lunes, 29 de julio de 2019

Un talibán argentino..

Un talibán argentino.
Edgard J. González.-

En Argentina, dos asociaciones (Pensamiento Penal APP, por los Derechos Civiles ADC), solicitan el retiro de los símbolos religiosos en los espacios donde funcionan los tribunales de Justicia, alegando que el Estado debe respetar y cumplir la neutralidad religiosa que señala en su marco legal. Un juez, Luis María Rizzi, del TOC de la capital federal, sin siquiera consultar a una parte o al resto de los involucrados (jueces, secretarios, fiscales, defensores, gremios de abogados, Escuelas de Derecho), respondió a título absolutamente personal;

“Mi respuesta a vuestra pretensión es la siguiente: No voy a descolgar ninguna Cruz, y tampoco voy a disponer que otro lo haga,  porque creo en Dios y porque soy católico. Porque tengo reverencia por la Cruz de Cristo, el inocente crucificado por los hombres y el más inocente de los condenados, que representa además, la fe mayoritaria y la identidad de nuestro pueblo. Porque la Cruz no ofende a nadie, sea o no creyente, ni nadie puede sentirse agredido, inquieto, molesto y menos discriminado por su presencia. Porque contrariamente a lo que Uds. suponen o creen, la presencia de la Cruz es símbolo de piedad, de consuelo, y de misericordia;  es símbolo de que quienes se desempeñan frente a ella, tienen temor de Dios, y por ello mismo, inspiran más confianza en que actuarán de acuerdo a la justicia y a la verdad, con buena voluntad y con la máxima imparcialidad.  Porque finalmente, la libertad religiosa que Uds. dicen pregonar y defender, es precisamente para que quienes quieran hacerlo, cuelguen, lleven o exhiban la Cruz, y no para que nos obliguen a quitarla, ocultarla o disimularla. Soy consciente no obstante, de que Uds. están embarcados en una triste misión en la que muy probablemente lograrán los fines que los desvelan;  tal vez porque la Cruz es incompatible con este mundo en el que se confunde el bien con el mal, en el que se privilegian supuestos derechos de la mujer a costa del derecho a la vida de los niños;  en el que impera la deslealtad, la mentira, la corrupción; en el que ya no interesa la protección de la familia y de la infancia, y se las suponen independientes de la protección del matrimonio. En fin, la Cruz parece no tener más lugar en una nación desolada, ciega y sorda a las leyes eternas que no son de hoy ni de ayer, que huye de la Verdad y de la Belleza, y que se empeña en ignorar y abandonar a Cristo. Pero Cristo no nos abandonará aun cuando repudien y quiten su cruz”.

Argentina, y Venezuela, son (como la mayoría en el planeta) naciones en cuya definición fundamental, la Constitución, se declaran laicas, lo que significa que en la teoría y en la práctica, se mantienen independientes de las cuestiones religiosas, eclesiásticas, derivadas de los dogmas y la fe, a diferencia de ciertos países donde todavía predomina el estamento religioso y la “Justicia” está vinculada a textos de presunto origen divino, y para colmo depende de las interpretaciones de sacerdotes, imanes, ayatolas, cuyas decisiones pueden variar dependiendo del grado de dogmatismo de cada prelado, y de las características geopolíticas de cada caso.

El avance de la Humanidad desde los remotos tiempos de las primeras migraciones de homínidos, en el costado nororiental de África, dejando atrás las selvas donde quedaron sus parientes evolutivos, los primates simios. El caminar erguidos deriva de su adaptación al nuevo medio, ya no hay que dedicar las 4 extremidades a desplazarse por los árboles, el crecimiento de sus cerebros les permite ampliar sus habilidades manuales, y la posición bípeda ofrece una mejor visión del nuevo entorno, para sobrevivir en él. Se distribuyen por la mayor parte de las tierras emergidas, aprovechan los puentes naturales que comunican territorios separados por aguas oceánicas (estrecho de Bering, por ejemplo), o son llevados  por las corrientes a islas distantes, en rudimentarias embarcaciones. Utilizan el fuego, inventan la rueda, los lenguajes (por señas, símbolos, sonidos cada vez más complejos, hasta llegar a los idiomas de cada grupo), y para suplir su total ignorancia sobre los fenómenos que ocurren a su alrededor y les generan daños y comprensibles temores (trueno, rayo, lluvia, inundación, incendio, terremoto, alud, enfermedad, muerte) inventan a los dioses (del politeísmo, que luego simplificarán a monoteísmo), a quienes atribuyen la omnipotencia para CREAR al mundo y su dinámica, de lo cual inevitablemente derivarán las religiones y sus esquemas de organización piramidal, para administrar esa cosmovisión y manejar a las masas de acuerdo a la conveniencia de los que ocupen la cúspide de cada pirámide. Ya que bajo cada  imaginario dios (Sol, Luna, Viento, Rayo, Jehová, Dios, Alá) aparecen “sus descendientes directos”  (Faraón, Rey, Emperador) o sus intermediarios (la clase sacerdotal en todas sus categorías). El poder se reparte proporcionalmente entre los miembros de las castas superiores, nobles, eclesiásticos y militares, y esos esquemas de gobierno teocrático se mantuvieron durante milenios, hasta que el conocimiento derivado del gradual pero imparable progreso de las Ciencias fue apolillando las fantasiosas cosmovisiones sostenidas por invenciones (a las que sumaban ad líbitum, más fábulas, mitos, cuentos, falacias), hasta que los resultados científicos ofrecieron la opción de lo observado, experimentado, demostrado y suficientemente explicado, en abierta oposición a los sencillos y contradictorios enfoques de cada conjunto dogmático, ahora sustentados por la fe ciega, los fanatismos extremos e intolerantes, que rechazan la lógica y se aferran a la ficción fácil y tradicional.

El juez argentino, aunque se declare católico, asume una posición dogmática radical no muy diferente de las que asumen los cruzados de otras religiones, quienes -cambiando sólo algunas palabras- pudieran declarar lo mismo que el juez argentino ofreció como defensa de su posición en favor de mantener los símbolos de SU religión en el espacio que la sociedad asigna para que se diriman los conflictos humanos utilizando el MARCO LEGAL que la civilización moderna ha elaborado para NORMAR la conducta de cada individuo y de cada grupo social, mercantil, político, y RESOLVER los casos en que se presuma la violación de una o varias de estas normas, siempre en función del estamento LEGAL de cada NACIÓN, y dado que existen LEYES que rigen a escala internacional (como el Estatuto de Roma, la Convención de Ginebra, la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU), serán esas leyes las que se apliquen y cumplan.

