciones, la mayor de ellas su dependencia del estalinismo cubano, con el muy generoso reparto de la petrochequera, que reune en un bizarro “melting pot” a figuras del totalitarismo tradicional (los Castro, Lukashenko, Ghadaffi, Bashar al-Assad, Mugabe, etc), medias tintas guabinosos como Putín, Correa, los Kirshner, títeres como Evo y Zelaya, inmorales como Ortega y Lugo, hasta los auténticos socialistas modernos, que funcionan dentro del marco de la democracia, (Lula, Bachelet, Tabaré, Rodríguez Zapatero) pero son tolerantes o permisivos con los excesos y abusos que en contra del estamento legal y la oposición comete a diario el que controla todos los poderes en este vergonzoso régimen, para seguir negociando con Venezuela y mantener también las simpatías del talibanismo latinoamericano y mundial.

Tuvo que ocurrir el cobarde ataque a Pearl Harbor en diciembre del 41 para que los EEUU participaran en la segunda guerra mundial enfrentados al Eje que lideraba el sociópata austríaco que fue cabo en la primera. Tuvo que ocurrir la sistemática invasión de Polonia, Holanda, Francia, para que en la Gran Bretaña y otros países de Europa pudieran superar el síndrome Chamberlain y reconocieran que el nazi-fascismo no tenía fronteras y todos ellos estaban en la nómina de víctimas por sometimiento, mediante la fuerza bruta de aquella tormenta hitleriana “pacífica pero armada”.

¿ Qué será lo que debe ocurrir en Venezuela para que abran los ojos quienes aun sienten simpatías por el teniente coronel, basados en su demagógico discurso redentor de los pobres.? ¿ De qué magnitud han de ser los crímenes, para que cese la solidaridad automática y emocional hacia un régimen militar que viola la Constitución, desconoce y despoja las Alcaldías y Gobernaciones ocupadas por opositores electos por mayoría, criminaliza cualquier expresión disidente, impone leyes absolutamente sectarias en su elaboración y contenido, mantiene alianzas con los regímenes más dictatoriales del planeta y se rige por un conjunto de ideas totalmente anacrónicas que pretende sean el único esquema de pensamiento y acción de la sociedad venezolana..?

La distancia entre Charles Chaplin y Oliver Stone es abismal (y que me perdone Chaplin el haberlo asociado con este lamentable mercenario, émulo de Leni Riefenstahl, la cineasta que puso su talento al servicio del racismo, el genocidio y la destrucción).-

MATAR Y ASESINAR NO SON SINÓNIMOS.

MATAR Y ASESINAR NO SON SINÓNIMOS.
Edgard J. González.-


La mayoría de las personas utiliza los dos verbos indistintamente, incluso quienes en virtud de sus profesiones deberían ser absolutamente precisos, como los periodistas y todos los escritores, docentes, y quienes tienen al idioma Castellano como su herramienta esencial, lo que les obliga a conocerlo y respetarlo. Ambos verbos hacen referencia a la finalización de una vida en forma no accidental ni natural, lo que quiere indicar que necesariamente hubo la participación de una o varias personas en la acción que conduce a la muerte de uno o más individuos, con la previa intención de hacer daño, perjudicar parcial o totalmente. La diferencia fundamental entre Matar y Asesinar deriva de la condición de víctima o de criminal, en que haya estado quien o quienes resultaren heridos de muerte en el suceso.