De la pobre y cuestionable “argumentación” del juez argentino, podemos inferir que él no encuentra suficientes los contenidos y propósitos de las leyes modernas y elaboradas por personas reales con conocimiento del Derecho y de la Sociedad. Al juez Rizzi le hacen falta “la piedad, el consuelo, y la  misericordia” que él sólo concibe y halla en su catecismo. Según la primitiva y peligrosa óptica del juez argentino, no es posible “actuar de acuerdo a la justicia y a la verdad, con buena voluntad y con la máxima imparcialidad” sin sentir “temor a dios”, en otras palabras, no son idóneos los jueces que no sean creyentes como él. Abogado que no esté primordialmente supeditado al dogma no debe participar en un proceso judicial, de poco vale su dominio de las leyes si no es un beato, inspira menos confianza. Son más confiables las decisiones de quienes anteponen lo religioso, como Jomenei, Ahmadinejad, Osama bin Laden y Jamenei. Incurre el peculiar y muy creyente “juez” en el vicio de la generalización, afirmando que “en el mundo entero se confunde el bien con el mal” (supongo que excepto en los tribunales a cargo de fanáticos como él), a Argentina la llama: “una nación desolada, ciega y sorda a las leyes eternas (no le encuentra sentido a las leyes elaboradas por los hombres, seres genuinos, no imaginarios), “que no son de hoy ni de ayer” (¿de cuándo entonces? ¿rehuye reconocer que fueron inventadas hace miles de años, cuando nuestros ancestros lo ignoraban todo y por ello, CREARON a los dioses y sus leyes eternas, legándonos un mundo plano, hecho en seis días, con hombre de barro y mujer de costilla masculina -incongruencia y machismo inevitables-, y un montón de parrafadas galimatiosas, todo lo cual es incompatible con el Universo surgido del Big Bang hace 13.500 millones de años, en constante expansión y evolución, regido por la Ley de Gravitación Universal, con cuerpos estelares y planetarios esferoidales, y nuestro minúsculo y único hogar sometido a la dinámica atmosférica y tectónica, con la inicial aparición de los homínidos hace apenas 7 millones de años, y el grueso del patrimonio científico y tecnológico producido durante los recientes 300 años).  “Que huye de la Verdad y de la Belleza” (no son asequibles para los no creyentes), “y que se empeña en ignorar y abandonar a Cristo” (personaje al que han agregado el 90% de las características que le asignan en los textos, escritos décadas o siglos después de su real existencia, un judío -predecesor de Lutero- que se atrevió a expresar en arameo sus críticas a la ortodoxia del momento, sin pretensiones de hacerse pasar por hijo de dios ni de fundar otra religión. Otros, posteriormente, se encargaron de reconstruirlo y hacerle competencia al monoteísmo judío, con el politeísmo ya en franca decadencia, imposible seguir apuntalándolo). Un tal Mahoma fundó la religión islámica, más excluyente, en el siglo 8 DC.     

Si se aplicara estrictamente la óptica de extremo dogmatismo que sostiene este juez, no habría necesidad de tribunales autónomos, en los templos se podría llevar a cabo la tarea de juzgar, en los espacios donde predomina la religión católica los sacerdotes estarían suficientemente capacitados como jueces, el papa y sus cardenales de tribunal supremo en el Vaticano. En las otras jurisdicciones más o menos lo mismo, pero con rabinos, ayatolas, imanes o los más prepotentes y radicales jefes tribales y energúmenos talibanes, que antepongan la Tora, el Corán, la Sharia, a cualquier conjunto de leyes no divinas, por ser despreciables e infieles. Como cualquier miembro del bestialato islámico degollaría con entusiasmo a un católico, un protestante, un judío, un adventista, un baptista, un anglicano, incluso a un musulmán si es shiita y no sunita como los del DAESH. En esencia, el talibán argentino expresa que con los diez mandamientos bastaría y sobraría, que la Constitución y los Códigos (Civil, Mercantil, Militar, Penal) son prescindibles, para quien teme a dios y aplica lo que él escribió en aquellas tablas que, con sumo secretismo, comprensible timidez y excesiva modestia, entregó a Moisés, en un recodo montañoso, muy lejos de las miradas y los oídos de aquel pueblo que por 40 años peregrinó por el desierto, y a partir de las benditas tablas ya contaban con las directrices fundamentales para no pecar ni desorientarse (“dios” los llevó con precisión al punto exacto donde él abriría el Mar Rojo, para facilitar su huida de Egipto, lo cual es de agradecer en circunstancias tan apremiantes).

Nadie escalaría el Éverest en bikini, sería inapropiado y letal, como bañarse en una playa tropical con la indumentaria de un alpinista, morral, sogas y piolet incluidos. Lo eclesiástico se mal habituó a preponderar en todo ambiente y momento, desde las remotas épocas en que la Iglesia era la que dominaba totalmente, o compartía el poder con el estamento de los reyes, nobles y militares (el  útil y convincente brazo represivo de todo régimen absolutista). Por ello, se sale de su ámbito, que está dentro de los templos, y lleva sus rituales a las esferas de lo deportivo, lo académico, lo administrativo, e impone sus símbolos en los espacios ajenos, aunque nunca permitiría que lo contrario ocurriese: ¿Se imagina alguien en las paredes de los templos las fotos de Bruno, Galileo, Darwin, o gráficos que expliquen al Big Bang, las galaxias, el sistema solar, la Evolución? ¿Un debate entre un científico y un teólogo de cualquier religión, con el templo abarrotado de feligreses, demostrando las posibilidades de que sucedan milagros, resurrecciones, caminar sobre las aguas, embarazarse mediante espíritu santo sin penetración ni semen, las apariciones de vírgenes (que dejaron de ocurrir desde que hay cámaras que graban imágenes y sonidos)?.


El surrealismo fue una corriente pictórica. No puede establecerse la Justicia sobre mandamientos que emanen de seres imaginarios, a cuyo acrítico culto, total y acrítica y sumisión, obliga el primero de esos mandamientos. A los estadios van los que gustan de practicar o de observar competencias deportivas, a los hospitales van los que requieren sanarse, a las bibliotecas en busca de libros e informaciones que sólo ellas contienen, a las escuelas se va a aprender conocimientos válidos (lo contrario de las Madrazas y otras aulas contaminadas con dogmas cerreros). La TV, el Cine, el Teatro, nos dan entretenimiento e información, esta última también debería ser veraz en los medios de comunicación. En los tribunales debemos hallar exclusivamente los elementos esenciales para resolver conflictos, juzgar y castigar culpables de delitos y crímenes, las leyes y los profesionales a cargo de aplicarlas con probidad y eficiencia, sin factores ajenos a este propósito, mucho menos conectados con esquemas antiguos y errados, seres y dimensiones imaginarias, ni símbolos desvinculados del Derecho moderno y la correcta y estricta aplicación de las leyes elaboradas desde y para la realidad contemporánea.  Jurisprudencia sin dogmas ni burka, religión en las sinagogas, iglesias, mezquitas, en los tribunales exclusivamente deben regir las leyes humanas y los símbolos del Derecho de la civilización moderna.     


viernes, 19 de julio de 2019

Trump, el megamalvado conveniente.
Edgard J. González.

A diario nos asombra que, a pesar del aumento en la calidad y la cantidad de los equipos para que las comunicaciones no tengan casi limitaciones, los satélites trasladan sonidos e imágenes en fracciones de segundo a cualquier espacio en la Tierra, tarda un poco más conectar con naves o sondas a cientos de miles de kilómetros del planeta, las informaciones todavía son adulteradas, y grandes conglomerados tienen una distorsionada imagen de la realidad en su propio entorno, mucho más respecto de dinámicas lejanas y más complicadas. Me resulta incomprensible que tengamos hoy neonazis y neoestalinistas; Es muy elevado el grado de alienación e ignorancia que se requiere para admirar y emular a dos proyectos criminales a nivel de genocidio. Más cercanos en la dimensión contemporánea, dictaduras destructivas y humillantes son percibidas por importantes conjuntos humanos como gobiernos democráticos y humanitarios; Seis décadas de estancamiento, represión, parasitismo, vistas como modélicas por los seguidores del castrismo, que tampoco ven algo cuestionable en la vergonzosa monarquía ultracomunista de NorCorea, las pretensiones hegemónicas de Putin, el secuestro de Venezuela por bandas armadas, narcotraficantes y terroristas. Homosexuales que desfilan celebrando un injustificado orgullo, con el rostro del ché Guevara en sus pechos, en cuyo palmarés destacan su condición de asesino y homófobo (equivale a ver judíos con el rostro de Hítler en sus franelas). Esa ultraizquierda borbónica que “ni olvida ni aprende”, sigue cuestionando febrilmente que el papa Pío 12 fraternizara con los nazis, pero aplaude que el papa argentino sea peronista, castrochavista, se vuelva un melao en compañía de un camarad@ y resguarde en el banco del Vaticano fortunas derivadas de traviesas malversaciones revolucionarias.

Esa misma extrema izquierda controla una gran porción de los medios del planeta, y sistemáticamente desinforma para blanquear sus atrocidades, y sostener sus dogmas, dos de los más intensos son; 1º. El capitalismo es un sistema explotador, culpable de la pobreza y la miseria en el planeta, y 2º El primordial enemigo por antonomasia es el imperio de EEUU, que impone el capitalismo y se entromete militar, comercial y diplomaticamente doquiera los cartujos descalzos del marxismo leninismo, preñados de buenas intenciones y respeto por los Derechos Humanos y las leyes de la civilización, “buscan establecer la justicia, la solidaridad y la igualdad más absoluta”. Por supuesto que los ataques se concentran en el gobierno y el presidente de EEUU, con altibajos que dependen del grado de celestinaje en la gestión de quien ocupe la Casa Blanca, respecto del proyecto de la izquierda fósil, hipotecada a la URSS hasta el inevitable colapso del 89 al 91, con estrategia vinculada a diversas formas de subversión para “derrotar al capitalismo y al imperialismo”, ahora son reivindicaciones en pro de minorías reprimidas, las presuntas víctimas de la homofobia, el racismo, la islamofobia, sin criticar las profundas contradicciones y crímenes de sus tovarish o circunstanciales socios, en regímenes despóticos y anacrónicos (Cuba, Venezuela, Nicaragua, Rusia, China, Irán, Turquía, Siria, etc).

El partido demócrata optó por darse un barniz de progre y apoyar las reivindicaciones que supuestamente motivan a la izquierda gourmet, la izquierda caviar, y el mulato Obama en su muy intrascendente y ambigua gestión de ocho años, en frustrado intento de emular a Nixon con su acercamiento a la China de Mao, firmó dos bochornosos acuerdos con Irán y Cuba, favoreciendo a las dos dictaduras, sin reciprocidad en materia de frenar la peligrosa ambición nuclear de los ayatolas, o democratizar la isla. Trump, durante las campañas, la interna por la candidatura del partido republicano, y la externa contra Hillary Clinton por la presidencia, ofreció hacer a EEUU grande de nuevo, y el electorado lo respaldó, al interpretar que el famoso millonario no era gatopardiano y buscaba realmente efectuar cambios que beneficiaran al estadounidense promedio, al preterido por las grandes corporaciones y los politiqueros tradicionales, al que rechaza lo políticamente correcto y necesita prosperidad sin cargas adicionales derivadas de una desordenada e ilegal  migración, sin empresas trasladadas a paraísos laborales asiáticos con salarios míseros y nula seguridad industrial, sin reparto de privilegios a minorías que se victimizan en detrimento de las mayorías que conforman esa sociedad anglosajona, que exige respeto para sus principios y valores, para su sistema y sus leyes.

Trump se sale del molde de quienes tradicionalmente han aspirado y alcanzado la presidencia del país; No tuvo una trayectoria política previa, saltó del mundo de la construcción de edificios, multimillonario a raíz de haber ampliado la naturaleza y alcances de la empresa heredada de su padre, y también famoso por sus andanzas como playboy y TV showman (“You are fired”). Sin haber ocupado antes cargo alguno en la administración pública, ni ser militante del partido republicano, derrotó a 16 candidatos en la competencia interna, y a Hillary Clinton, quien ya había disfrutado de 12 años como primera dama del estado de Arkansas, 8 como primera dama de EEUU, 8 como senadora, y 4 más como Secretaria de Estado con Obama, 32 años en el poder, y el novato Trump le interrumpió esa racha.

Nada que Trump haga, diga, escriba, es positivo para esa progresía hipocritona y agresiva. Veamos algunos ejemplos; 

1. Mudar la embajada de Tel Aviv a Jerusalen, había sido acordado desde la administración Clinton, vigente durante las presidencias de Bush y Obama.Trump sí lo cumplió (y se llevó el chaparrón que Clinton, Bush y Obama evadieron). 

2.Amenaza a China con subirle los aranceles a las exportaciones dirigidas a EEUU, y simultáneamente hace un llamado a los empresarios estadounidenses que mudaron parte de sus compañías para bajar costos (con el salario mínimo de una hora, pagan todo un día de un obrero en China, y no invierten en botas, casco, lentes, pantalones, camisas, comedor, guardería, etc), a retornar con sus inversiones a EEUU. China está cogiendo el paso, a la gigante HUAWEY la frenaron, y el empleo, la economía y la bolsa están mejorando notablemente en los USA.

3. Que “insultó al Alcalde de Londres” (Sadiq Khan, pakistaní y musulmán), llamándolo looser “perdedor” (y lo comparó con el alcalde de NY, De Blasio, a quien llama tonto e incompetente), pero omiten señalar que Khan llevaba tiempo llamando a Trump misógino y fascista, de manera que si hubo insultos, fueron en ambos sentidos, el pakistaní lo comenzó y fue más ofensivo.

4. Los que jamás cuestionan a NorCorea, a pesar  de las salvajadas que allí se cometen, critican a Trump por haberse reunido tres veces con el Chucky Kim Jon Un, en Singapur, Vietnám y en la zona cero fronteriza entre las dos Coreas, el paralelo 38, sin reconocer que el malcriado heredero del trono comunista ha reducido sus intemperancias y amenazas a Occidente

5. Con México desde que inició su periplo hacia la presidencia, planteó la necesidad de “construir  el Muro”, y consciente del efecto que esa particular oferta causaba en los potenciales votantes, añadía socarrón que el propio México pagaría por esa infraestructura. Aclaremos tres cosas; A. La frontera de EEUU con México tiene 3.125 kmts, y muchos segmentos ya tienen construida la valla (metálica, o de concreto) que impide u obstaculiza el paso, de modo que Trump hacía referencia a la necesidad de terminar ese Muro, en los tramos donde el límite aún no está protegido. B. En todo país se resguardan las fronteras, cada nación tiene su política migratoria y en todas se da preferencia al ingreso legal y ordenado, rechazando y reprimiendo el ingreso ilegal (en el cual se incluyen los delincuentes de todo tipo). Trump sólo cumple sus deberes, contrario a la dañina permisividad de los demócratas. C. México levantó un muro en su frontera sur para regular el ingreso de migrantes, pero ese muro no lo  mencionan los murófobos antitrump. Ante una nueva estampida de ilegales centroamericanos, Trump amenazó a López Obrador con subir gradualmente los aranceles a sus productos si no controlaba el caótico flujo a través de México con destino a EEUU. El chavista AMLO tuvo que enviar al ejército a frenar esa invasión que usa a México de cómplice intermediario en su ilegal migración hacia el coloso del norte. Frenaron la estampida, se mantuvieron los aranceles: Win Win.

6.El multimillonario Jeffrey Epstein, vinculado por segunda vez con pederastia, se benefició en el 2005 con un acuerdo ofrecido por el entonces fiscal Alexander Acosta, le redujeron el tiempo de cárcel. Hoy reabren el caso por cuestiones que quedaron pendientes la vez anterior. Acosta, ahora Secretario del Trabajo en el gabinete de Trump, dimite para no generar problemas al gobierno. Epstein tuvo en su círculo de conocidos del 2002, a Trump, Clinton y el príncipe Andrés de Inglaterra, pero 17 años después la pandillita roja pretende involucrar a Trump en la viciosa conducta de Epstein, excluyendo al príncipe inglés y -por supuesto- al compañero Clinton, parte de la constante confabulación del partido demócrata para perjudicar a Trump.