La Ciencia ha establecido tres divisiones primordiales para todos los elementos que constituyen el planeta o se encuentran en él: los Reinos Mineral, Vegetal y Animal. En la dimensión de los minerales se hallan los elementos inertes, contrarios a los seres vivos, que son los vegetales y los animales, entre los cuales estamos los humanos (ya que ciertamente no somos ni minerales ni vegetales). La referida intención previa de hacer daño exige la existencia del pensamiento y de la noción del bien y el mal. La depredación es el conjunto de acciones dirigidas a sobrevivir mediante la ingesta de otro ser vivo. Entre los vegetales conseguimos plantas carnívoras, que atraen insectos, los atrapan y devoran para alimentarse. Los leones machos adultos al encontrar una hembra con cachorros ajenos, instintivamente los atacan y eliminan, para dejar a la hembra sin esa responsabilidad maternal a su cargo, obligándola a aparearse con el macho recién llegado, quien así se asegura de reproducir sus genes en la nueva camada. Entre las aves, la hembra del cuco coloca un huevo en nido ajeno que ya tenga 2 ó 3 huevos de una pareja de pájaros de otra especie, generalmente más pequeños en tamaño y obviamente incapaces de detectar ese contrabando. El pichón de cuco lleva programado en su cerebro que debe echar del nido a sus hermanos “adoptivos”, condenándolos a una muerte segura por la caída o por hambre, y garantizándose que toda la comida que puedan conseguir sus ingenuos padres accidentales, sea exclusivamente para el hijo “único”, que en pocas semanas los duplicará en tamaño. Aparte de las instrucciones instintivas, nada indica que las plantas carnívoras, los leones y los cucos, tengan conciencia del daño que hacen. Son expresiones naturales.

Pero los humanos sí tenemos pensamiento, y hemos desarrollado a través de milenios un esquema Moral que establece lo bueno y lo malo, lo aceptable y lo reprochable en nuestra conducta. Nuestros primitivos antecesores, luego de surgir desde los simios y pasar por diversas etapas evolutivas (caminar erguidos, usar las manos para mucho más que apoyar el cuerpo al caminar o correr, estimular que el cerebro aumente), produjeron otras especies de homínidos que se extinguieron en ese trayecto de 7 millones de años. Siendo nómadas comieron restos de animales, cazaron, pescaron. Domesticaron para establecerse en un espacio fijo, volviéndose sedentarios, lo que promovió que tuvieran tiempo libre y la disposición a nuevas tareas, con barro, metales, el fuego y la rueda, hasta llegar a la multiplicidad actual. En las sociedades contemporáneas, menos de la mitad se dedica a las labores de producción de alimentos, con alta mecanización y productividad, y las tareas no manuales ocupan a las mayorías. Sin embargo, el hombre para alimentarse y sobrevivir, debió matar animales, y continúa sacrificándolos a escala mayor e industrializada. Pero esa actividad se enmarca en la conjugación del verbo Matar, está regulada por estrictas normas sanitarias que incluyen la minimización del sufrimiento y la crueldad.

La pena de muerte ha formado parte de las costumbres primero, legislación después, como parte de los castigos para quienes cometen graves delitos, de acuerdo a cada grupo social. De modo que, en teoría, en los países que contemplan quitar la vida en las sanciones por crímenes mayores, sería inadecuado calificar de asesinato al ajusticiamiento de quien ha sido juzgado y sentenciado a morir. Aunque es innegable que muchos inocentes han sido mal juzgados y por ello injustamente sufrieron la pena de muerte, y que la moderna sociedad evoluciona hacia la eliminación de la Pena máxima, en especial cuando la usan para sancionar delitos menores, o castigos inaceptables desde el punto de vista actual (como apedrear a una persona hasta que muera, por haber cometido adulterio). En principio se reconoce que las sociedades que mantienen vigente la pena de muerte, a través de la Horca, la Silla Eléctrica, el Fusilamiento, la Inyección Letal, no asesinan sino que matan, por eliminar al individuo que cometió horrible (s) crimen (es) y merece ese castigo, como tampoco sería correcto llamar asesinato a la matanza organizada en torno al aprovechamiento de las aves y demás animales de corral, que han servido de alimento a los humanos desde siempre.

Asesinar implica quitarle la vida a un ser vivo animal (no alcanza a los vegetales) sin justificación, con la intención de hacerle daño o en el transcurso de un hecho delictivo aunque no haya estado incluido en los propósitos originales que alguien resultare muerto (por ejemplo, al ejecutar un robo y disparar a una de las víctimas por haber tratado de escapar, sin haberlo planificado de esa forma). En cambio, si como resultado de la reacción de alguna de las víctimas, o una tercera persona que interviene en defensa de las víctimas, uno o varios de los delincuentes resultaren muertos, ello no sería asesinato, pues la iniciativa del suceso les es ajena, y quienes llegaron con malas intenciones fueron los delincuentes, sus víctimas actuaron en defensa propia, mataron, no asesinaron, pues al accionar un arma u objeto en contra del (los) delincuente (s) buscaban neutralizar su acción o impedir que llevara (n) a cabo un delito, o un crimen; secuestro, violación o asesinato.