7.Melania, esposa de Trump, en un evento al aire libre recibe algo de llovizna sobre su blusa, y se nota que no lleva sostén. De inmediato circula la teoría de que ella demuestra rebeldía política, que indirectamente apoya a las feministas a ultranza que tienen entre sus targets fundamentales a Donald Trump. Patética y desesperada manera de atacarlo. Melania no es la única mujer entre las allegadas a Trump que en ocasiones da libertad a sus gemelas, ni el uso del sostén está inexorablemente unido a una posición política conservadora.

8. La más ruin e injusta de las canalladas contra Trump, es una caricatura que lo muestra con un carrito de golf a la orilla de un río, donde están los cadáveres del salvadoreño y su hijo, ahogados tratando de llegar a la orilla opuesta, al territorio de EEUU. El bastardo dibujo presenta a Trump como burlándose de los dos cadáveres, y en calidad de culpable por aquella tragedia humana. Trump estaba a miles de kilómetros, en ese triste episodio ni siquiera intervino un funcionario estadounidense. Los ahogados fueron víctimas de la fuerte corriente fluvial, pero además, estaban intentando ingresar ilegalmente a EEUU huyendo de las pésimas condiciones que rigen en El Salvador (desastrosa economía, creciente delincuencia organizada en Maras, desempleo e inseguridad intensos), no muy diferentes a las de Guatemala, Belice, Honduras, Nicaragua, los países de cuya población se nutre el constante éxodo hacia EEUU. No responsabilizan a los gobernantes cuya negligencia expulsa a miles de sus connacionales. Lo políticamente correcto es culpar a Trump, que tiene una difícil agenda por realizar para cumplir sus compromisos electorales con los ciudadanos del país que preside, y en la medida en que tenga éxito, controle la migración ilegal, aumenten las inversiones y los empleos, las exportaciones y los índices económicos y bursátiles, se reducen las opciones de retorno al poder por parte del partido demócrata y sus cómplices de la ultraizquierda resentida, anacrónica y contradictoria. ¿Muera Pinochet, Viva Fidel? ¿Abajo Trump, Arriba Putin? 

9. Cuatro congresistas del partido demócrata, tres de ellas Alexandria Ocassio-Cortez, Ilhan Omar y RashidaTlaib, descendientes de familias de Puerto Rico, Somalia, Palestina, y Ayanna Pressley de familia negra estadounidense, son las “enfants terribles” que promueven la nueva agenda de la ultraizquierda, que antes ofrecía el igualitarismo comunista sin anestesia (que fracasó todas las veces que fue implementado), y ahora presiona tras la pantalla de reivindicaciones para minorías oprimidas, proponen el multiculturalismo, eliminar las fronteras, trato privilegiado para negros y el conjunto de LGBT, arreciando en su ya tradicional ofensiva contra la mentalidad occidental e Israel (enclave democrático en el centro del estiercolero medioeval de los fundamentalistas islámicos en el medio oriente). Todo el que no comparta sus exigencias, es calificado como racista, homófobo, misógino, islamófobo, intolerante y fascista. Trump, su target primordial, les dijo: “Vienen de países que son una catástrofe total, lo peor, los más corruptos e ineptos del mundo. ¿Por qué no se vuelven y los arreglan?”. Debo aclarar; Le critico a Trump que se exprese a menudo a través de Twiter, y eso lo obliga a abreviar, dejando fuera parte esencial de su posición. En este particular asunto, es obvio que se refiere a la situación en los países plagados de problemas, derivados de los pésimos gobiernos a cargo de sus economías y servicios, lo cual genera un constante flujo de migrantes que se dirigen a los países del primer mundo-en las antípodas de las condiciones que los obligan a migrar- países que no son responsables por la incapacidad de los del tercer mundo en la administración de sus recursos, ni la deshonestidad en el desvío de sus dineros. Europa dejó de tener nexos coloniales con América a comienzos del siglo 19, y con África en los años 60 del siglo 20. Los culpables del atraso y la miseria que azotan buena parte de Latinoamérica, África y el medio oriente, son los corruptos e inmorales que cada uno de esos pueblos ha elegido o permitido que impongan sus perversas voluntades, durante muchas décadas, además de la muy irresponsable conducta demográfica de grandes conjuntos, que agregan carga a la insostenible situación. Los gobernantes de los países estancados no son europeos ni estadounidenses.Ya basta de inventar la paja en el ojo ajeno, y no ver las vigas en los ojos propios. Basta de callar ante los desmanes de regímenes impresentables y cuestionar los valores y el funcionamiento de las naciones democráticas y prósperas, en las que exigen ser recibidos, pero se aíslan en ghetos, mantienen sus cosmovisiones con conceptos y prácticas primitivas e incompatibles con la civilización moderna, y repudian la Democracia.

Cada vez que han tratado de levantar un impeachment contra Trump, han salido derrotados, y si logra mantener los avances logrados en sus dos años y medio en la presidencia, va directo a la reelección



Michael de Adder Caricaturiza a Trump y Netanyahu. ¿En cuántas caricaturas ha denunciado las atrocidades de Hamás, Hezbolah, y los fundamentalistas en general contra Israel? ¿Alguno de sus dibujos plasma las arbitrariedades de los ayatolas o del castrismo y sus sucursales?


Ilhan Omar, Alexandria Ocassio-Cortez, Rashida Tlaib y Ayanna Pressley. 

lunes, 1 de julio de 2019


La difícil y exigente parodia de la Bachelet.
Edgard J. González.-

El popular y antiguo refrán “Zapatero a tus zapatos”, nos señala que cada quien debe dedicarse a lo que sabe hacer, al oficio o profesión que domina y en lo que tiene experiencia y es eficiente. Además de las técnicas, habilidades, destrezas, conocimientos y práctica en una determinada materia, se requiere para ejercerla apropiada y eficientemente de genuina vocación en ese campo, lo cual genera disfrute de lo que se hace, sin importar su ubicación en la tabla de importancia de las labores. Tan valioso es el oficio del humilde zapatero como el del abnegado maestro o el del osado neurocirujano, una nave espacial cumple su propósito gracias a las capacidades y los esfuerzos de todos los que intervienen en su diseño, construcción, mantenimiento y manejo. Científicos, astronautas, técnicos y obreros son imprescindibles en cada logro de la carrera espacial. El astronauta no puede reemplazar al técnico, ni el científico al obrero, y viceversa. Cada uno tiene sus destrezas y colaboran -no compiten entre sí- para que cada misión sea exitosa y productiva.

Pero otros elementos, además de la vocación, la capacitación y la experiencia convergen en la dinámica del trabajo de cada quien. La honestidad, la ética, y el nivel de alienación de cada persona intervienen en la ejecución y pueden modificar los resultados de cada labor. La honestidad es inherente a la formación de cada individuo, se adquiere inicialmente en el hogar, se refuerza en la escuela, la ética se vincula al aprendizaje y ejercicio de un determinado oficio o profesión. El ingeniero que viene de estar con la amante y le dice a su esposa que estaba jugando dominó con amigos, es deshonesto al mentir, pero si en lugar de cabillas de una pulgada, para obtener dinero extra coloca de media pulgada en las columnas de una edificación, comete una grave falta a la ética profesional, como el educador que le asigna nota aprobatoria al alumno que reprobó, como el médico que prescribe exclusivamente el fármaco de la empresa que le da obsequios mensuales, o realiza operaciones innecesarias, causando gastos y traumas extras al paciente. Las fallas en honestidad y ética pueden emanar del nivel de alienación a un esquema mental que subordina al individuo a un conjunto de dogmas y además le impide ver la realidad tal cual es, distorsionándola mediante sus rígidos enfoques dogmáticos. Así como los anoréxicos ya esqueléticos, se ven gordos en la imagen que les refleja el espejo, los ideológicamente alienados interpretan la realidad a través de los filtros de sus fanatismos, sean religiosos o políticos. Eso explica que en pleno siglo 21 grandes conjuntos humanos mantienen las cosmovisiones de hace décadas o siglos, vigentes en los espacios que ocupan y en las actividades que realizan. La Tierra sigue siendo plana, aunque el descubrimiento formal del continente americano en 1492 y la circunnavegación hayan sido posibles poniendo proa al oeste desde Europa, además de la profusión de fotos y videos tomados desde fuera de nuestro planeta, que muestran su redondez imperfecta, geoidal. El colectivismo sin democracia ni propiedad privada sigue siendo factible, aunque todos los experimentos sociales con el propósito de establecer el comunismo fracasaron, tras imponer esquemas criminales y corruptos. El alienado rechaza la realidad, y mantiene su compromiso con sus distópicas falacias.

No se elige para dirigir una cervecería a un Maestro de escuela, como no se elige para dirigir una Escuela a un Maestro cervecero. No se designa Rector de una Universidad a quien no cursó estudios de secundaria, ni es apto para presidir una nación aquel en cuyo Currículum destaca que fue chofer de bus y constante reposero. No califican para ser Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, individuos que se hayan dedicado profesional y sistemáticamente a torturar seres humanos, tales como Joseph Mengele y Pedro Estrada, o que -estando en conocimiento de graves infracciones a los DDHH de grandes conglomerados humanos, y teniendo la posición y los recursos para denunciar y combatir esos atropellos- nada hicieron o prefirieron respaldar a los que cometían esos atropellos.

Michelle Bachelet nació en septiembre de 1951, tenía ya 19 años cuando el Congreso de Chile acordó  designar presidente a Salvador Allende, a pesar de haber obtenido sólo un tercio de los votos. No hubo la segunda vuelta, para darle a “la Unidad de izquierdas” oportunidad de implementar su ofrecido “socialismo en democracia”. Con más de 20 años, a su alrededor fue creciendo la escasez, las amenazas  y las agresiones contra la propiedad privada y los disidentes (algo nada democrático, que ella al parecer nunca percibió). Alcanzó la absoluta mayoría de edad cuando su padre, militar, era el encargado del reparto de las bolsas de comida (era el Fredy Bernal de Allende), el mecanismo con el que pretenden reemplazar la economía normal, luego de reducirla o destruirla con arbitrariedades confiscatorias, expropiatorias, desalambratorias, en vergonzosa copia del fiasco cubano, a cuyo líder Fidel rinden culto, y ese gánster primordial le dispensó a Chile la “visita de estado más larga” que haya ocurrido en la contemporaneidad. Con la venia del falso demócrata Allende, Fidel se entrometió en los asuntos chilenos, y alebrestó a la ultraizquierda, lo que inevitablemente radicalizó al conjunto, forzando el golpe militar, eficaz y sangriento, del 11 09 73.

De marzo del 71 a septiembre del 73 Bachelet tenía edad suficiente para reconocer la terrible realidad que sus camaradas le habían impuesto a Chile, sin embargo, como la mayoría de los cabezas calientes de la extrema izquierda, prefirió omitir la porción de la realidad que señalaba las responsabilidades de los radicales seguidores de Allende, e imitar a los castristas con sus tradicionales excusas, culpando a la oligarquía, a la burguesía, al imperialismo yanky. En febrero del 92, tenía 40 años y 4 meses, tampoco se enteró del injustificado golpe militar contra el presidente CAP, y ya con 41 años y 2 meses de edad, en noviembre del 92, ocurrió la secuela golpista, en versión más mediocre, pero tampoco expresó opinión respecto de aquellas dos militaradas (seguramente ya sabía que estaban profundamente vinculadas con la dictadura cubana, y ya nos consta que los comunistas repudian los golpes militares, siempre y cuando no los den ellos). En febrero del 99 comenzó esta pesadilla sucialistadelsiglo21, Michelle ya con 47 años y 4 meses, edad en la que la mayoría de las personas perciben la realidad sin grandes dificultades, la chilena exquisita estuvo -respecto de Venezuela y su gradual demolición- en coma durante más de 20 años; A sus delicados sentidos no llegaron jamás ni siquiera indicios de las arbitrariedades de Chávez invadiendo o expropiando fincas y empresas, prostituyendo poderes, estimulando la corrupción entre el funcionariado militar y civil (para controlarlos luego por elemental chantaje), incrementando la represión y la censura, cerrando medios, desviando dólares y petróleo para sostener al parasitismo cubano, cometiendo fraudes para ganar elecciones, o para demorar o impedir los revocatorios.

Bachelet presidió Chile dos períodos separados de 4 años (2007-2011, 2014-2018) y como todo primer mandatario debió recibir a diario completa información sobre Chile, América y el mundo. Pero por alguna misteriosa razón, los reportes sobre Cuba y Venezuela llegaban a sus manos directo desde La Habana y Caracas, lo que explica su permanente y entusiasta apoyo al régimen castrista y su franquicia castrochavista castromadurista. Jamás existieron para Bachelet la feroz represión a la disidencia ni el drama de los balseros cubanos (gusanos en el argot revolucionario), como tampoco se ha enterado de los secuestros, torturas y asesinatos a cientos de opositores venezolanos, de la escasez de comida y medicamentos, de gasolina y gas (en un país esencialmente petrolero y gasífero), de agua (con ríos que desembocan al gigantesco Orinoco, agua es lo que no debería faltar), apagones diarios de 4 a 8 horas,  las patéticas condiciones en que medio funcionan los hospitales, los servicios en general, ni es capaz la muy sensible Michelle de conectar ese obvio desastre con los 4 millones que se han visto forzados a emigrar para sobrevivir. Ya con diez meses en el cargo de ACPLDH de la ONU, en su declaración preliminar del 21 de junio, con descaro asumió la narrativa del oficialismo narcodictatorial, le endosa caprichosa legitimidad a Maduro, a la azamvlea prostituyente, al tsj bastardo (insólitamente presidido por un ex convicto), al fiscal, al defensor, al funcionariado autoelecto en procesos fraudulentos en los que sólo participó la minoría del PSUV.

Son muchos los indicios de complicidad de la Bachelet con los regímenes neoestalinistas de Venezuela y Cuba; Asumió el cargo de “Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos”, el 1º de septiembre del 2018, pero su visita ocurre casi 10 meses después, del 19 al 21 de junio 2019, y se limita a porciones de Caracas, la capital, burbuja del castromadurismo, la isla de la fantasía en la que no hay los cortes de electricidad y la brutal escasez de alimentos, medicinas, gasolina, gas, agua, transporte público, que azotan al resto del país. En su declaración, plagada de generalidades, saludos a la bandera y lugares comunes, reiteradamente usa el enfoque y lenguaje del oficialismo, menciona que Gilber Caro fue liberado, que estaba “en custodia” del SEBIN, minimizando la condición de repetido secuestro de que ha sido víctima y sin considerar que han violado varias veces su Inmunidad Parlamentaria (como la de Requesenz, Marrero, Zambrano, todos aun secuestrados, y los diputados que han debido asilarse o exiliarse por el acoso policial). Usó la denominación “privados de libertad”, una ridiculez exclusivamente utilizada en el mundo entero por el castrochavismo. La dulce Bachelet se permite igualar cuantitativa y cualitativamente al régimen y la oposición, aunque más del 80% de los venezolanos rechazan la dictadura, y las atrocidades son cometidas exclusivamente por los lacayos del castrismo. Ella afirma que “muchos venezolanos, a pesar de tener un empleo en el sector público, enfrentan dificultades para adquirir medicinas o comida. Que el gobierno ha lanzado proyectos en un esfuerzo por asegurar acceso universal a programas sociales”. No son “muchos”, son la absoluta mayoría de los venezolanos, chavistas incluidos, los que no pueden adquirir los alimentos y medicinas que necesitan, y esos presuntos proyectos consisten en carnetizar a los más vulnerables, para controlar sus acciones políticas, obligarles a apoyar al PSUV mediante el chantaje con el carnet de la patria y las cajas CLAP (que ni siquiera alcanzan para la minoría que aun apoya este desastre, pero sirven para obtener dineros por sobreprecio en las compras o posterior bachaqueo de productos).