Cuando se trata de criminales que han abusado del poder, y desde altos cargos han ordenado a subalternos la comisión de graves delitos, entre ellos el asesinato de ciudadanos, lo ideal es que sean detenidos, juzgados, sentenciados, y que cumplan sus castigos, sentar un precedente ejemplarizante. Pero en ocasiones es tan inmensa la furia del grupo que los atrapa, son tan graves los crímenes que esos jerarcas cometieron, que reaccionan de forma expedita y aplican la justicia a partir de la espontánea decisión de los presentes. Sucedió con Mussolini y su amante (Clara Pettacci optó por rechazar la libertad que le ofrecieron y compartió el castigo), con Ceaucescu y su esposa (ambos sanguinarios y crueles déspotas, juzgados sumariamente y acribillados, en el mismo día y la misma casa), y recientemente con Osama Bin Laden (terrorista protegido por el régimen alcahueta de Pakistán), con Gadaffi, ladrón junto a sus hijos y otros allegados, de los dineros públicos, practicante de la peor represión, quien se empeñó en masacrar al pueblo libio que mayoritariamente lo rechazaba, incluso después de hacerse evidente que había perdido el poder, usando armas de guerra contra las decenas de miles que manifestaban en las calles el repudio a su tiranía de 42 años. Hitler se suicidó para adelantar su muerte, inevitable en virtud de los horrendos crímenes contra la Humanidad que había ordenado. Nunca sabremos si lo hubieran llevado a juicio (en Moscú, en Núremberg), o lo habrían ajusticiado en ese mismo espacio donde, cumpliendo sus órdenes, sus soldados quemaron su cadáver poco antes de que el ejército soviético controlara todo Berlín. A Mussolini, Ceaucescu y Gadaffi los mataron, no los asesinaron, y merecían morir, no una vez, sino miles de veces. Anastasio Somoza, otro ladrón y criminal, parte de una dinastía que sometió a los nicaragüenses por décadas, pudo huir, pero fue hermosamente bazookeado en su dulce exilio de Paraguay. No fue asesinado, fue un ajusticiamiento muy merecido, para un criminal a gran escala, que disfrutaba de la inmunidad y protección brindada por su colega dictador Stroessner.

Citaré a Adolf Eichman, Timothy McVeigh y Saddam Hussein, por ser tres terribles criminales que sí alcanzaron a ser juzgados y ajusticiados, por Israel, EEUU e Iraq respectivamente. No corrió esa misma suerte Josef Mengele, médico genocida que gozó de la complicidad de Perón y otros simpatizantes nazis, que lo ayudaron en sus fugas, hasta morir en Brasil ya muy viejo, sin recibir castigo, para vergüenza del mundo entero. La muerte de cualquiera de esos cuatro criminales a manos de una persona o grupo, sin proceso judicial, tampoco habría sido asesinato, aunque muchos leguleyos y demagogos así los califiquen, por conveniencia propia.

Volviendo a la escala del hampa común, la muerte de alguna (s) persona (s) en el rol de víctima (s) durante la comisión de un delito, debe ser calificada como asesinato, inclusive si la muerte ocurre por infarto, si éste fue provocado por la acción delictiva, la amenaza a sus bienes, a su vida, o la de sus seres queridos. Sin el delito de por medio, el infarto no hubiera ocurrido en esa ocasión, y nadie puede calcular cuánto tiempo le quedaba aún por vivir a esa víctima, si era breve o largo es irrelevante, por lo que podemos concluir que le fue arrebatado criminalmente ese trayecto, que podría haber disfrutado con sus familiares y amigos.

Las muertes por Eutanasia o Aborto pueden llegar a constituir Asesinato, en virtud de ciertos requisitos, pero hay que analizar cada caso para, desprejuiciada y objetivamente, definir lo ocurrido según cada situación particular, estudiar todas las circunstancias y los elementos involucrados (especialmente los médicos, legales y del entorno), y ese tema exige un artículo aparte.