El colmo llega cuando sostiene que “le preocupa que las sanciones impuestas este año por EEUU sobre las exportaciones de petróleo y el comercio de oro, estén exacerbando y agravando la preexistente crisis económica”. Esa “preexistencia” abarca el lapso 2013-2018, seis largos años en que fueron aflorando las consecuencias de las alevosas y perjudiciales ejecutorias de Chávez, del 99 al 2012, contra la producción nacional, para golpear a la empresa privada y forzar las convenientes importaciones, que ayudaron a las economías de los camaradas en Brasil, Uruguay, Argentina, Nicaragua, y a la grosera acumulación de fortunas mal habidas de los tovarish boliburgueses, militares y civiles. Bachelet ve la paja en las sanciones de EEUU, no ve las vigas de la megacorrupción sucialistadelsiglo21 (cerca de 400.000 millones de US dólares han desviado sus tiernos camaradas, aunque “ser rico es malo”), ni las conexiones con el narcotráfico, ni la presencia autorizada de las FARC el ELN y Hezbolah en territorio venezolano, ni la explotación ilegal y contaminante de nuestros recursos mineros por chinos y rusos, ni la constante transfusión de petróleo y dólares a la parasitaria Cuba, ni la intromisión de esbirros castristas en represión, torturas, expedición de cédulas y pasaportes, control de Registros y Notarías, desinformación, triangulación de compras turbias, manipulación de resultados electorales. Una sospechosa miopía selectiva.  
       
La ONU exige investigar altos funcionarios involucrados en el asesinato de Jamal Kashoogi en Estambul, incluyendo al príncipe heredero Mohamed bin Salmán. Es la misma ONU que da el cargo de defensa de los derechos humanos a Bachelet, cuya trayectoria no incluye preocupación alguna por violaciones en esa área, salvo por sus muy específicas denuncias por detenciones y torturas contra ella, sus padres, y  sus conmilitantes, acusando a la dictadura de Pinochet en Chile, denuncias interpuestas desde su exilio dorado en la muy democrática y respetuosa de los derechos humanos RDA, Alemania oriental, enclave comunista manejado por el Moscú de la era soviética. Esa misma ONU no exige investigar el asesinato de Fernando Albán, abogado y concejal opositor, secuestrado en la torre del SEBIN en plaza Venezuela, Caracas, “suicidado” desde el piso 10, apenas seis días después del crimen en Estambul que tanto angustia a Guterres y sus progres de la ONU. Docenas de casos de tortura, cientos de asesinados por la represión castrochavista en 2014 y 2017 (que incluye como victimarios a policías, soldados, y colectivos armados, lumpen organizado y apoyado por el régimen rojo), terrible saldo al que debemos sumar la reciente muerte del Capitán de Corbeta Rafael Acosta Arévalo, secuestrado y torturado hasta matarlo, de lo más socialista y revolucionariamente.

¿Cuánto de la realidad reflejará el informe definitivo que la camarada Bachelet debe presentar en la ONU el próximo 5 de julio?  ¿Seguirá equiparando cuantitativa y cualitativamente al minoritario y criminal narcorégimen y a la mayoritaria y desarmada oposición? ¿Insistirá en la engañifa del “diálogo”  leninista y prolongador de la agonía de la dictadura?  ¿Le parece que respetan los derechos humanos quienes premeditada y alevosamente destruyen un país, para complacer un anacrónico proyecto?    

Lecturas complementarias: 



domingo, 16 de junio de 2019

Mi nieto entre canciones.


Mi nieto entre canciones.

Edgard J. González.
Dom 16 de junio, 2019.

Se llama “Licencia Poética” a la muy flexible autorización para utilizar palabras sin ceñirse estrictamente al significado que la Academia del idioma les asigna, a fin de permitir la ampliación de ese universo para adaptarlo a las necesidades expresivas del aeda, en su constante empeño por crear nuevas imágenes, preñadas de belleza y de meta-significación. Por supuesto que en la praxis esa licencia trasciende el espacio de la poesía y se proyecta a todo lo que exprese creación e interpretación positivas. Abre nuevas dimensiones a las metáforas, las rimas, las asociaciones, en verso y en prosa.

De Ortega y Gasset es la frase “Yo soy yo, y mis circunstancias”, y sin dudas la música es parte esencial de las circunstancias de la mayoría de los seres humanos, aunque las preferencias varíen y cada quien tenga una selección personal de expresiones musicales, algunas imposibles de separar de sus letras, incluso con favoritismos hacia determinadas ejecuciones instrumentales y vocales, de una misma pieza, por el particular arreglo o el grado de virtuosismo en el dominio de los instrumentos, o por la especial vocalización, conjunción de elementos que establecen para cada oyente la diferencia que las hace extraordinarias y -a su juicio- las interpretaciones que más emoción y placer le causan.

Yo tengo varias docenas de canciones preferidas, en ocasiones es su melodía lo que ejerce particular atracción en mí, otras veces es la letra lo que más me emociona, aunque por lo general son piezas tan completas que logran la excelencia simultánea en ambas expresiones, tanto la música como el diálogo nos transportan a esa dimensión donde experimentamos con intensidad, placer y dolor, tristezas y alegrías, odio y amor, añoranzas y desprecios, y durante los pocos minutos que dura cada canción, nos evadimos del resto de la realidad y lo que esa conjunción de música y letra nos hace sentir, conforma lo esencial del mundo, según nuestra muy personal interpretación. Hay temas que funcionan como máquinas del tiempo y nos llevan en un santiamén al pasado, niñez, pubertad, adolescencia, inicios de la adultez, lapsos o instantes pretéritos resucitan en nuestra memoria y activan viejas emociones, otros nos conectan en el presente con eventos y personas de gran significación en nuestras vidas, por quienes sentimos un profundo apego y, en ocasiones, han dejado un vacío, por ausencia temporal o definitiva. 

Haré referencia a cuatro piezas musicales que siempre me han emocionado muy intensamente, “Adiós Nonino” de Ástor Piazzola, interpretada por su autor al bandoneón, y en el violín Fernando Suárez (la versión que prefiero ya no se puede ver por una insólita demanda de quien hizo la grabación); Aunque Nonino es abreviación de nono, abuelo, con esta sublime melodía Piazzola se despide de su padre, fallecido en 1959, demostrando en cada estrofa el inmenso amor que por él sentía, y lo mucho que lo extraña. “Diez lágrimas”, en la portentosa voz de Danny Rivera; Aunque trata de impedirlo, las derrama, el autor y quien interprete este bolero, al enterarse de que se va de su lado la persona amada, a la que también advierte que por cada lágrima derramada, quien le abandona tendrá un año de soledad. “Contigo en la distancia” en la extraordinaria interpretación de Cristina Aguilera, narra las penurias de amar desde muy lejos, no hay ni siquiera una “bella melodía, ni quisiera escucharla en solitario, te has convertido en parte de mi alma, ya nada me conforma si no estás junto a mí”. Y “Desvelo de amor”, casi en cualquiera de sus versiones grabadas; Es difícil conciliar el sueño cuando el destinatario de nuestro afecto no está cerca, “sufro mucho tu ausencia. Yo comprendo que es mucho lo que te quiero, no puedo remediarlo, ¿qué voy a hacer?. Mirando tu retrato me consuelo. Dejo el lecho y me asomo a la ventana, contemplo de la noche su esplendor, me sorprende la luz de la mañana, en mi loco desvelo por tu amor”. 

Excepto “Adios Nonino”, hermoso homenaje de un hijo a su padre, las otras tres son canciones de pareja, sentidas confesiones entre amantes, con la separación de común denominador en las cuatro piezas musicales, por fallecimiento del progenitor en el caso de Piazzola, por abandono unilateral en el caso de “Diez lágrimas”, por simple aunque lacerante distancia circunstancial entre dos que se aman y volverán a estar unidos, en “Contigo en la distancia” y “Desvelo de amor”.

En mi condición de oyente que aprecia y disfruta las cuatro composiciones, aplico licencia poética y reinterpreto su intención lírica, para adaptarla a mi particular drama personal, compartido por millones, por la cuantiosa migración que la grave situación socio-económica y política ha generado, separando cientos de miles de padres, hijos, nietos, hermanos, sobrinos, forzados al exilio por las bandas criminales que mantienen secuestrada a Venezuela, a la que saquean y destruyen sin piedad ni remordimiento, por el lucro y el poder. Es difícil hallar una familia que no haya sido víctima de la separación de uno o varios de sus miembros, ahora regados en distantes e inciertos destinos, a lo largo del continente americano, y en menor medida en Europa, con incluso algunos compatriotas invirtiendo sus capacidades y su dedicación en Asia, África y Oceanía. Los venezolanos, que sólo salieron de su territorio a comienzos del siglo 19 para liberar colonias del imperio español, y hasta 1998 fueron solidarios anfitriones de oleadas de migrantes procedentes de Europa, Latinoamérica, Medio Oriente, China, huyendo de conflictos bélicos o dificultades económicas, por primera vez saborean al amargo pan de la diáspora, las pocas pero crueles dentelladas de la xenofobia, la absurda tristeza de besar y abrazar en imágenes a sus seres queridos y ausentes, en el insuficiente espacio de una pantalla de celular, tablet, laptop o monitor, que por mucha resolución y colores que ofrezca, nunca igualará la tersura de la piel, la cercanía del ser que nuestros brazos envuelven y nuestros ojos y manos acarician.

El hijo real, el nieto tangible, el hermano compañero, se convierten en digitales, pixelados, virtuales. La enorme distancia impide incluso que nos angustiemos a diario, como cuando ese ser querido estaba en las cercanías del hogar, y mientras no llegaban imaginábamos que “algo malo” pudiera sucederles, lejos de nuestra constante protección. A tanta distancia ni siquiera podemos preocuparnos como era habitual cuando eran parte de la dinámica familiar. No están en las parrilladas, las tortas, las fotos en grupo. Son una ausencia dolorosa, pesada, que además de hacernos sentir solitarios nos hacen sentir impotentes y desvalidos, acumulando cariño y preocupaciones que no llegarán a concretarse “en vivo y directo”, para completarnos, para alegrarnos. Da igual que estén a mil kilómetros, en un país vecino, que a veinte mil, en las antípodas del planeta; La certeza de que no compartirán techo, comida, conversación, caricias, entristece nuestro ayer, nuestro hoy, nuestros mañanas.

Una de las peores consecuencias del sistemático daño que estos criminales sucialistasdelsiglo21 nos han causado, a los de la tercera edad, es que todo el esfuerzo de preparación desde la niñez, atravesando la escuela y el liceo, los más privilegiados Universidad y Postgrado, para ser útiles en un oficio o profesión, más la puntualidad, la eficiencia, el cumplimiento de nuestros deberes en el trabajo, para adquirir la casa propia, los muebles y electrodomésticos, el vehículo, y finalmente disfrutar de todo eso gracias al innegable avance civilizatorio que representa la jubilación, ese último trayecto de la existencia sin las preocupaciones por pagar lo que obtuvimos a crédito, por madrugar para llevar los hijos a su escuela, al liceo, y ser puntuales en las labores propias, ahora con tiempo libre para dedicarnos a nietecear, a ayudar a criar y malcriar a los nietos, sin llevar sobre nuestros hombros la responsabilidad paternal, y con el margen de complicidad que invertimos en las actividades con esa tercera generación, constantemente activa, bulliciosa, alegre, caprichosa, incansable, imaginativa y deliciosa. Todo eso se ha visto adulterado por la grave crisis que en todos los aspectos nos vulnera, causada y aumentada por el castrochavismo, esta recua de lacayos de la destructiva distopía neoestalinista, marxistoide y totalmente corrompida, con casa matriz en Cuba, y mercenarios venidos de Rusia, China, Irán, más los tumores del ELN, las narco FARC y Hezbolá.  

Los viejos, en lugar de disfrutar con relativa comodidad de nuestros últimos años de vida, ahora malgastamos nuestro tiempo en colas para adquirir los cada vez más escasos y costosos alimentos, remedios, gasolina, gas, estirando el insuficiente salario, poniéndole canas, arrugas y frágiles cuerpos al paisaje humano, porque los más jóvenes tuvieron que irse, huyendo de este desastre de creciente desempleo, bachaqueo de productos y servicios, sin electricidad por varias horas cada día, y el prepotente blackout del régimen usurpador, que aplica censura, cierra los medios que insisten en cumplir su responsabilidad de dar información veraz, y adultera con absoluto cinismo la realidad que azota a los que nos quedamos, la que expulsó a los que se tuvieron que ir (con los noruegos haciéndose los suecos).

Me faltan una hija y un nieto, he tenido desvelos, he derramado demasiadas veces mucho más que diez lágrimas, con ellos en la distancia, y esta incertidumbre [que pospone la solución definitiva de la penosa situación venezolana, con demasiada politiquería de parte de los sectores obsoleto y radical de la oposición, sumada a la actitud nihilista de los secuestradores del país, que rechazan cualquier propuesta que conduzca a resolver esta profunda crisis (que ellos causaron con su ruinoso colectivismo y su intensa corrupción, aliñada con narcotráfico, crímenes por represión y por daño ambiental, ayuda al terrorismo yihadista) y asumen la actitud de los delincuentes rodeados, dispuestos al enfrentamiento, porque su otra opción es ir a juicio y asumir sus sentencias], me hace temer que la impactante melodía de Piazzola, en el caso de quienes ya estamos en la recta final, pudiera representar, no la hermosa despedida que el hijo le dedica al padre, sino la forzosa despedida que el padre y abuelo le dedica a su hija y nieto, en caso de que el retorno se demore, y ya no los viejos no estemos para disfrutar de la compañía de quienes inevitablemente regresarán.

Afortunadamente tengo acá a mis otros hijos, mis yernos, y dos hermosas e hiperactivas nietas que con sus juegos, sus carreras, sus tremenduras, inclusive mientras duermen, transmiten alegría, sensación de válida existencia, con ese amor incondicional tan propio de los infantes, y ese voraz apetito por aprender, y nos permiten volcar en ellas lo que podemos aportar a su formación, y compensan por la dolorosa ausencia de los seres queridos que están, circunstancial y tristemente, muy lejos.

¿Será que podemos, juntos, recuperar al país, y luego cada quien trate de hacer su agenda personal, en democracia y sin las bandas criminales?.


domingo, 9 de junio de 2019

Inmadurez de milenios.



Inmadurez de milenios.
Edgard J. González.  
                La primordial diferencia entre el ser humano y los demás animales es la capacidad que tenemos de pensar, de razonar, de reflexionar, aunque aún no está demostrado que esta cualidad sea absolutamente exclusiva de los humanos. Algunos animales han dado muestras de poseer elevada inteligencia, así como capacidad de aprender y comunicarse, no sólo entre sus iguales sino con nosotros, mediante lenguaje simbólico.

                Pero mientras se determina científicamente la verdadera esencia de esos animales, cuánto en su conducta obedece a patrones preestablecidos por los instintos y cuánto se deriva de su capacidad de adaptarse y dar respuesta consciente y sensible, limitemos el análisis acerca de las consecuencias del proceso mental a nuestros congéneres.
                El pensamiento permite no sólo darse cuenta de lo que ocurre alrededor, sino que a la par de grabarlo en la memoria en calidad de recuerdo indeleble también ofrece posibilidades de dar diferentes respuestas frente a un mismo estímulo (a diferencia de las conductas animales hasta ahora conocidas, que resultan repetitivas en su mayoría por depender de rígidos cánones instintivos, de memoria limitada en su dimensión temporal y en su variedad, y muy poco creativas en su condición de respuestas).

                Más allá de los múltiples esfuerzos que el Hombre ha venido realizando desde los tiempos más remotos para satisfacer sus necesidades básicas, defenderse de sus depredadores, de las inclemencias del clima y toda la dinámica natural, quizás su mayor preocupación surge de la actitud ante la Muerte. Jamás la sociedad humana en su conjunto, apartando las excepciones que confirman la regla, ha podido asumir a la Muerte como el natural epílogo de la existencia. Los Hombres no acaban de entender que la vida es finita, y que independientemente de lo que nos empeñemos en hacer para prolongarla indefinidamente, el final llega, inexorablemente. De nada valen las riquezas o las experiencias acumuladas, la posición social, política, o académica, de todas maneras fallecemos. El Hombre interpreta esto como una profunda contradicción, basado en su natural tendencia a encontrarle sentido a todo cuanto realiza. En cierto modo, la Vida es para los Hombres como una muy larga escalera, y cada meta que cumple es un peldaño superado. El embarazo es un escalón de nueve meses y queda atrás al momento de nacer, sea por parto natural o por cesárea. Gatear, caminar, dominar el lenguaje, jugar, estudiar, relacionarse con familiares y amigos, tener un oficio o profesión, formar un hogar, cultivar un hobby, dedicarse a una actividad filantrópica en demostración de solidaridad con los demás, practicar deportes, y tantas cuestiones en las que podemos invertir nuestro tiempo y nuestros esfuerzos, constituyen peldaños que vamos superando. Obviamente, las condiciones individuales establecen diferencias en la forma de subir y en la altura lograda por cada quién en esta metáfora, de la Vida como escalera. La contradicción surge cuando la Muerte aparece. Cuando para algunos, más desafortunados que el resto, ni siquiera el primer escalón fue posible y murieron aun antes de nacer, durante el embarazo. O la muerte interrumpe el proceso vital mientras se escalan los primeros peldaños, durante la infancia, la niñez o la adolescencia. Y precisamente la capacidad de raciocinio de los seres humanos es lo que les permite encontrar absurdo el hecho de que un joven o una criatura mueran cuando aún no tenían plena conciencia de sus potencialidades ni pudieron ciertamente desarrollarlas.
                La muerte de un recién nacido constituye un colosal absurdo, pero su antítesis, la muerte de un anciano tampoco se acepta con resignación, por la contradicción fundamental que toda muerte encierra para los seres pensantes, por constituir la interrupción abrupta y definitiva de un proceso en el cual la mayoría de nosotros ha realizado permanentes y valiosos esfuerzos para superar escalones y ascender en la Vida, vista como escalera. La certeza de la muerte, la mayor certeza que tenemos, nos obliga a preguntarnos el significado de todos nuestros esfuerzos, de los principios y las causas que hemos abrazado, del conocimiento que hemos acumulado, de la experiencia y la madurez que hemos logrado, en fin, del sentido de la Vida. Podemos dejar como herencia tangible un capital material (dinero y bienes), pero no podemos mantener la esencia de nuestro pensamiento y la posibilidad de seguir desarrollándolo, aunque parte del esquema mental de algunos hombres pueda quedar plasmada en una obra, estructural, artística, científica o literaria. Esa opción de que la Vida sea finita ha angustiado a los hombres por milenios, en su afán de asignar sentido absoluto a lo que apenas tiene sentido restringido. Lo eterno opuesto a lo temporal.
Ya que la Vida llega a perder sentido cuando se alcanza el convencimiento de que conduce a la Muerte, los hombres crearon a los dioses y la dimensión religiosa, en la cual le asignan a la Muerte la condición de momento de transición entre esta Vida y una supuesta vida posterior, donde hay otras opciones, ya que se inventan el cielo y el infierno, para condicionar nuestra conducta en esta existencia. Desde la más remota antigüedad, apremiados por el desconocimiento de los fenómenos naturales que causan dificultades y tragedias (aludes, terremotos, tormentas, inundaciones e incendios forestales, etc) y la angustia por la finitud de la Vida, los hombres crearon dioses, seres omnipotentes, responsables por todo cuanto ocurra en el entorno de cada grupo, y con ellos la serie de normativas y rituales que constituyen a las religiones. De esta manera, no sólo atenuaban la angustia y la contradicción que les produce la inevitabilidad de la Muerte, al establecer una continuidad en “el más allá”, sino que se aseguraban de señalar un esquema al comportamiento social e individual, mediante las específicas normas que cada religión impone a sus creyentes, que abarcan prácticamente todas las expresiones de la conducta de los seres humanos. Las religiones han variado muy poco durante los miles de años que llevan funcionando, y su mayor modificación consiste en haber trascendido el politeísmo y simplificarse en una sola deidad, (aunque en la religión católica aún persisten en rendir culto a infinidad de vírgenes, santos, beatos y reverendos, la mayoría de los cuales han surgido para darle un carácter más regional a la creencia y facilitar la identificación con la figura a la que se rinde culto). Sin embargo, a pesar de que este elaborado engaño ha venido funcionando por milenios, ya no pesa como antes ni ejerce la misma determinante influencia en el pensamiento y la acción de los humanos. Los grados de fanatismo varían, van desde los extremos de quienes se suicidan o asesinan en nombre de SU dios y SU religión, hasta la incredulidad total, o el moderado culto personal a dios, remanente de un hábito cultural muy arraigado, reforzado por el temor a la reacción de las mayorías, que suelen ser agresivas con los que no siguen al rebaño.

Fueron hombres los que hace miles de años crearon a los dioses y las religiones, para “explicar el mundo” y controlar a la sociedad. Y fueron hombres los que, en tiempos relativamente recientes, han logrado producir -mediante metódicas observaciones, experimentaciones, exploraciones, cálculos, formulación de teorías, leyes y fórmulas-, las genuinas explicaciones de la diversa fenomenología que por milenios intrigó a nuestros antepasados, y los llevó a inventar dioses y religiones. La diferencia está en el carácter imaginario y fantasioso de la cosmovisión basada en especulaciones y falacias, en contraste con la condición real y comprobable de la cosmovisión científica. La mentalidad mágico-religiosa es sencilla y rígida, fácil de comprender y memorizar. La mentalidad científica es compleja, su comprensión exige mucho esfuerzo, y muchos de sus resultados son aún parciales, no definitivos, pues una de sus características es que es inconforme y se cuestiona a sí misma, lo contrario de la infalible y perfecta cosmovisión sustentada en seres ficticios, fábulas, leyendas, mitos, invenciones y reinvenciones, que inclusive ha tratado de adaptar algunos resultados científicos a sus catecismos, sagradas escrituras, torá, biblia, corán, aunque sus contenidos sean incompatibles. Oportunismo mondo y lirondo. De la intolerancia que encarceló, torturó, asesinó, a quienes ofrecían inconvenientes verdades (Bruno, Galileo), saltan al reacomodo y la reinterpretación de las antiguas falacias, para actualizarlas y “ganar indulgencias con escapularios -y resultados ciertos- ajenos”.